'Perros de paja' (1971): el hombre blandengue de Peckinpah
Gertrude Atherton (1857-1948) fue una escritora estadounidense, protegida de Ambrose Bierce, que escribió novelas, relatos, ensayos y artículos periodísticos. En su larga vida le dio tiempo a ser sufragista, anticomunista y supremacista blanca. Nacida en una familia acomodada de California, tras la separación de sus padres acabó viviendo con su abuelo en Kentucky, donde conoció a su marido. Decepcionada por la vida matrimonial, halló en la escritura un medio de ganarse la independencia. Como tantas otras mujeres de su época y clase, la escritura profesional fue una vía de escape y de sustento económico para Atherton. Entre su numerosa producción narrativa figuran varios relatos de temática sobrenatural.
The Bell in the Fog & Other Stories reúne algunos de estos relatos que mezclan lo sobrenatural con el misterio. Emparentada con su padrino literario, Ambrose Bierce, hay que buscar sus influencias en Edith Wharton, Charlotte Perkins Gilman y Henry James. Su estilo se acerca más al terror psicológico que al de un horror explícito, que puede recordar, salvando las distancias, al que años después escribiría Daphne du Maurier. Poniéndola en contexto, otras autoras de un estilo similar son Edith Nesbit y May Sinclair.
En The Bell in the Fog & Other Stories se incluyen diez relatos, tres abiertamente sobrenaturales y otros siete que bordean el género. Quizás su relato más famoso sea The Striding Place, el más reproducido y editado en antologías del género. Es una buena muestra de su estilo psicológico con trazos de humor. The Bell in the Fog es otro de sus relatos más conocidos. El protagonista es Orth, un artista estadounidense obsesionado con el retrato de unos niños. Descubre que la hija de sus vecinos es como la niña del retrato, lo que le lleva a averiguar la historia de los personajes retratados. En The Dead and the Countess Atherton vuelve a hacer gala de su sentido del humor. La llegada del ferrocarril a un pequeño pueblo inglés hará que los muertos se levanten de sus tumbas. En otros relatos como The Tragedy of a Snob no está presente el elemento sobrenatural y el terror hay que buscarlo en la realidad. Un joven de clase trabajadora que quiere ser como los ricos. Además del humor, otro de los tropos favoritos de Atherton es el del personaje fuera de lugar, en su caso, casi siempre es el personaje del estadounidense en Inglaterra o el protagonista desclasado de The Tragedy of a Snob.
Desgraciadamente, la obra de Atherton no ha sido traducida al castellano. Si exceptuamos algunos de sus relatos en antologías, sólo es posible acceder a su ficción en su lengua original. Wordsworth Editions editó este libro en 2006 dentro de su colección Tales of Mystery & Supernatural, que todavía es posible encontrar de segunda mano por muy pocas perras. Me parece que Atherton es una de esas autoras que encajaría a la perfección en el catálogo de La Biblioteca de carfax, así que ojalá que pronto se animen a publicarla. Mientras tanto, es posible encontrarla en Damas oscuras. Cuentos de fantasmas de escritoras victorianas (2017) de Impedimenta y en Venus en las tinieblas. Relatos de horror escritos por mujeres (2007) de Valdemar.
Atherton, G. (2006). The Bell in the Fog & Other Stories. Wordsworth Editions.
Alison's Birthday es una película de terror australiana dirigida y escrita por Ian Coughlan. Estrenada en 1981, combina los miedos de principios de los ochenta del satanic panic con el cine de exorcismos y posesiones inaugurado en 1968 con La semilla del diablo de Polanski.
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The Ghost Slayers: Thrilling Tales of Occult Detection es uno de los títulos publicados este año por la British Library dentro de su colección Tales of the Weird. Otro más. El responsable de la edición de esta recopilación de relatos es Mike Ashley, uno de los mejores antologistas británicos. A él le debemos libros como Darker Sex, Tales of the Supernatural and Macabre by Victorian Women Writers (2009), The Dreaming Sex, Early Tales of Scientific Imagination by Women (2010), Unforgottable Ghost Stories by Women Writers (2008) y Queens of the Abyss: Lost Stories from the Women of the Weird (2020). Ha dirigido su propia colección de ciencia ficción dentro de la British Library y ha colaborado con un buen puñado de libros para Tales of the Weird. Lo mismo te prepara una antología sobre la obra de Mary E. Wilkins Freeman que sobre trenes y ferrocarriles fantasma.
Deliverance es una película dirigida por John Boorman y protagonizada por Jon Voight y Burt Raynolds. El guion corre a cargo de James Dickey, autor de la novela en la que está basada la película, con la aportación del propio Boorman en la reescritura de algunos diálogos. Es una película pequeña, con un reparto reducido en el que también figuran Ned Beatty y Ronny Cox, que con un presupuesto de apenas dos millones de dólares consiguió recaudar casi cincuenta.
Estrenada en 1972, Deliverance narra la historia de cuatro amigos que se van de excursión a los Montes Apalaches para descender el río en canoa. Lo que no saben es que su fin de semana se va a ver convertido en un infierno del que va a ser difícil escapar. El líder del grupo es Lewis, personaje interpretado por Burt Reynols. Hombre de acción de pelo en pecho, él ya era un prepper y un survivalista antes de que se pusiera de moda. Todavía faltaba un año para los Acuerdos de París que pusieran fin a la Guerra de Vietnam y para la primera crisis del petróleo, pero como muchas películas de principios de la década, en Deliverance ya se anticipa el fin del sueño hippie. Será Ed, el amigo de Lewis, apocado oficinista y hombre de ciudad el que se convierta en el verdadero antihéroe de la película. No hay Estado ni ley, la justicia no funciona, sólo hay individuos luchando por sobrevivir.
Los cuatro protagonistas de Deliverance son hombres de ciudad fuera de su medio. Incluso para Lewis, el teóricamente más preparado para sobrevivir en territorio hostil, el reto le viene grande. Deliverance pudo estar dirigida por Sam Peckinpah, entendible por la violencia de la historia, pero Boorman realiza uno de sus mejores trabajos que hace no echar de menos la mano de Peckinpah. La película tiene varias escenas icónicas, como el duelo de banjos del principio, que sirve para señalar lo fuera de lugar que están los personajes (un niño desarrapado con su banjo hecho a mano compite tocando contra Drew y su cara guitarra), o la escena de la violación de Bobby a manos de dos habitantes de las montañas, que desatará los acontecimientos que conviertan una inocente excursión en una lucha por sobrevivir.
La importancia de Deliverance es capital para el cine de género, ya que codificó algunos tropos que dieron lugar a un subgénero hasta entonces desconocido, el del cine de supervivencia en un entorno rural. Películas como La matanza de Texas (1974), Rituals (1977), Presa Fácil (1981), Las colinas tienen ojos (1977) o Largo fin de semana (1978) no existirían sin el éxito que supuso Deliverance. El viaje de Ed, Lewis, Bobby y Drew a través del río Cahulawassee es como el viaje en barco del capitán Willar en busca del coronel Kurtz, quizás menos poético pero igual de violento.
La llamada de la sangre / Trazos de sangre es la segunda novela del escritor estadounidense Poppy Z. Brite. Publicada en 1993, justo un año después de La música de los vampiros / El alma del vampiro, su primera novela, supuso la confirmación del autor como una de las voces referentes del terror de esa década. Lo de los títulos se debe a las traducciones, algo por desgracia habitual en publicaciones del género. Drawing Blood es su título original, traducido por La Factoría de Ideas como La Llamada de la sangre en 2005 y como Trazos de sangre por La Biblioteca de Carfax en 2018. El primer título es más literal y el segundo más sugerente, aunque no llegan a capturar todo el significado de su título original. Más allá del título, es una novela que despista y que crea falsas expectativas. En su primera novela aparecen vampiros y algunos de esos personajes vuelven a aparecer en Drawing Blood. Así que al acercarse a esta novela os puede pasar como a mí, que entre cameos de la novela anterior y el título esperaba encontrarme algún vampiro. Y ya os adelanto: ni rastro.
