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'Extraña muerte de una menor' (1975) de Sergio Martino: las gafas del comisario

Nacido en 1938, Sergio Martino es uno de los directores que da forma al cine italiano y europeo de género en los setenta y primeros ochenta. Fuera del trío Bava, Argento y Fulci, forma parte de esa casi interminable lista de artesanos italianos dedicados al cine que lo mismo te dirigían una película erótica que una de aventuras en la selva. Y como tal, su cine de vocación popular no ha sido considerado más que como mero entretenimiento. Como si eso por sí solo fuera malo.


En el capítulo que le dedica Ángel Sala a Sergio Martino en el libro El giallo italiano, se centra sobre todo en el análisis de cinco películas, las rodadas entre 1971 y 1973, que además pasan por ser las más conocidas de Martino: La perversa señora Wardh (1971), La cola del escorpión (1971), Todos los colores de la oscuridad (1972), Vicios Prohibidos (1972) y Torso: Violencia carnal (1973). Sin embargo, de Extraña muerte de una menor (1975) Sala sólo la cita para decir que "estuvo más cerca del cine negro", lo cual creo que no es hacerle justicia.

Extraña muerte de una menor cuenta con guion de Martino en colaboración con Ernesto Gastaldi, con el que escribiría cerca de una veintena de películas. Gastaldi es uno de los creadores del gótico italiano de los sesenta, colaborando con Riccardo Freda y Mario Bava en varias películas que ayudan a conformar el género. Pero será en los setenta y en su asociación con Martino cuando todo su talento explote. Extraña muerte de una menor es una película que ha pasado desapercibida por la increíble y poco habitual mezcla de géneros llevada a cabo por Martino y Gastaldi. Tiene algo de giallo, otro poco de poliziesco, algo de acción y bastante de comedia. Y lo mejor de todo es que funciona.

Como buen giallo, se bebe JB


Claudio Cassinelli interpreta al comisario Paolo Germi, un atípico policía que investiga la muerte de varias menores en Milán. Para ello utilizará unos métodos poco ortodoxos, como aliarse con un ratero de barrio, Giannino, que además sirve de alivio cómico. Porque aunque la trama va de prostitución de menores y secuestros, con su asesino rubio de traje y gafas de espejo, el tono difiere de cualquier giallo que hayas podido ver. Cassinelli lo borda en el papel de antihéroe, adelantándose en más de una década al John McClane de Bruce Willis, y sobre todo de mucho mejor rollo. A veces es como estar viendo una peli de tortas de Bud Spencer y Terence Hill.

La película la podrían haber titulado El coche del comisario

Extraña muerte de una menor es una película distinta la imagen que podemos tener de un género como el giallo. Y aunque distinto no tiene por qué significar que algo sea bueno de por sí, en este caso sí que el resultado es más que satisfactorio. No todo el monte es orégano ni todos los giallo son maníacos sexuales con guantes de cuero que asesinan a sus víctimas a puñaladas. A veces, sólo a veces, también son las gafas rotas del protagonista.




'Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City' (2021): acertar adaptando un videojuego

Resident Evil: Bienvenidos a Raccon City es una película dirigida y escrita por Johannes Roberts y protagonizada por Kaya Scodelario y Robbie Amell. Es una película a la que le han llovido críticas por parte de los aficionados a la saga por no ser fiel a la historia original y por un casting inclusivo que no se parece en nada al de los videojuegos. Críticas estas bastante injustas porque no hay que ser un gran fan de los Resident Evil para darse cuenta de que la historia, como sucede en la mayoría de videojuegos, es bastante regulera. Que es algo que no acaba de entender Hideo Kojima, pero ese ya es otro tema. Y no es que los videojuegos no cuenten grandes historias, es que la narrativa emergente de un Red Redepmtion 2, esto es, la historia que cada jugador se cuenta así mismo derivada de las propias mecánicas del juego, es más interesante que el guión del juego. Y los Resident Evil tienen unos guiones muy chorras. Y en cuanto a criticar el parecido de los actores/actrices con unos personajes animados creo que no hay por donde cogerlo. ¡Que son píxeles!

Guste más o menos Resident Evil hay que reconocerle que sobre todo los dos primeros juegos para Playstation forman parte desde hace años de la cultura popular. Y además su repercusión pop empezó muy pronto, sólo hay que acordarse de Tim Bisley, el personaje interpretado por Simon Pegg en Spaced, jugando una partida al Resident Evil. De ahí en parte las adaptaciones cinematográficas de la saga, que no olvidemos: la industria del videojuego genera desde hace años mucho más dinero que la del cine. La primera adaptación llegó en 2002 de la mano del innombrable Paul W. S. Anderson con Milla Jovovich como protagonista. Y se parecía al videojuego como un huevo a una castaña. Pero era 2002, los zombis todavía no eran populares y la película era bastante entretenida. Luego le siguieron otras cinco películas que eran un festival de CGI, explosiones y escenas de acción sin ningún sentido. Esta Resident Evil: Bienvenidos a Raccon City es el reinicio de la saga.


Una de las cosas que se notan en Resident Evil: Bienvenidos a Raccon City es que Johannes Roberts es un viciao. Este hombre le ha echado horas a la saga, porque las referencias y homenajes a los dos primeros videojuegos son continuas. Que te guste algo no significa que vayas a ser capaz de adaptarlo bien, hemos visto suficientes horrores en el cine nacidos de buenas intenciones, pero en el caso de Roberts hay que admitir su capacidad para, partiendo del lore del videojuego, escribir un guión lo suficientemente coherente como entretenido, cosas ambas que muchas veces no van de la mano. En Resident Evil: Bienvenidos a Raccon City Roberts narra la decadencia de la que antaño fuera sede de la farmaceútica Umbrella, ahora convertida en una ciudad en ruinas parecida a la Detroit de Robocop, y los planes de esta corporación para dominar el mundo. Para ello, distintos personajes tendrán que unir sus fuerzas para salir vivos de la ciudad y desenmascarar la conspiración de Umbrella.

Lo peor de la película es su casting. Y no por la inclusividad antes mencionada de la que se quejan algunos, sino porque algunas actuaciones están realmente mal y son poco creíbles. Otro problema es tener que condensar toda la historia en un periodo cortísimo de tiempo: continuamente están pasando cosas y se echa de menos cierto desarrollo de tramas y personajes. Pero también tiene otros muchos aciertos, como las escenas de acción/terror dentro de la mansión, que están muy logradas, el aspecto decadente de Raccon City o la economía de medios, ya que con un presupuesto escaso que les da para mostrar cuatro zombis, Roberts consigue que parezcan muchos más. En definitiva, Resident Evil: Bienvenidos a Raccon City con sus aciertos y sus fallos, no es más que lo que pretende ser: una película entretenida. Como adaptación, me parece mejor que la primera Resident Evil, e igualmente amena. Como película de zombis de bajo presupuesto con sus dosis de acción y algún susto me parece bastante correcta. Si finalmente hay segunda parte yo me apunto. ¿Quién es capaz de decirle que no a una peli de zombis?



'Surrogates': la tecnofobia al poder

Surrogates o Los sustitutos, como fue llamada en España, es una película de acción y ciencia ficción dirigida por Jonathan Mostow y protagonizada por Bruce Willis. La película, estrenada en 2009, está basada en el cómic The Surrogates.

Ambientada en un futuro cercano, la humanidad está recluida en sus casas y sólo interactúa con el medio a través de robots. Además, estos robots son imágenes idealizadas de sí mismos. Todos son altos, guapos, musculosos... En este mundo que nos propone Surrogates la gente real no sale de casa, ni siquiera interactuán entre ellos de manera real, sólo con sus avatares. Mostrarse como uno es, es motivo de vergüenza.

Bruce Willis protagoniza a un policía que investigará una serie de crímenes relacionados con los robots y la tecnología que los hace funcionar. Si la utilización de un robot como avatar permitía a su dueño evitar potenciales peligros, los nuevos crímenes contra robots no sólo destruyen a éste sino que también acaban con su usuario, licuando su cerebro. También se nota la influencia de Philip K. Dick en cuestiones como la identidad, el quién es quién. Si un robot lo puede manejar cualquiera, ¿cómo sabes con quién estás hablando?

Aunque revestida de modernidad, Surrogates lanza un mensaje tecnofóbico y conservador. La rebelión de las máquinas como trasunto de la otra revolución es un lugar común muy manido. Surrogates, lejos de explorar la premisa de la que parte decide condenarla desde el principio, convirtiendo a la película en una serie de escenas de acción intercaladas en una trama policial que nunca llega a ser muy interesante. Todo para saber lo que ya nos dejaban claro al principio: las máquinas nos hacen menos humanos.

'Edge of Tomorrow': el Día de la Marmota

Basada en la novela All You Need is Kill del japonés Hiroshi Sakurazaka Edge of Tomorrow es una de las mejores películas de ciencia ficción de los últimos años. No es Interstellar ni pretende serlo, sólo es una película sin más pretensiones que entretener, pero muy bien hecha. Para eso cuenta con un reparto solvente, donde destacan los dos protagonistas, Tom Cruise y Emily Blunt.

En Edge of Tomorrow la Tierra es invadida por una raza extraterrestre. Tom Cruise interpreta a un militar que nunca ha entrado en combate. Cuando lo hace, en una gran ofensiva militar, acaba muerto, pero su sangre se mezcla con la sangre alienígena, permitiéndole reiniciar el día otra vez y recordar todo lo ocurrido. De esta manera conoce a Rita Vrataski (Emily Blunt), a la que también le pasó lo mismo, pero una trasfusión de sangre le ha hecho perder sus poderes. Juntos deberán repetir una y otra vez el mismo día hasta que sean capaces de llegar hasta mosntruo final, también con la misma capacidada, y acabar con él y con la amenaza que representa para la humanidad. Este bucle temporal en el que se ven atrapados los personajes convierte a Edge of Tomorrow en una especia de Día de la Marmota con extraterrestres, y la combinación de estos elementos no le sienta nada mal. También tiene un humor que ayuda a aligerar el tono de la película, ayudando a que no caiga en lo pretencioso.

Además de su falta de pretenciosidad, es una de las pocas películas de acción que no abusan en exceso del CGI. Muchas veces, esto se ha convertido en un fin, no en un medio, dando lugar a escenas que sólo forman parte de la película por su espectacularidad, y no por lo que aportan a la trama. Edge of Tomorrow es bastante consciente de esto y sólo busca contar una historia sencilla y entretenida.

'Looper': cerrar el círculo

Looper es una película de ciencia ficción dirigida por Rian Jordan y protagonizada por Joseph Gordon-Levitt, Emily Blunt y Bruce Willis. Ambientada a mediados dels siglo XXI, Looper nos muestra un futuro distópico, a medio camino entre los cielos nublados de Blade Runner y una película de cine negro.

En el 2074 se inventa la máquina de viajar en el tiempo, pero queda prohibido utilizarla. Sólo las organizaciones criminales usarán la máquina para deshacerse de aquellos a los que quiere muertos. Las víctimas son mandadas al pasado donde los loopers se encargan de asesinarlas. A cambio, estas transportan en se espalda un pequeño cargamento de lingotes de plata como pago por los servicios rpestados. O lingotes de oro. los loopers firman un contrato por treinta años, momento en el que serán mandados al pasado para que su yo de ese pasado les liquide. A cambio, los lingotes serán de oro y el círculo se habrá cerrado. En este futuro también hay hombres y mujeres con poderes telequinéticos.

[SPOILERS] Joe Simmons es un looper más que se ve perseguido por su propia organización cuando su yo del futuro consigue huir de él. La historia se centra entonces en las consecuencias de los viajes en el tiempo y de las paradojas que pueden surgir. El Joe del futuro quiere matar al gran capo mafioso responsable de la muerte de su mujer cuando aún es un niño, modificando así el futuro. La paradoja está en que es el propio Joe del futuro el causante de convertir a ese niño en lo que realmente será cuando crezca, asesinando a su madre. La salida que toma el Joe del pasado es suicidarse para cambiar el futuro.

La película apunta algunos temas interesantes que no llega a desarrollar, como ese futuro distópico que sirve como paisaje. También adolece de una cierta falta de coherencia en el desarrollo del personaje de Joe, que pasa de asesino y drogadicto a sacrificarse por una mujer y su hijo. Tampoco se explica por qué los loopers firman por treinta años ni por qué deben ser ellos los encargados de cerrar el círculo asesinándose así mismos, lo cual conlleva el riesgo que desencadena toda la trama: el no querer morir. No obstante, la película está bien narrada y se agradece el esfuerzo de querer contar algo distinto.

'Warcraft:The Beginning', el inicio de una saga

Adaptar cinematográficamente un videojuego nunca suele ser fácil y depende en gran medida del tipo de videojuego. Warcraft no es diferente  otras adaptaciones. Una de las cosas que más paga la película es el planteamiento en exceso abierto para otra secuela. El plan es crear una saga de películas basadas en el videojuego que sean independientes y funcionen fuera de éste.

El control de Duncan Jones, el director, sobre la propia película, parece haber sido mínimo. Duncan Jones mostró su estilo y buen hacer en Moon y Source Code, películas de presupuesto más que ajustado, sobre todo la primera. Sin embargo en Warcraft no se nota mucho su mano.

La película narra narra la gurra entre orcos y humanos. Los primeros abandonaron su planeta consumido y emigraron al planeta de los humanos Pero si no quieren que éste acabe con el suyo, deberán aliarse para derrotar al verdadero enemigo. El metraje de la película es excesivamente largo para lo que cuenta, y sin embargo se nota demasiado que han recortado escenas. Con lo fácil que sería hacer películas de hora y media y recortar escenas de acción llenas de CGI que no aportan nada a la tramaa. Para colomo, Travis Fimmel, que encarna al protagonista humano, demuestra una vez más que sólo tiene un registro como actor. Dependiendo del papel, canta más la cosa o menos.

Warcraft es lo que es, una película épica y de acción bastante blanca, pero entretenida. Maniquea, los personajes son bastante planos por necesidad. No hay que esperar personajes llenos de matices enfrentados a grandes dilemas morales. En Warcraft los personajes son funcionales a una trama bastante sencilla. Lo mejor de la película es que no se han estrellado con la adaptación; lo peor es que tampoco han conseguido una película memorable, lo cual no sería una pega si sólo pensasen rodar una película, pero todo apunta a saga.


'I Am a Hero': zombis en Japón

I Am a Hero es la adaptación del manga del mismo nombre escrito por Kengo Hanazawa. El propio Hanazawa participa en el guión de la película. A pesar de eso, la película no tiene ese tono siniestro que caracteriza al manga, donde el estilo de Junji Ito está muy presente. Aquí optan más por la acción y una comedia/parodia de terror.

I Am a Hero es la hisotria de un mangaka fracasado, Hideo, alq ue su novia acaba de echar de casa y que ve cómo su último manga es rechazado por la editorial. El punto de partida de película y manga es el mismo, pero en este último Hideo es un personaje enfermo, que sufre alucinaciones cada noche. Algo de eso hay en la película, pero en el manga se explota más, son más siniestras y tienen más aire de pesadilla, noquedando nada clara la distinción entre realidad y alucinación. La mezcla de estas alucinaciones con el inicio de la epidemia es uno de los mejores puntos del manga. Otro tanto sucede con los zombis. En la película son grotescos, pero no siniestros. Ahí es donde se nota la influencia de Junji Ito y del folclore japonés en el manga, con unos sombis mucho más deformes que generan desasosiego y mal rollo.

Lo que sí comparten película y manga es la falta de estructura de la trama. Como suele ser tradición en el manga, las editoriales y los autores alargan y alargan la trama todo lo posible, derivando de ello muchas incoherencias e historias de relleno. El manga de I Am a Hero todavía se está editando, con eso está dicho todo. La película tiene una buena primera mitad, con el inicio de la plaga y la huída de Hideo de la ciudad, pero la segunda parte es un despropósito total. Aún así, es una película entretenida aunque se hace un poco larga.

'Jurassic World': este dinosaurio ya lo he visto

Jurassic World, como con otras tantas secuelas de películas de los ochenta y noventa, tiene un alto componente generacional. La fui a ver con mi hermano cuando la estrenaron en el cine, y los siete años que nos llevamos, se notaron en la valoración de la película. Jurassic Park fue un auténtico pelotazo a todos los niveles. Revolucionó la forma de hacer cine con el desarrollo de unos efectos digitales magníficos para la época y su combinación con los efectos analógicos, gracias a lo cual la película ha envejecido muy bien. También fue un éxito económico importante. No sólo en cuanto a público, también en ventas de merchandising. Fueron unos años en los que nos invadieron los dinosaurios. Por eso la cuestión generacional y el factor nostalgie es tan importante al valorar esta película. Yo estaba dispuesto a perdonarle ciertas cosas; mi hermano no.

La cuarta película de esta saga de dinosarios es en buena parte deudora de la primera parte, aunque se distancia de ella en algunos aspectos. Es deudora de la primera por la trama y los guiños que le hace: otra vez estamos en la misma isla y otra vez hay problemas en el parque. Otra vez hay dos niños sueltos y otra vez hay que ir a buscarlos. Un tiranosaurio por aquí, unos velocirraptores por allá... Son muchas las similitudes, es algo que tampoco tratan de ocultar. Y los guiños son muchos y variados. Hasta llegan a visitar la sede del antiguo parque. Pero la película incluye más escenas de acción, como la segunda parte.

La película también tiene sus cosas, como cuando los niños hacen de MacGyver arreglando uno de los todoterrenos, pero en general no desvían demasiado la atención de la trama. También añaden un elemento original: los velociraptores entrenados por Owen, el personaje de Chris Patt. En la tercera entrega también intentaron innovar con los velociraptores, pero fue tal el despropósito de la película que quedó en el olvido.

Jurassic World es una digna sucesora de Jurassic Park, convirtiéndose en la mejor segunda película de la saga. Tampoco estaba difícil. Ahora falta que se alejen de la fórmula dinosaurios+parque+algo sale mal. El director de la siguiente película es el español Juan A. Bayona. Aunque todavía no se ha desvelado nada de la trama (algunos rumores apuntan al uso militar de los velociraptores como trama principal), Bayona ha declarado que será más oscura. Con Steven Spielberg de productor me cuesta creerlo. Esperemos que la próxima película transite por otras coordenadas.

'The Last Witch Hunter': Vin Diesel marcándose un Nicolas Cage

A The Last Witch Hunter le di una oportunidad porque el director, Breck Eisner, tiene una película que me gusta mucho, The Crazies. Si no hubiera sido por eso, ni me lo hubiera planteado. Y eso que habría ganado, porque The Last Witch Hunter entra dentro de la categoría de película mala. Da igual que vayas con bajas expectativas. Es mala.

El protagonista es Kaulder, interpretado por Vin Diesel, un poderoso guerrero que logra acabar con la Reina Bruja, no sin que antes ésta le lance una maldición y lo convierta en inmortal. Así se acaba convirtiendo en garante de la paz entre humanos y gente con poderes mágicos. El planteamiento inicial entra dentro de la fantasía urbana, un género poco explotado en el cine. Y en este caso concreto, desaprovechado.

The Last Witch Hunter es sinónimo de que reparto conocido (Vin Diesel, Michael cane, Elijah Wood, Rose Leslie, Joseph Gilgun...) y CGI no son suficientes para hacer buena una película. Ni aceptable. Le falta un guión consistente, con menos agujeros y con un poco de sentido. Ya no se trata de pedir un guión brillante, pero sí de uno que garantice un entretenimiento que, por los medios de los que dispone la película, sea de calidad.

Y es que al final, para lo único que ha servido The Last Witch Hunter es para que Vin Diesel se marque un Nicolas Cage.

'Kill Command': la rebelión de las máquinas

Lo bueno de películas como Kill Command es que no engañan. Y digo esto en el buen sentido. Te puede gustar más o menos el argumento, puedes valorar peor o mejor el desarrollo de la trama, pero sabes que la película no pretende ser otra ni ponerse trascendental. Steven Gomez, que se estrenaba en la dirección con esta película, consigue un buen resultado en su debut: pura serie B para disfrutar.

La historia está ambientada en un futuro cercano, donde  un grupo de soldados es enviado a una isla para llevar a cabo unas maniobras con robots soldado. Una vez en la isla, los robots los aislan e intentan matarlos. Sin posibilidad de huir o de comunicarse con el exterior, deberán hacer lo posible para sobrevivir. Es cierto que lo de la rebelión de las máquinas no es una premisa muy original, pero está bien llevada en la película.

Al principio, tanto el espectador como los personajes no saben qué es lo que sucede. Evidentemenete algo va mal, pero todavía no sabemos el qué. Es una buena manera de mantener la tensión y de captar la atención del espectador. A lo largo de la trama se irá desvelando este misterio y aclarando el porqué de la presencia de estos soldados en la isla.

La película, que sí tiene elementos de ciencia ficción, acaba optando por convertirse en una película de acción, a pesar de que podía haber elegido otros caminos, como el del terror. Aún así funciona.

'Banshee': la última bala

Banshee se despide como llegó: sin hacer mucho ruido. No es Perdidos o Juego de Tronos. Lo que empezó en 2013 sin muchas ambiciones, se transformó en una serie con un mundo propio y unos personajes con carisma e idiosincrasia. En cierto modo, también anticipó o ayudó a popularizar una cierta manera de afrontar las escenas de acción, donde la serie nos ha regalado escenas memorables y mucha sangre, a la altura de las mejores.

Esta cuarta temporada ha tenido mucho de epílogo, de recolocar las piezas para decir adiós. Son varios los hilos argumentales en esta última temporada: el rescate de Job, los fantasmas de Hood, la venganza de Carrie, los problemas de Proctor, el asesinato de Rebecca... Todas las tramas se han resuelto en un final que ha situado a sus personajes en otra etapa vital.

La serie cierra las historias de los personajes de una manera coherente con sus tramas. Proctor encuentra el final que merece, igual que la historia de su sobrina, cuya muerte es hilo conductor de varias tramas esta temporada, también tiene un final. Hood sigue en el camino, Brock ejerce su papel de sheriff, Carrie se pone en paz con su pasado... Cada uno, a su manera, dice adiós y empieza otra nueva etapa.

Sin ser excesivamente dramático, es verdad que el final no es un final feliz. Cabría esperar algo más edulcorado o más sangriento, pero la serie se despide con un regusto amargo. No buscan el golpe efectista de matar a un personaje querido, pero tampoco dejan que salga indemne de estos cuatro años en Banshee.


Golpe en la pequeña China: divertirse sin sentirse culpable

De todas las películas de John Carpenter Golpe en la pequeña China es la más divertida. Quizás otros títulos funcionen mejor en otros aspectos, pero Golpe en la pequeña China es la comedia más divertida y mamarracha de Carpenter. Los ochenta fue la década de oro de Carpenter. Firmó trabajos como La cosa o La niebla, clásicos ya del cíne de terror, y otros más variados como Starman o Están vivos. Títulos muy variados todos ellos que conforman una filmografía única y espectacular.

Golpe en la pequeña China es la historia de Jack Burton, un camionero que llega a San Francisco y que sin quererlo ni beberlo se ve inmerso en una delirante aventura con ninjas, magos y otros monstruos, todos controlados por el misterioso Lo Pan, un mago inmortal que los gobierna a todos desde hace más de dos mil años.

La película fue un fracaso en taquilla y se llevó numerosas críticas negativas. El entretenimiento que proponía Carpenter, algo lúdico sin más aspiraciones, no fue entendido en su época. Incluso ahora hay quien llega a calificarla de placer culpable, como si por disfrutar de una película hecha para tal fin fuese algo reprobable.

Para disfrutar de la película no hace falta pensar en su argumento, que es una huída hacia delante desaforada. Entretenimiento puro y duro de la mejor calidad.


'Desafío total' (1990): la última superproducción de los artesanos

Desafío total es una de las últimas grandes producciones en usar efectos especiales analógicos. Aunque incluye alguna escena con efectos digitales, como la de los esqueletos en los rayos X, la película dirigida por Paul Verhoeven destacó por ser la última superproducción hecha por artesanos. Rob Bottin, el responsable de los efectos especiales, había trabajado con Carpenter en La niebla y La cosa, y venía de hacer Robocop con Verhoeven, que lo fichó para Desafío Total. Gracias a su labor la película consiguió un Óscar, el único que ganó. Las maquetas, el maquillaje, las marionetas, el animatronic... fue la última gran película en recurrir a estos elementos, Terminator 2 y The Abyss marcarían la supremacía del CGI y los efectos digitales.

El argumento de la película está basado en el relato del escritor de ciencia ficción Philip K. Dick Podemos recordarlo por usted al por mayor. A finales del siglo XXI, Douglas Quaid, interpretado por Arnold Schwarzenegger, es un obrero de la construcción que sueña con ir a Marte de vacaciones. Como su mujer no comparte su entusiasmo por este viaje, decide acudir a Total Recall, una compañía especializada en implantar falsos recuerdos. Las cosas no salen como espera, el implante de falsos recuerdos es un fracaso y Quaid desubrirá o creerá descubir que en realidad es Hauser, un agente secreto al que quieren eliminar. El alto grado de paranoia de Philip K. Dick es aprovechado por Verhoeven, que deja abierto a la interpretación del espectador decidir si lo que ve es una fantasía alucinada de Quaid o es real.
La película, merced a esos grandes efectos especiales, ha envejecido muy bien, dejando escenas que aún hoy día son memorables. Arnold Schwarzenegger sacándose el localizador por la nariz o quitándose la máscara, cuerpos explotando en un Marte sin atmósfera, la mutante con tres tetas, el tiroteo en las escaleras mecánicas... Además, la minuciosidad con la que están construidas las maquetas que recrean Marte permiten a Verhoeven rodar unos planos que son una auténtica genialidad. Mención especial para la banda sonora, que los futboleros recordarán por ser banda sonora de los partidos de Canal +.
Qué te ha pasado en la cara cuñaaaaaooooo
Arnold Schwarzenegger estaba en uno de los mejores momentos de su carrera, sino en el mejor. Después de Conan, Depredador y Terminator, Schwarzenegger era garantía de taquillazo. En Desafío total es el protagonista y la estrella absoluta de la película, además de meter mucha mano en la producción de la misma. En el reparto destacan una entonces semidesconocida Sharon Stone interpretando el papel de espía/mujer de Quaid, el héroe de la resitencia de V, Michael Ironside, como Richter, Ronny Cox en el papel de antagonista (otra vez)... incluso un joven Dean Norris, famoso hoy día por su papel de cuñao en Braking Bad, con un pegote mutante en la cara.

Desafío total es una película muy gamberra que difícilmente se podría volver a rodar hoy día. A caballo entre dos épocas, no sólo en lo referente a los efectos especiales, sirve de cierre de una etapa. El humor negro, el lenguaje, la violencia e incluso el gore, están presentes en la película de Verhoeven. En el remake de Len Wiseman, aunque con unos buenos efectos digitales, resulta una película bastante plana en comparación. ¡Larga vida Desafío total, la última superproducción de los artesanos!