La llamada de la sangre / Trazos de sangre es la segunda novela del escritor estadounidense Poppy Z. Brite. Publicada en 1993, justo un año después de La música de los vampiros / El alma del vampiro, su primera novela, supuso la confirmación del autor como una de las voces referentes del terror de esa década. Lo de los títulos se debe a las traducciones, algo por desgracia habitual en publicaciones del género. Drawing Blood es su título original, traducido por La Factoría de Ideas como La Llamada de la sangre en 2005 y como Trazos de sangre por La Biblioteca de Carfax en 2018. El primer título es más literal y el segundo más sugerente, aunque no llegan a capturar todo el significado de su título original. Más allá del título, es una novela que despista y que crea falsas expectativas. En su primera novela aparecen vampiros y algunos de esos personajes vuelven a aparecer en Drawing Blood. Así que al acercarse a esta novela os puede pasar como a mí, que entre cameos de la novela anterior y el título esperaba encontrarme algún vampiro. Y ya os adelanto: ni rastro.
Drawing Blood narra la historia de Trevor y Zack, dos jóvenes todavía casi adolescentes que huyen de su pasado y cuyas vidas acaban cruzándose en el pequeño pueblo de Missing Mile. Trevor todavía sigue traumatizado por el asesinato de su madre y su hermano a manos de su padre, un famoso dibujante de cómics underground, que posteriormente se acabaría suicidando. No es sólo el hecho en sí, ocurrido en el pueblo de Missing Mile, sino también desconocer el motivo de por qué su padre lo dejó con vida. La búsqueda de una respuesta lo llevará de nuevo a Missing Mile, a la antigua casa familiar, ahora abandonada. Zack es un joven hacker de New Orleans que huye de los agentes del gobierno. Es capaz de colarse en cualquier ordenador y de modificar las bases de datos a su antojo. En esta huida a ninguna parte acaba en Missing Mile enamorándose de Trevor, con el que comienza una relación amorosa.
Drawing Blood es una novela que tarda en arrancar y que durante la mayor parte del tiempo no pasa nada. Aún así, la manera de escribir de Poppy Z. Brite hace que tenga un punto fascinante del que es difícil desengancharse. Los protagonistas son dos jóvenes lánguidos, de belleza andrógina, enamorados de su propia juventud y sin miedo a morir. Brite deja caer algunos de sus gustos personales en la novela adelantándose unos cuantos años a algo ahora bastante habitual, casi un cliché, como son las referencias a la cultura popular. Es fácil buscar parecidos con Bajar es lo peor de Mariana Enriquez, que también bebe bastante de Menos que cero, la novela de Bret Easton Ellis. Y aunque el erotismo de Poppy Z. Brite lo han tratado de relacionar con Anne Rice por aquello de los vampiros y el sexo, su tratamiento se asemeja más al de Tanith Lee.
Drawing Blood es Poppy Z. Brite contándonos la historia de dos jóvenes homosexuales que se conocen y se enamoran en un pequeño pueblo de Carolina del Norte, trascendiendo su propio relato y convirtiéndose en un buen retrato de la época. Como antes lo fue Menos que cero y sus numerosas copias, como Historias del Kronen, Drawing Blood es el canto de cisne de una juventud despreocupada y borracha de hedonismo. El terror, en este caso una casa encantada estilo El resplandor, está muy de pasada: tarde en aparecer y no tiene demasiada relevancia. Así que los que aquí entréis, no esperéis vampiros ni ciberpunk, pero sí el hechizo de Poppy Z. Britte.
Ella dijo destruye es el título de una colección de relatos escritos por Nadia Bulkin, indonesia afincada en EEUU. También es su primer libro. Como lleva siendo norma dentro del género casi desde sus inicios, o al menos desde su popularización y comercialización a través de revistas en el siglo XIX, la mejor manera de publicar y darse a conocer para escritores no profesionales es mediante el relato. Es lo que sucede con Nadia Bulkin, ganadora de tres presios Shirley Jackson a mejor relato. Ella dijo destruye incluye esos tres relatos y otros diez más, todos ellos a excepción de uno, exclusivo de esta antología, publicados anteriormente en revistas y antologías del género.
Algo también a tener en cuenta es el origen de la autora, pues muchos de sus relatos están ambientados en la Indonesia dictatorial que conoció durante su infancia. Sus relatos también incorporan parte de un folclore popular relativamente desconocido para los lectores occidentales. Digo relativamente desconocido porque en los últimos diez o quince años si hemos podido asomarnos a ese mundo a través del cine de género indonesio que ha llegado a Occidente.
Junto a la forma elegida de este primer libro, el relato, y al origen geográfico de la autora, indonesia, otra parte importante de la ficción de Nadia Bulkin tiene que ver con su formación académica: graduada en Ciencias Políticas.Zona de convergencia intertropical, el relato que abre el libro, es buen ejemplo de esto. Pero como sucede con los relatos de Mariana Enríquez, también aparecen en Ella dijo destruye ideas y reflexiones sobre la aporofobia, el machismo, la relaciones familiares y de pareja, el cuerpo o el uso de mitos y leyendas locales. No creo demasiado en las etiquetas, pero las comparaciones a veces sirven de guía. Nadia Bulkin no escribe como Mariana Enríquez, pero hay elementos en el fondo, no en la forma, que sí comparten. Si te das una vuelta por la cuenta de Twitter (antes de que Elon Musk lo cierre) de Bulkin, es fácil reconocer el papel que ejerce el cine, especialmente el de género, en su escritura. Autoras pop, o como diría Umberto Eco, integradas, que beben de la cultura popular para crear sus ficciones, en este caso literarias,
Como siempre destacar el papel de la editorial, La Biblioteca de Carfax. Son unos cuantos años lo que llevan y ya se puede decir: ¡vaya catálogo! La edición de Ella dijo destruye es probablemente la mejor, desde luego le da mil vueltas a la publicada en inglés. Y un poco al hilo de lo de Umberto Eco y de ediciones: si Ella dijo destruye lo publica Anagrama, la percepción de la autora y su obra cambiaría completamente. Y digo Anagrama como podría decir Alfaguara, que publica en España a otra autora de diferente género pero mismo espíritu como Ottessa Moshfegh. Se han derribado muchas barreras y han caído muchos prejuicios, pero el género fantástico sigue siendo visto como algo menor.
Si te gustó el pueblo gallego lovecraftiano de Emboca y sientes curiosidad por cual será su pueblo hermanado en Indonesia, Ella dijo destruye es tu libro. A mí me ha dejado fascinado y se ha convertido en una de las mejores lecturas del año. El primer libro de un autor que recoge sus relatos publicados en antologías y revistas suele ser bastante irregular, el de Nadia Bulkin es sobresaliente. La única pega: el color azul oscuro de la fuente sobre fondo negro en la portada, contraportada y solapas. Por lo demás, yo nunca he sido del centro, siempre de la periferia.
Mary E. Wilkins Freeman (1852-1930) fue una escritora estadounidense. Nacida en Massachussetts en una familia cuyos orígenes se remontan a los primeros peregrinos, fue educada de manera estricta en los preceptos religiosos Congregacionistas de sus padres. Muertos estos cuando era muy joven, dejándola en una posición de pobreza, comenzó a escribir para ganarse la vida. Escribió novelas, relatos y poesías, centrándose su obra en historias infantiles, relatos de la vida en Nueva Inglaterra y relatos sobrenaturales y fantásticos.
Su colección de relatos sobrenaturales The Wind in the Rose-Bush and Other Stories of the Supernatural publicado en 1903 mantuvo el recuerdo de su obra vivo entre los escritores y aficionados al género. En 1974 la mítica Arkham House publicó todos sus relatos sobrenaturales en un único tomo, Collected Ghost Stories. Por este motivo, no ha sido raro encontrarse con su obra en algunas antologías publicadas al otro lado del Atlántico. Hoy en día es posible acceder a su obra de diversas maneras, pero este libro publicado por la British Library y editado por Mike Ashley, junto a Lost Ghosts: The Complete Weird Stories of Mary E. Wilkins Freeman editado por S. T. Joshi son la mejor manera de leerla en papel.
Mary E. Wilkins Freeman siempre se rebeló contra la educación religiosa que le intentaron imponer y con su papel como mujer dentro de la sociedad. Es algo que también está presente en su obra, con esos personajes femeninos que desafían los roles impuestos por sus madres y familias.Silence es un buen ejemplo de todo esto. La protagonista, la joven Silence Hoit, está prometida a David Walcott. Vive junto a su familia en un pequeño pueblo de colonos, y de alguna manera, presiente el ataque de los indios esa noche. El relato muestra la valentía de Silence desafiando las normas, pero también es una historia de brujas sobrenatural. En The School-Teacher's Story una maestra, mujer soltera e independiente, acaba dando clases en una escuela misteriosa para evitar las habladurías de la gente ante su compromiso de matrimonio roto. En esta nueva escuela, al llegar la noche, se aparice el fantasma de una niña de seis años asesinada que pregunta por su muñeca perdida y por la lección. Lejos de amedrentarse y volverse histérica, como le recuerdan algunos personajes masculinos en la narración, decide dar solución al problema. En The Vacant Lot, una vieja familia abandona el pueblo que ayudó a fundar para perseguir otras ambiciones, instalándose en Boston. Aquí se reflejan los cambios sociales y de valores que estaba viviendo el país, con una rápida industrialización y con la llegada del ferrocarril. Una historia de casas encantadas, o mejor dicho, de parcelas vacías encantadas, que haría las delicias de James Wan y de los Warren. The Shadows on the Wall es la historia de dos hermanos, que acaban unidos más allá de la muerte. Es un tema que también trata en otros relatos, las peleas entre hermanos y la reconciliación. Luella Miller es una historia de brujería y vampirismo. Luella llega al pueblo y esclaviza a las personas para que la sirvan y hagan su trabajo. Estas personas, como en un proceso de vampirismo, van consumiendo sus fuerzas vitales hasta su muerte.
Shadows on the Wall: Dark Tales by Mary E. Wilkins Freeman es uno de los libros que más he disfrutado últimamente. Cuando lees libros de relatos de un solo autor a veces puede hacerse un poco cuesta arriba, pero es algo que no me ha sucedido leyendo este libro. Como con A Vanished Hand and Others de la irlandesa Clotilde Graves, cada relato incluido en el libro es distinto, y se nota el placer de narrar historias de la autora. Haz sátira, crítica social o lo que quieras, pero cuenta una historia. Y es lo que hace Mary E. Wilkins Freeman, contar historias muy entretenidas. En castellano La Biblioteca de Carfax publicó e l año pasado El viento en el rosal y otras historias de lo sobrenatural.
Wilkins Freeman, M. E. (2021). El viento en el rosal y otras historias de lo sobrenatural. La Biblioteca de Carfax. Wilkins Freeman, M. E. (2022). Shadows on the Wall: Dark Tales by Mary E. Wilkins Freeman. British Library. Wilkins Freeman, M. E. (2018). Collected Ghosts Stories. Hippocampus Press.
Violet Hunt (1862-1942) fue una escritora británica autora de novelas, relatos, poesía y un par de biografías. Su vida transcurre entre dos siglos en los que se producen muchos cambios y transformaciones. Su vida y obra, como dicen en inglés, ha sido descuidada. Si se la recuerda por algo es por haber sido pareja o por haber estado relacionada con otros escritores hombres. Y por las actividades y reuniones que organizaba en Londres para artistas. Además de ser pareja y amiga de otros escritores y organizadora de eventos, Violet Hunt también fue feminista, perteneciente a la Women Writers Suffrage League. Esa actividad también se traslada a su obra, donde vuelca toda esa problemática, además de crear unos personajes femeninos que rompen con las convenciones sociales de la época.
Violet Hunt escribió y publicó dos coleciones de relatos sobrenaturales, Tales of the Uneasy y More Tales of the Uneasy. Pese al movimiento actualmente existente encargado de recuperar la obra de autoras victorianas del fantástico, Violet Hunt y su obra siguen estando en el olvido. Que recuerde, sólo me he cruzado con un relato suyo, The Prayer, en la antología de Melissa Edmundson publicada en 2018 Avenging Angels: Ghost Stories by Victorian Women Writers.
Vida y obra, en el caso de Violet Hunt están íntimamente ligadas, como se puede comprobar en estos relatos. Lo sobrenatural, en la mayoría de ocasiones, es una excusa para hablar de los temas que le preocupan, especialmente el de la mujer y su papel dentro de la sociedad. La propia Violet Hunt llevó una vida atípica para los estándares de su tiempo, ya que nunca se casó ni tuvo hijos, y prefería mantener relaciones extramatrimoniales con hombres casados. Esto es algo que aparece en casi todos sus relatos. En The Night of No Weather describe la vida en sociedad de una mujer soltera y su posterior suicidio. Prefiere vivir sola, y para ello debe pagar un precio. Cuando su madre muere, su cuñado la deja sin nada. Así, prefiere la muerte a un cambio de condiciones de vida que, en su caso, sería para bastante peor. También debe afrontar el cambio de clase social, ya que ser rica y soltera es tolerado, pero ser pobre y soltera no. En El telegrama Violet Hunt reflexiona sobre el sentido del matrimonio. Por qué casarse, para qué, todo dentro de una historia sobrenatural que es una parodia de esas historias de amor más allá de la muerte. En La operación se ocupa de un triángulo amoroso y sus consecuencias. Cómo la mujer abandonada se relaciona con la nueva amante de su exmarido hasta convertirse en una. Lo mismo sucede en Las memorias, haciendo hincapié en las normas sociales que sancionan los modos de comportarse en situaciones así. Lo importante en sociedad, siempre, es la hipocresía. En El carruaje, con mucho humor, los fantasmas que van montados en él se ocupan de contar sus vidas. El carruaje de la muerte hace su aparición una vez al año, y para cualquier persona viva que lo vea, supone su perdición. En La boina azul, una pareja de turistas ingleses descubre la antigua historia de unos amantes en el castillo que están visitando. Es la historia de regusto más clásico y gótico de Violet Hunt.
Violet Hunt, como decía antes, es una autora descuidada por antologistas y editoriales. Al menos en su idioma original. Leonaur, que edita obras y tratados bélicos, también tiene una colección dedicada a autores y autoras victorianas. De los que están libres de derechos, y en ediciones bastante cutres, con portadas genéricas, editan sus obras. En el caso de Violet Hunt, ha sido la única manera de poder acceder en papel a su obra. Leonaur editó dos volúmenes con su obra fantástica, compuesta por once relatos y dos novelas cortas. Por eso hay que agradecer la labor, una vez más, de La Biblioteca de Carfax, que en este 2022 publicó Relatos inquietantes, una recopilación de nueve historias cortas de Violet Hunt con prólogo de Érica Couto-Ferreira. Tienen muy buen ojo en esa editorial, que está construyendo un catálogo muy chulo para los aficionados al género. Nos podremos quejar de muchas cosas en España, pero no de editoras.
Hunt, V. (2020). The Collected Supernatural and Weird Fiction of Violet Hunt: Volume 1. Leonaur. Hunt, V. (2020). The Collected Supernatural and Weird Fiction of Violet Hunt: Volume 2. Leonaur. Hunt, V. (2022). Relatos inquietantes. La Bibioteca de Carfax.
Rosa Mulholland fue una escritora irlandesa (1841-1921), segunda hija de una rica familia dedicada a las manufacturas textiles y autora de numerosas novelas y relatos. Como con otras autoras, contó con el apoyo de Charles Dickens, que la animó a dedicarse a la escritura y que publicó muchas de sus obras en su publicación All the Year Round. Muchas de las historias que escribió, ya fueran para adultos o infantiles, están ambientadas en la Irlanda rural y protagonizadas por personajes femeninos fuertes. De férreas creencias católicas, también formaba parte del movimiento reformista que quería mejorar las condiciones de la mayoría desfavorecida. Fue una autora de gran popularidad hasta su muerte. Como sucede hoy en día, que lo que no se puede encontrar en internet no existe, no formar parte en la época del prestigioso Dictionary of National Biography suponía en la práctica desaparecer de la Historia. Y eso fue lo que pasó con Rosa Mulholland a su muerte. Hasta ahora.
En Not to Be Taken at Bed-Time & other Strange Stories se recogen siete relatos publicados en distintas revistas y periódicos entre 1866 y 1898. Mulholland incorpora elementos del folclore celta e irlandés en sus historias, como en el relato que abre el libro, Not to Be Taken at Bed / No tomar antes de dormir, donde a una historia de amor y venganza se le suman objetos mágicos como el burragh-bos, elaborado por una bruja. O el fantasma que busca redención en The Ghost at the Rath / El fantasma del Rath y cuya visión transporta al personaje a un mundo que bien podría ser el de La invención de Morel de Bioy Casares. O el extraño caso de posesión en The Haunted Organist of Hurly Burly / El organista maldito de Hurly Burly, donde una joven italiana es poseída por el espíritu de un hombre disoluto y obligada a tocar el órgano hasta morir. O el extraño caso de paradoja temporal en The Mistery of Ora / El misterio de Ora, donde Mulholland nos lleva por el camino de hechiceros y satanismo para dar un giro y acabar en la ciencia ficción. O la crueldad y sadismo de A Strange Love Story / Una extraña historia de amor, donde el arte, el amor y la reencarnación se dan la mano. Los siete relatos incluidos en el libro están entre lo genial y lo sobresaliente, pero sobre todo me gusta que son muy variados, tanto temáticamente como en forma. Que es algo que se echa de menos cuando te sumerges en este tipo de literatura, que parece que leído un cuento de fantasmas victoriano, leídos todos. Así como Twilight Stories / Historias del ocaso de Rodha Broughton me dejó un poco indiferente, Historias extrañas / Not to Be Taken at Bed-Time merece un lugar destacado en la biblioteca.
Rosa y los filtros de Instagram
Not to Be Taken at Bed-Time & other Strange Stories fue publicado por Sarob Press en su colección Mistress of the Macabre en 2013, y cuenta con la edición de Richard Dalby, al que siempre hay que agradecer su The Virago Book of Victorian Ghost Stories, donde se puede leer a Mulholland, Broughton y a otras tantas autoras victorianas olvidadas. La copia que yo tengo de este libro es la de The Swan River Press, que en 2019 reeditó el libro de Sarob Press y que cuenta con una de las portadas más bonitas de la editorial, creada por Brian Coldrick. En castellano La Biblioteca de Carfax publicó en 2019 Historias extrañas, aunque sólo recoge cinco de los siete relatos incluidos en Not to Be Taken at Bed-Time & other Strange Stories. Y la verdad es que es una pena, porque The Mistery of Ora y The Lady Tantivy bien merecían figurar en la colección. Además, el año pasado se publicó un estudio y biografía de su obra, Rosa Mulholland 1841-1921: Feminist, Victorian, Catholic and Patriot, que busca recuperar la figura de Rosa Mulholland. Esperemos que tenga éxito y que pronto podamos disfrutar de más libros suyos. La verdad es que algunos de los títulos que cita Richard Dalby en la introducción han despertado mi curiosidad, como Banshee Castle (1895) The Daughter in Possesion (1915) y The Walking Trees, and Other Tales (1885). De The Swan River Press tengo un par de libros pendientes en mi mesilla, y seguiré atento a sus publicaciones.
Mulholland, R. (2013). Not to Be Taken at Bed-Time & other Strange Stories. Sarob Press. Mulholland, R. (2021). Not to Be Taken at Bed-Time & other Strange Stories. The Swan River Press. Mulholland, R. (2019). Historias extrañas. La Biblioteca de Carfax. Murphy, J. (2021). Rosa Mulholland 1841-1921: Feminist, Victorian, Catholic and Patriot, Edward Everett Root.
Rhoda Broughton fue una escritora galesa (1840-1920) que a partir de sus primeras publicaciones en la década de los sesenta disfrutó de una gran popularidad entre sus coetáneos. Como sucedía con Wilkie Collins, Mary Elizabeth Braddon y Charles Dickens, la obra de Broughton siempre estaba en imprenta, hasta que su muerte en 1920 la sumió en el olvido. De orígenes aristocráticos y sobrina política del escritor Sheridan le Fanu, muy pronto comenzó a escribir y a publicar. Además contó con el apoyo y el tutelaje de Dickens.
Lo sobrenatural gozó de una gran popularidad a partir del siglo XIX. En Inglaterra se publicaban historias sobrenaturales en los periódicos todos los días. La producción durante esos años fue ingente, más si consideramos que era una manera de conseguir unos ingresos extra para muchos escritores. En parte debido a Dickens, se establece una costumbre que llega hasta nuestros días que es la de publicar historias de terror en Navidad. Autores y autoras como Bram Stoker, Edith Nesbit, Vernon Lee y Charlotte Riddell siguieron esta tradición. No puede sorprender que este Cuentos del ocaso fuera originalmente publicado en 1873 con el título de Tales for Christmas Eve. Una edición que recogía cinco relatos publicados en los años anteriores por Broughton de temática sobrenatural. Y que se puede considerar como rara avis en la obra de Broughton, porque pese a que escribió más relatos y novelas, ninguno tiene elementos sobrenaturales. O bien no fue recogido en un libro para su posterior publicación.
Cuentos del ocaso recoge cinco relatos de la autora donde lo interesante es observar hasta qué punto subvierte los clichés del género y de género en ellos. Sólo uno, El hombre de la nariz, tiene protagonista masculino. Los otros cuatro cuentan con protagonistas femeninos de mediana edad o ancianas que no encajan en el canon de lo que se estaba escribiendo por entonces. A parte de eso, sus historias sí pueden considerarse convencionales: casas encantadas, mesmerismo, espiritismo, visiones, sueños que se hacen realidad y fantasmas que vuelven a casa para anunciar su muerte... Otra cosa a destacar es su humor. Algo que la acerca otra autora que ya traje por el blog, Charlotte Riddell. De ironía más sutil, muchas veces la utiliza para criticar aspectos que no le gustan de la sociedad que le tocó vivir.
Rhoda leyendo lo último de Murakami
No sé quién o quiénes están a cargo de las ediciones de La Biblioteca de Carfax, pero demuestra(n) estar al tanto de lo que se publica y conocer del tema, porque a Rhoda Broughton la podemos disfrutar en castellano gracias a ellos. Y no es la única escritora victoriana recuperada del olvido por La Biblioteca de Carfax: Rosa Mulholland, Edith Nesbit, Mary Elizabeth Braddon, H. D. Everett y Amelia B. Edwards forman parte de su nómina, en un catálogo que combina muy bien el new weird contemporáneo con estas operaciones de rescate. La edición que he leído es la de Victorian Secrets, que en 2009 publicó este Twilight Stories con una introducción de Emma Liggins. Victorian Secrets, cuyo nombre no engaña, se dedica a dar a conocer obras victorianas olvidadas, sean de terror o no, y también tiene libros interesantes. Twilight Stories son cinco relatos en 82 páginas. Bien merecen la pena echarles un ojo.
Broughton, R. (2021). Cuentos del ocaso. La Biblioteca de Carfax. Broughton, R. (2009). Twilight Stories. Victorian Secrets.
A veces es difícil separar la obra del ruido que genera, especialmente en los tiempos que vivimos, donde todo tiende al blanco o al negro. Eso es un poco lo que pasa con este El pescador de John Langan. Junto con La casa de hojas de Mark Z. Danielewski, Experimental Film de Gemma Files y La joven ahogada de Caitlín R. Kiernan, El pescador forma parte de ese nuevo canon de la ficción extraña que parece que hay que leer sí o sí. Y como sucedía con las lecturas obligatorias del colegio/instituto/universidad, acaba dando bastante pereza empezar uno de estos libros. Además de que es muy difícil sustraerse de todo el ruido que generan y de las expectativas generadas, que es justo lo que sucede con El pescador.
El pescador es la segunda novela de John Langan, más conocido por otros formatos, como el relato y la novela corta. Y eso que El pescador no es un tocho como los que suele despachar, por poner un ejemplo, Stephen King. Se queda en poco más de trescientas páginas, las suficientes para narrar la historia del pescador. El estilo de John Langan se enmarca dentro del clasicismo, con ecos de Melville y Faulkner (por el que sentimos devoción). Como algún crítico clasista y bastante imbécil ha venido a llamar, su estilo es "literario". Langan forma parte de la gran tradición anglosajona de contadores de historias. Una de las cosas que más me han llamado la atención de esta novela es cómo te atrapa, cómo Langan crea una red y deja al lector/a sin otra alternativa que seguir leyendo. Como King, el otro clásico y al que no dejaré de nombrar en esta entrada, Langan te sumerge en esta historia de tintes clásicos, de tradiciones y leyendas orales con espacio para el horror cósmico de Lovecraft que tiene como escenario la América rural, la de los pequeños pueblos y comunidades. Además, si bien el estilo es más clásico, la estructura que utiliza Langan, de una narración dentro de otra narración, a su vez dentro de otra narración, en una especie de juego de matrioskas rusas, se adapta bien a la historia que quiere contar y lo acerca más a otros autores y estilos más contemporáneos.
Alfred Kubin y el otro lado
En cuanto al contenido, El pescador es una novela de terror que narra los encuentros de distintos personajes con este mago/ser que lleva el sobrenombre que da título al libro. Distintas historias y distintos tiempos, que abarcan desde mediados del siglo XIX hasta principios del nuevo milenio. De estructura circular, el libro comienza en lo que podría ser el presente, se adentra rápidamente en el pasado, para volver en su último tramo al presente y rematar la historia. Una historia con claros tintes lovecraftianos, donde el agua y el otro lado están presentes. Un otro lado que se presenta como una fisura en la realidad que nos adentra en otro mundo terrorífico. Tampoco quiero destripar mucho más de la trama, ya que ese deseo de saber más, de seguir leyendo, me parece bastante importante en este libro. Eso sí, hay partes más interesantes que otras. La parte central y más larga, que narra el origen del problema actual al que se enfrenta el protagonista que narra la historia en primer lugar, me parece la más interesante. No así tanto el final, que sin estar mal, es más olvidable. En cualquier caso y en conjunto, El pescador es una novela sobresaliente y que al menos a mí no me ha defraudado. Además me ha dejado con ganas de más Langan. Un Langan al que siempre hay que estar agradecido por alquilarle un cuarto en su casa a Laird Barron.
Y como sucede con el señor con parche, de Langan no hay mucho traducido al castellano, así que hay que agradecer a La Biblioteca de Carfax que tradujera este libro. Me parece que junto a otros contemporáneos como el ya mencionado Barron, Paul Tremblay, Michael Cisco, T. E. Grau, Kelly Link, Gemma Files, Ottessa Moshfegh, Caitlín R. Kiernan y un largo etcétera, John Langan es de lo más interesante que se puede leer de ficción, extraña o no, anglosajona. Yo, por mi parte, voy a sumar sus libros de relatos a mi pila de lecturas.
Langan, J. (2016). The Fisherman. Word Horde. Langan, J. (2018). El pescador. La Biblioteca de Carfax.
The Life of Fiction, by Jerome Klinkowitz (1977)
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