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PELÍCULAS GEMELAS vol. 2: 'Deep Impact' y 'Armageddon'

Después de Twister (1996), Volcano (1997) y Un pueblo llamado Dante's Peak (1997), llegaban Deep Impact (1998) y Armageddon (1998) como nuevos blockbusters del cine de catástrofes. De este nuevo par de películas gemelas, Deep Impact llegó primero, en mayo, seguida de Armageddon, en julio. 


Deep Impact es una película dirigida por Mimi Leder, escrita por Bruce Joel Rubin y Michael Tulkin, y protagonizada por Robert Duvall, Téa Leoni, Elijah Wood y Morgan Freeman. Si por algo destaca la película es por Morgan Freeman y su personaje, el presidente Beck, que se come al resto del reparto con patatas. Un reparto en el que estaba el Elijah Wood de antes de El Señor de los anillos, que aún estrenaría ese 1998 una peli de culto como The Faculty.


La peli contó con unos 80 millones de presupuesto, casi la mitad que Armageddon, quizá por eso sólo los últimos diez últimos minutos están repletos de explosiones y olas gigantes. Los efectos especiales no son el fuerte de la película, ni por cantidad ni por calidad, sólo hay que ver las imágenes de la nave en el espacio. Como sucedía con Dante's Peak, Deep Impact se centra más en el drama individual que en el cine de explosiones. Explora los traumas de varios de sus personajes y llega a tener un tono didáctico por boca del personaje interpretado por Freeman. Es el presidente de EEUU el encargado de explicar, cual profesor de secundaria, los acontecimientos que están por suceder. ¿Qué diferencia con el presidente real, eh? La película tiene una fotografía que luce más natural, casi de documental, y se aleja de los movimientos bruscos de cámara y las escenas con veinte mil cortes.


Los buscadores en los noventa


Michael Bay. Los primeros diez minutos de la película son, literalmente, explosiones y destrucción: una lluvia de meteoritos destruye un transbordador espacial y destroza la ciudad de Nueva York. Armageddon está dirigida por el videoclipero Michael Bay, escrita por J. J. Abrams y Jonathan Hensleigh, y protagonizada por Bruce Willis, Ben Affleck y una retahíla de secundarios casi interminables, que incluye a Udo Kier. ¿Alguno recordabais el papel de Kier en Armageddon?


Como en Deep Impact, un meteorito va a colisionar contra la Tierra y EEUU manda a unos tipos en una nave espacial para destruirlo con armas nucleares. Bruce Willis hace de Bruce Willis. Su presentación de personaje es la época: lanza pelotas de golf desde una plataforma petrolífera a los activistas del barco de Greepeace que están protestando frente a ella. ¿Qué es el fin de la Historia?, se preguntaba Fukuyama. 


El estilo de Bay es el de mucho corte y mucho movimiento de cámara, con mucho color saturado y contraste. La fotografía de Deep Impact es bastante natural, a diferencia de lo que sucede en Armageddon, que es pura fantasía: tienes un primer plano de Liv Tyler completamente en verde y a Bruce Willis en segundo plano en claroscuro casi de blanco y negro. Son estímulos por todos lados y en todo momento: destrucciones de naves espaciales, estaciones espaciales, discursos del presidente, más explosiones, canciones de Aerosmith, beso de película... Armageddon puede llegar a ser agotadora.


Verde que te quiero verde

¿QUIERE SABER MÁS?

Sarritan galdetzen diot
A menudo me pregunto
Nere buruari
A mí mismo
Hemen ez ote dabilen
Si aquí no va
Dena azkarregi
Todo demasiado rápido
Sarritan galdetzen diot
A menudo me pregunto
Nere buruari
A mí mismo
Hemen ez ote dabilen
Si aquí no va






PELÍCULAS GEMELAS vol. 1: 'Volcano' y 'Un pueblo llamado Dante's Peak'

La industria cinematográfica de Hollywood, de cuando en cuando, tiende a producir este efecto de las películas gemelas: producciones de una temática similar que se estrenan casi a la vez. Desde la época de los cinco grandes estudios de Hollywood, hasta los conglomerados industriales de los noventa o el oligopolio actual en manos de las tecnológicas, no ha sido raro ver como distintos estudios cinematográficos estrenaban casi la misma película. Los que crecimos en los noventa tenemos vivos recuerdos de Amageddon (1998) y Deep Impact (1998), Antz (Hormigas) (1998) y Bichos, una aventura en miniatura (1998) o las películas de las que voy a hablar hoy, Volcano (1997) y Un pueblo llamado Dante's Peak (1997). Estos son algunos de los casos más sonados, donde tanto una película como otra tienen un impacto similar en cuanto a popularidad, pero existen pares de películas donde una triunfó y la otra fracasó en taquilla, generalmente debido a diferencias de presupuesto. Casos de este tipo son Parque Jurásico (1993) y Carnosaurios (1993) o El show de Truman (1998) y EDtv (1999). También se da el caso de trillizos, aunque solo una o dos películas de ese trío suelen tener verdadera repercusión.


Cabe señalar que este fenómeno de las películas gemelas no es lo mismo que una moda, como sucedió con la estética y las nuevas técnicas utilizadas en Matrix (1999). Existen modas y tendencias que marcan cómo se hace cine, no cabe duda, pero las películas gemelas son otra cosa. Debido a que circulan guiones por todos lados, a la movilidad de los trabajadores dentro de la industria, al espionaje entre estudios y a factores externos como algunas efemérides famosas, no ha sido extraño que varios estudios desarrollasen producciones casi paralelas sobre un mismo tema. Y sí, la poligénesis también es una posibilidad que puede explicar el fenómeno, pero no es lo habitual.


Volcano (1997) está dirigida por Mick Jackson, escrita por Jeremy Armstrong y Billy Ray, y protagonizada por Tommy Lee Jones y Anne Heche. La película es noventera por los cuatro costados. El director, Jackson, venía de hacer tele en Reino Unido, y dio el pelotazo en el 92 con El guardaespaldas. Para Clay supuso asomarse a una gran producción y hacer carrera en Hollywood. Heche hace lo que puede con el papel que le dan —científica buenorra que se enamora de un señor mayor—, pero Tommy Lee Jones parece que está en otra película.

Llevaban ya unos cuantos años en Hollywood aprovechando el abaratamiento de los efectos especiales y las nuevas posibilidades que ofrecía lo digital para producir películas de catástrofes. Volcano es coger ese concepto y aplicarlo a la ciudad de Los Ángeles: qué pasaría si el magma del interior de la tierra encontrara una salida en la ciudad. Tommy Lee Jones es funcionario de una organización encargada de actuar ante catástrofes, que se encarga del área de Los Ángeles. Anne Heche es una geóloga cuya única función es enamorarse, por algún motivo extraño, del personaje que interpreta Jones. Tampoco hay que olvidar que a este personaje le colocan una hija de trece años porque patatas.

Si por reparto y equipo la película es noventera, Volcano también es reflejo de la década en otros aspectos: unos efectos CGI que ya eran regulares en la época y han envejecido mal, personajes de los de ficha de juego de rol, escenas de acción con explosiones y un romance improbable que se ve venir desde el minuto uno. Luego tira de tópicos trilladísimos, como el del protagonista avisando al jefe del desastre y siendo ignorado. Si alguna vez Mick Jackson tuvo algún estilo característico dirigiendo, no se encuentra en Volcano. Lo de los ríos de lava fluyendo por las calles de Los Ángeles cual río Ebro es digno de ver.

Bomberos 1-0 Lava

Volcano también es una película que dibuja una época, donde funcionarios eficientes y bien preparados están colocados por los poderes públicos para prevenir y responder a catástrofes. Todo ello pese a tener jefes y políticos más preocupados por la/su economía que por la/su seguridad, como ya nos enseñó el alcalde de Tiburón. Cómo contrasta esto con nuestra época, donde los responsables escurren el bulto y sólo se preocupan del relato. Los responsables ya sólo están ahí para aparentar y la sociedad ya no existe, sólo existe el individuo y el sálvese quien pueda —mamá, socorro—.

Un pueblo llamado Dante's Peak se estrenó unos meses antes que Volcano. Dirigida por Roger Donaldson, escrita por Leslie Bohem y protagonizada por dos de las grandes estrellas del momento, Pierce Brosnan y Linda Hamilton, contó con algo más de dinero que su hermana gemela. Y luce mejor ese dinero en Dante's Peak que en Volcano.

Aunque aquí la diferencia fundamental es de tono: Dante's Peak es noventera, pero conserva el espíritu Amblin/Spielberg/añosochenta. Tiene un último tercio en el que todo son huidas y explosiones, pero el viaje hasta llegar ahí ha sido diferente. Brosnan interpreta el papel de un geólogo que ha llegado al pueblo para estudiar la actividad volcánica, y Hamilton es la joven alcaldesa y madre divorciada de dos hijos que lo acoge. La importancia de la familia nuclear y el escenario, una pequeña ciudad, hacen que todo se reduzca a un ámbito más pequeño. Es más intimista, centrada en los dramas individuales y con un punto más realista que un boquete que escupe lava y piedras, como en Volcano. Es fácil ver paralelismos con otras cintas como Parque Jurásico (1993), con esa pareja de niños adoptada por el paleontólogo Alan Grant, o remontarnos más atrás hasta E. T. el extraterrestre (1982) y Tiburón (1975). Para mí los dos primeros tramos de la peli, más centrados en el pueblo y los personajes, como las primeras novelas de Stephen King, son los que salvan la película de caer en el ridículo en el que cae Volcano.

En mi época todo esto era campo y los coches circulaban sobre lava

Al final fue Universal Pictures, el estudio detrás de Un pueblo llamado Dante's Peak, el que se llevó el gato al agua en esta competición de volcanes. La 20th Century Studios se tuvo que conformar con el segundo puesto. Peor le fue a Davies Entertainment con su Volcano: Fire on the Mountain (1997), la peli que produjeron para el canal de televisión ABC. De haberse estrenado hace unos años ya hubiéramos visto dos o tres secuelas de cada peli y quizás alguna serie.