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'Riding the Nightmare' de Lisa Tuttle: el multiverso

Lisa Tuttle, autora estadounidense afincada en Escocia desde hace décadas, es junto a Elizabeth Engstrom y Tanith Lee, una de esas voces propias dentro del género fantástico. Tuttle es heredera de Joyce Carol Oates, Ursula K. Le Guin y Angela Carter, entre otras, que forman parte de una tradición dentro de la literatura anglosajona que se remonta hasta Mary Shelly.


La obra de Tuttle se mueve dentro de la fantasía extraña, que muchas veces va de la ciencia ficción pasando por el terror, con elementos sobrenaturales o no, pero siempre impregnada de realismo. Problemas de pareja, relaciones tóxicas, fantasías de poder o sexo, lo cotidiano en la ficción de Tuttle se vuelve algo inquietante y perturbador. A veces es un objeto anodino como un cuadro, otras una pesadilla recurrente, pero las protagonistas de los relatos siempre se ven atrapadas en un universo denso de atmósfera asfixiante que las va consumiendo.


Una de las características de la obra de Tuttle es que su narrativa funciona a distintos niveles, yendo de lo alegórico a lo descriptivo. Porque muchos de los relatos de Tuttle tienen un valor cuasi simbólico: la maternidad, el sexo, los complejos... No es de extrañar que entre las autoras actuales sea Mariana Enriquez una de sus favoritas. O que Karen Russell y Samanta Schweblin citen a Lisa Tuttle como influencia en su obra. Si existe el multiverso de Marvel también existe un multiverso de mujeres escritoras, del que Lisa Tuttle es parte importante y activa.


La labor de Valancourt Books en rescatar del olvido a Lisa Tuttle es encomiable. Por un lado reimprimiendo algunos de sus libros, algunos de los cuales han conocido traducción al castellano como Nido de Pesadillas, pero también publicando otros nuevos como The Dead Hours of the Night. O este Riding the Nightmare, que recoge doce historias publicadas entre 1986 y 2017, todas publicadas previamente en revistas y antologías varias. A pesar de los orígenes tan dispares de los relatos, el mundo interior y las obsesiones de Tuttle conectan y dan un sentido de unidad al conjunto del libro. Da igual que el relato fuera escrito hace treinta años o hace cinco, el universo de la autora siempre es reconocible. Con Lisa Tuttle siempre me pasa que hay un par o tres de sus relatos que siempre se quedan rondando por mi cabeza.


Tuttle, L. (2021). The Dead Hours of Night. Valancourt Books.
Tuttle, L. (2015). Nido de pesadillas. Nevsky Prospects.
Tuttle, L. (1986). A Nest of Nightmares. Sphere.
Tuttle, L. (2020). A Nest of Nightmares. Valancourt Books.
Tuttle, L. (2023). Riding the Nightmare. Valancourt Books.





'Cuando la oscuridad nos ama' de Elizabeth Engstrom: el monstruo eres tú

Cuando la oscuridad nos ama es un libro de la escritora Elizabeth Engstrom que recopila un relato largo y una novela corta. Engstrom tiene una carrera literaria un tanto peculiar, ya que empieza a publicar a mediados de los ochenta y luego prácticamente desaparece del mapa durante veinte años. Sus dos novelas, Cuando la oscuridad nos ama El elixir negro, y su colección de relatos, Nightmare Flower, han vuelto a ser publicadas por Valancourt Books y siguen siendo lo más conocido de su obra.

El libro abre con Cuando la oscuridad nos ama, un relato largo, o una novela corta si nos sentimos generosos. La protagonista, como en El elixir negro, es una adolescente de 16 años, Sally Ann. Con toda la vida por delante, recién casada, queda atrapada en una cueva, donde para colmo de males descubre que está embarazada. En una total oscuridad, su fuerza de voluntad y su instinto de supervivencia llevarán a Sally Ann a vivir y adaptarse a esta nueva realidad. Hay un claro paralelismo con la caverna de Platón y ese mundo de sombras, así como un subtexto feminista que critica el matrimonio y la familia tradicionales. Pero por encima de todo esto está una de las obsesiones de Engstrom: lo que nos convierte en monstruos. En El elixir negro Angelina Watson se ve afectada por lo que parece ser un caso de vampirismo, aunque nunca llegamos a saber si es real o imaginario, y en Cuando la oscuridad nos ama Sally Ann realiza un viaje que la transforma mental y físicamente en un monstruo a los ojos de los demás. Su lugar ya no está en la superficie, sino en las tinieblas bajo tierra.

La belleza es... es la otra novela corta que completa el libro y que narra la historia de Martha. Es la hija de un matrimonio tradicional con la peculiaridad de que su madre es curandera. Estos poderes de la madre para sanar personas son vistos por su pareja, el padre de Martha, como algo maligno. Martha nace sin nariz, lo que es visto por su padre como una consecuencia de lo anterior. Si su mujer no se hubiese dedicado a utilizar sus poderes, su hija habría nacido normal. La manera en la que trata a su hija, que además desarrolla problemas cognitivos, es lo que convierte a Martha en un monstruo. Cuando mueran sus padres, ya casi anciana, Martha desandará ese camino. La belleza es... trata una vez más de los monstruos, solo que en este caso es la mirada de los demás lo que crea ese monstruo. El cariño, la amabilidad y el amor son la cura. Y aunque breve, en la novela Engstrom desarrolla una interesante estructura narrativa, donde a un capítulo de esa Martha madura le sigue otro capítulo a modo de flashback sobre su pasado y el de su familia.

En castellano podemos disfrutar de este libro gracias a La Biblioteca de Carfax, a la que habría ir pensando en poner un monumento, que junto a El elixir negro publicado por Martínez Roca en los noventa es lo único disponible de su obra en nuestro idioma. Elizabeth Egnstrom forma parte de esas autoras como Tanith Lee, Lisa Tuttle y Mariana Enriquez a las que siempre es un gusto volver.

Engstrom, E. (2019). When Darkness Love Us. Valancourt Books.
Engstrom, E. (2021). Cuando la oscuridad nos ama. La Biblioteca de Carfax.



'Nightmare Flower' de Elizabeth Engstrom: terror desde Oregón

Elizabeth Engstrom es una autora estadounidense de literatura de terror. De la misma generación que Lisa Tuttle y Tanith Lee, empezó a publicar más tarde que éstas, a mediados de los ochenta, y en una cantidad mucho mejor. Forma parte de ese hilo en la historia de la literatura que pasa por Joyce Carol Oates, Angela Carter, Shirley Jackson, Daphne du Maurier y hunde sus raíces hasta llegar a Mary Shelley. La obra de Engstrom, como la de las escritoras anteriormente mencionadas, gira alrededor del misterio, la ciencia ficción y sobre todo del terror.

Elizabeth Engstrom también es un caso curioso de autora que publica bajo pseudónimo y acaba adoptando legalmente como nombre el pseudónimo bajo el que publica. Y no publica mucho ni se prodiga demasiado, aunque tiene una cuenta de Twitter y blog. Sus primeros libros publicados a mediados de los ochenta en pleno boom de la literatura de terror siguen siendo los más conocidos y exitosos en términos comerciales de la autora. Gracias al Paperbacks from Hell de Grady Hendrix Valancourt Books ha publicado algunos de su primeros trabajos. A mediados de los dos mil, con más de cincuenta años, volvió a la universidad para acabar si grado en Literatura Inglesa. Sus libros más recientes van del ensayo al thriller de misterio, incluyendo alguna adaptación para cine, Candiland (2016), que han pasado con más pena que gloria.

Nightmare Flower es una recopilación de relatos publicados en revistas del género a mediados y finales de los ochenta que fue publicado por primera vez en 1992 y reeditado por Valancourt Books en 2020.  Esta antología incluye diecinueve relatos, tres de ellos muy breves, y una novela corta, Project Stone. Sus trescientas diez páginas se hacen un poco excesivas para un libro de relatos al que una poda que lo aligerara no le hubiese venido nada mal. Dicho esto, la mayoría de los relatos y la novela corta/relato largo son excelentes.

En The Old Woman Upstairs Egnstrom narra la historia de una hija y su madre. El terror no viene de un elemento sobrenatural, sino de la vida misma. La madre enferma se va a suicidar. Pide a su hija que le conceda esa muerte digna. La hija espera a que se haga de día para ver si su madre sigue viva o no. Mientras, rememora el pasado con su madre y las contradicciones que tiene como cuidadora. Fifty-five Days of Silence se adentra en la ciencia ficción para hablar de las relaciones de pareja. Engstrom explora qué sucede cuando las expectativas no se cumplen y aparece otra vez el mundo de los cuidados y la inversión de papeles. Para Will Lunch Be Ready on Time? Engstrom vuelve al terror de lo cotidiano con drama familiar lleno de abusos, canibalismo y violencia. Una cuasi adolescente ha de cuidar a sus hermanos y mantenerlos unidos tras la desaparición de su padre. En este caso, son los hijos los que devoran a Saturno. Probablemente Project Stone sea la narración más pulp del libro. Una historia de ciencia ficción sobre un padre divorciado que va a buscar a su hijo al pueblo donde vive su exmujer. Un pueblo demasiado idílico que oculta un proyecto gubernamental y donde el alcalde es más el líder de una secta que un político al uso. ¿Podrá el padre salvar al hijo del ritmo del universo y escapar de los hombres de negro? La historia da para capítulo de Expediente X o The Twilight Zone.

Elizabeth Engstrom es por derecho propio una de las grandes autoras de terror del siglo pasado con una voz y un estilo únicos. Desde la fábula de cuento de hadas hasta la ciencia ficción, pasando por el horror de lo cotidiano, Engstrom desarrolla su propia cosmovisión, donde las relaciones familiares y de pareja, el papel de la mujer y los cuidados, las adicciones y las ausencias están muy presentes. El año pasado descubrí a esta autora con Elixir negro, una novela de vampiros sui generis, y este año he vuleto a ella con este Nightmare Flower. No va a ser el último que lea de la autora. Ojalá La Biblioteca de Carfax se anime a publicar más libros de Engstrom. 




'The Dead Hours of Night' de Lisa Tuttle: terror a la vuelta de la esquina

La obra de Lisa Tuttle todavía sigue asociada a la literatura infantil y juvenil, lo cual no es necesariamente malo, y a su expareja el escritor George R. R. Martin. Esto último sigue pesando como una losa en su carrera, ya que parece que lo único que ha escrito en su vida ha sido una novela, Windhaven, a cuatro manos junto a Martin. Afortunadamente el movimiento feminista de los últimos años, que ha recuperado a autoras como Elizabeth Engstrom, también ha puesto en valor la obra de Lisa Tuttle, especialmente en lo referente al género de terror y los relatos. La colección más recordada y más potente de Lisa Tuttle es Nido de pesadillas, recopilación de relatos escritos entre los setenta y los primeros ochenta. Este The Dead Hours of Night es su sucesor. Recoge relatos de distintas épocas, pero sobre todo se centra en los escritos en los últimos quince años.

En The Dead Hours of Night  están recogidas muchas de las obsesiones que ya podíamos observar al leer Nido de pesadillas. La maternidad, las relaciones de pareja, la soledad, la depresión, los abusos sexuales, los celos... También hay algo que apenas se vislumbraba en Nido de pesadillas que aquí ya es muy evidente: la influencia del folclore británico. Lisa Tuttle se fue a vivir a Reino Unido en los ochenta, primero a Londres y luego a Torinturk, un pequeño pueblo escocés. Pero a diferencia de otras autoras estadounidenses como Lynda E. Rucker, que hablan de ese folclore británico desde la perspectiva del viajero, Lisa Tuttle lo incorpora a su obra haciéndolo suyo. 

En Objects in Dream May Be Closer Than They Appear la protagonista recibe un email de su exmarido Michael, que le manda una captura de pantalla de la casa donde vivieron cuando estuvieron casados. Eso lleva a la protagonista a rememorar esa relación y la búsqueda de esa casa. Antes de encontrar esa casa, en un viaje por la campiña, descubrieron la casa perfecta, pero fueron incapaces de dar con ella, descubriendo la leyenda que pesa sobre esa casa: da mala suerte verla, pero entrar en ella es la perdición. La protagonista se encuentra con su exmarido en una fiesta de unos amigos comunes, y después del evento, deciden ir en búsqueda de esa casa maldita. Objects in Dream May Be Closer Than They Appear es un relato que pasa de lo costumbrista a lo terrorífico casi sin darte cuenta. En Closet Dreams, la protagonista, una niña, es secuestrada y violada hata que logra escapar. Es un misterio cómo la ha conseguido. La policía no logra dar con el secuestrador, pero eso no impide a la protagonista seguir con su vida. Muchos años después identifica a su agresor en un centro comercial, pero antes de llamar a la policía decide seguirlo hasta casa. Como en La noche boca arriba de Julio Cortázar, hay una subversión entre sueño y realidad. En Born Dead la protagonista es una mujer con una carrera profesional exitosa y que debe elegir entre seguir con esta carrera, empezar otra nueva por su cuenta o tener pareja e hijos. Su actual jefa y dueña de la empresa le contará su secreto para no renunciar a nada. En Replacements el protagonista es un hombre. Condescendiente con su pareja, no podrá con los celos de ver a su mujer compartir su amor con su nueva mascota, una especie de vampiro que se alimenta de su sangre. Y sobre todo, el protagonista acabará resentido por perder lo más importante: el control que ejercía sobre su pareja. 

El terror, como nos enseña Lisa Tuttle, está en lo cotidiano, y te lo puedes encontrar al doblar la esquina. Puede ser una relación abusiva, el patriarcado o una depresión posparto. A veces ese elemento de terror se manifiesta abiertamente, y otras veces su presencia es algo más sutil. La influencia de su obra y su particular voz se pueden sentir en la obra de escritoras más jóvenes, como Lynda E. Rucker, Mónica Ojeda, Mariana Enríquez o Anna Starobinets. También gracias a editoriales como Valancourt, que rescataron su Nido de pesadillas en 2020 y que publicaron este The Dead Hours of Night al año siguiente. En castellano algo se ha publicado de su obra gracias a Gigamesh, Nevsky y La Biblioteca del Laberinto. De momento no hay noticias sobre una posible traducción de este The Dead Hours of Night.

Tuttle, L. (2021). The Dead Hours of Night. Valancourt Books.
Tuttle, L. (2015). Nido de pesadillas. Nevsky Prospects.
Tuttle, L. (1986). A Nest of Nightmares. Sphere.
Tuttle, L. (2020). A Nest of Nightmares. Valancourt Books.
Ojeda, M. (2021). Las voladoras. Páginas de espuma.
Starobinets, A. (2012). Una edad difícil. Nevsky Prospects.
Rucker, L. E. (2013). The Moon Will Look Strange. Karoshi Books.
Rucker, L. E. (2016). You'll Know When You Get There. The Swan River Press.




'Nido de pesadillas' de Lisa Tuttle: el terror de lo cotidiano

Nido de pesadillas es una colección de relatos de terror escritos por Lisa Tuttle. Autora que se mueve entre géneros, sobre todo ciencia ficción y fantasía, este Nido de pesadillas publicado en 1985 recopila trece relatos de terror escritos entre los años setenta y los primeros ochenta. Como en el caso de otras autoras como Tanith Lee, ha publicado libros infantiles y juveniles, lo que le ha valido ser considerada durante mucho tiempo una autora menor.

En Nido de pesadillas todas las protagonitas son mujeres que se enfrentan a situaciones normales del día a día donde no hay príncipe azul que las rescate. El extrañamiento, lo que aleja estos relatos del realismo puro y duro, es ese elemento terrorífico siempre presente: en Nido de bichos, es un parásito que invade el cuerpo de la protagonista, en Nido de pesadillas es un ser alado que anida en la casa de dos hermanas. Como sucede en muchos cuentos de Julio Cortázar, la otredad, esa realidad fantástica y terrorífica, invade nuestra cotidianeidad. Para ello a veces se mueve más por lo macabro al estilo Poe, como en Bienes compartidos o La memoria de la madera, en otros relatos escoge derroteros más kafkianos como en Volando a Bizancio, e incluso se atreve con Recorriendo el laberinto a introducir algún elemento lovecraftiano y, como siempre que se escribe sobre laberintos, borgiano. Es tremendamente curioso el caso de este último relato, donde una pareja va a pasar un fin de semana a la campiña inglesa para descubrir una especie de ritual celebrado en los restos de un antiguo laberinto. Si has leído a Ramsey Campbell piensas: pueblo inglés, secta, rituales... ya está, ahora sale Cthulhu y se los come a todos. Pero no, Lisa Tuttle es capaz de con ese planteamiento original llevarte por otro camino para hablarte de la pérdida y el duelo. Y estremeciéndote lo mismo o incluso más que si te tuvieras que enfrentar a los Antiguos. 

Otra característica de estos relatos en la ambigüedad, territorio por el que se mueven y que precisamente refuerzan el carácter alegórico de muchos de ellos: el querer escapar y ser otra en Volando a Bizancio, la necesidad de encajar en Nido de bichos, la culpa en Sun City, la maternidad en La otra madre, la pérdida en Recorriendo el laberinto... El terror y el horror de lo cotidiano, que bebe de muchas fuentes, pero que nos hace temblar y a veces, sólo a veces, enternecernos. Por citar a otras autoras que se mueven por estos márgenes, me vienen a la cabeza Anna Starobinets y Mónica Ojeda. Especialmente Ojeda, desde la portada hasta el título, con su libro de relatos de terror Las voladoras, explora estos territorios (d)escritos en Nido de pesadillas.

Como siempre, agradecer la labor editorial, en este caso de Nevsky Prospects, por traducir y publicar este libro de Lisa Tuttle al castellano. Una editorial a la que los aficionados a la ciencia ficción rusa, y a lo que no es ciencia ficción, estamos muy agradecidos. También son los responsables de que podamos acceder a la obra de Anna Starobinets en castellano. En el caso de Lisa Tuttle, como en otros, es una pena que su obra sea tan desconocida en nuestro idioma. Hay algo de Gigamesh (sobre todo aprovechando el tirón de George R. R. Martin), algo de Martínez Roca, este Nido de Pesadillas que nos trae Nevsky... pero sigue sabiendo a poco. En su lengua original podemos disfrutar de gran parte de su obra, aunque también ha tenido que salir Valancourt al rescate de este Nido de pesadillas.

Tuttle, L. (2015). Nido de pesadillas, Nevsky Prospects.
Tuttle, L. (1986). A Nest of Nightmares. Sphere.
Tuttle, L. (2020). A Nest of Nightmares. Valancourt Books.
Ojeda, M. (2021). Las voladoras. Páginas de espuma.
Starobinets, A. (2012). Una edad difícil. Nevsky Prospects.









 

'The Women of Weird Tales': dame veneno que quiero morir

Poco se puede decir que no se haya dicho ya sobre Valancourt Books, que lleva años suministrando buena mandanga a los aficionados al terror, la ciencia ficción y la fantasía. Entre sus (re)ediciones de clásicos y los Paperbacks from Hell estamos bien surtidos, pero a estas colecciones se unió hace unos años Monster, She Wrote, dedicada a las autoras de terror. Un recorrido que va desde Anne Radcliffe hasta Marjorie Bowen, pasando por Elizabeth Engstrom y Lisa Tuttle. Caben destacar dentro de esta colección el primer libro que da nombre a esta serie, Monster, She Wrote, una guía de lectura sobre el género y la aportación de las mujeres, y este The Women of Weird Tales, dedicado a las mujeres que escribieron relatos para la famosa revista.


Están editados en formato libro de bolsillo en tapa dura, aunque a veces también está disponible la opción de hacerse con ellos por un precio más asequible en tapa blanda. Este en concreto, The Women of Weird Tales, se puede encontrar a buen precio. Este libro arroja luz y nos acerca a la obra de cuatro autoras, Everil Worrell, Eli Colter, Mary Elisabeth Counselman y Greye La Spina, y su contribución a la revista Weird Tales. Para ello, Melanie R. Anderson selecciona trece relatos de estas autoras, que abarcan desde The Remorse of Professor Panebianco publicado en 1925 hasta The Antimacassar, de 1949, ambos de Greye La Spina, que actúa un poco como el alfa y el omega y que ofrecen una buena panorámica no sólo de la contribución de las mujeres a la revista sino de la propia revista y esta primera época. 


El libro contiene algunos relatos bastante conocidos, como The Black Stone Statue de Mary Elizabeth Counselman y el anteriormente citado The Antimacassar de Greye La Spina, que se pueden encontrar en otras antologías del género, pero el resto es completamente nuevo y desconocido. Y hay que decir que el nivel de los relatos es bastante alto, no se queda en mera anécdota histórico-literaria. No sólo es un libro que tiene interés por descubrir la aportación de estas mujeres al género de terror, y más concretamente a la revista Weird Tales, es que independientemente de su condición de mujeres, son muy buenas escritoras, y para muestra de ello, los relatos aquí editados.


Lo único bueno que nos dio la cuarta temporada de Buffy

Destacaría relatos como The Web of Silence, escrito por Counselman, que me recuerda tanto a Hush, ese maravilloso capítulo  de Buffy, cazavampiros. O los macabros The Grey Killer The Dead-Wagon, con esa influencia tan Poe. Es un libro con el que no te vas a aburrir si de verdad te gusta el género y con el que además vas a (re)descubrir a unas autoras magníficas. De hecho, una de las putadas más grandes es que después de leer el libro, si quieres ampliar horizontes y seguir leyendo la obra de estas escritoras, no es tan fácil acceder a su obra. Es verdad que poco a poco se va recuperando la obra de muchas de estas autoras pioneras, pero todavía falta mucho. Yo de momento sigo esperando hacerme con una copia de Invaders from the Dark, la novela de licántropos de Greye La Spina, y Half in Shadow, la recopilación de relatos sobrenaturales de Counselman, sin tener que vender un riñón por ello. 


Si cada español me diera una peseta podría comprarme este libro

Como parte negativa de este The Women of Weird Tales destacaría su breve introducción y en general la falta de información, tanto sobre las autoras como sobre los relatos. Que sí, que si quieres saber más te compras el Monster, She Wrote, pero no costaba nada (o no mucho) ser un poco generoso y ofrecer un contexto más amplio, sobre todo teniendo en cuenta lo iniciática que es esta lectura y el desconocimiento general sobre las escritoras y su obra. Pero bueno, siempre nos quedará París y el fabuloso podcast de las editoras de esta serie, Melanie R. Anderson y Lisa Kroger, si queremos ampliar nuestra (in)formación.





'Los elementales': para hacer bien el amor hay que viajar al Sur con Michael McDowell

 


Michael McDowell fue un escritor y guionista estadounidense.
Unos años más joven que Stephen King, empieza a publicar a finales de los setenta, desarrollando la mayor parte de su carrera como escritor en la siguiente década. Sin llegar al nivel del espídico King de los ochenta que no dejaba de darle a la tecla, McDowell publica al ritmo de uno o varios libros al año durante esa década, además de compaginar su faceta de escritor con la de guionista. Trabaja con Tom Holland, el director de Fright Night -Noche de miedo en España- en un capítulo de Historias de la cripta, con el que repetiría para dos adaptaciones de King, The Langoliers y Thinner. Aunque su trabajo más conocido es el guión de Beetlejuice. 

La característica fundamental de la obra literaria de McDowell tiene que ver con su procedencia: Alabama. Pertenece a la escuela de Faulkner (¡en este pueblo hay verdadera devoción por Faulkner!), Carson McCullers, Flannery O'Connor y un largo etcétera de autores y autoras que conforman, cada uno a su manera, eso que se ha venido a llamar Gótico sureño, cajón de sastre donde caben Anne Rice y Tenesse Williams y donde McDowell ocupa un lugar destacado. O debería, porque si apenas hay traducciones en español, hasta que Valancourt Books no comenzó a reeditar su obra en inglés la pasada década, había caído en el olvido. 



Los elementales es su obra literaria más conocida. Dos familias sureñas, los Savage y los McCray, después del funeral de la matriarca de los Savage, se van a pasar el verano a Beldame, una playa aislada donde se levantan tres casas: una habitada por los Savage, otra por los McCray y la tercera permanece abandonada, siendo invadida por la arena de la playa, que forman dunas que parecen no detenerse. Dentro de otra tradición o subgénero, el de las casas encantadas (Casa infernal de Matheson, La maldición de Hill House de Jackson...), McDowell introduce la idea de herencia, una herencia que pesa como un destino inexorable, al estilo de los personajes trágicos de los mitos griegos.


El título de la novela alude a los espíritus malignos que habitan la casa abandonada y que son llamados elementales. Elementales porque son como una fuerza de la naturaleza. Como en la obra de Algernon Blackwood o William Hope Hodgson, esta manifestación sobrenatural es tratada como una tormenta o un terremoto, como un poder superior que considera insignificante a los seres humanos y que trae una destrucción que parece no tener propósito alguno más allá de la destrucción en sí misma. No se puede razonar con los elementos de la naturaleza, ni tampoco con los elementales.


La novela, dividida en tres partes, va construyendo una tensión narrativa a través de pequeños detalles: una habitación vacía en la casa abandonada con un vaso de agua y una jarra sobre una mesa. Pequeñas apariciones o accidentes que se van multiplicando, mientras vamos conociendo más acerca de estas dos familias. Porque McDowell, como King, es un escritor costumbrista, enmarca su horror, su terror, en lo cotidiano. Y también, como King, adolece del mismo problema: finales abruptos, acelerados, que sin dar al traste con la novela, pueden dejar un sabor agridulce. Lo que ha construido con esmero y sutileza durante tantas páginas, parece irse al traste. Aún así, Los elementales es una novela de casas encantadas que trata sobre la culpa, la herencia, los secretos familiares y las complicadas relaciones entre sus miembros; es una novela sobre el Sur de Estados Unidos.