Vlci Bouda o Wolf's Hole en su título en ingles, es una película dirigida por la checoslovaca Vera Chytilová en 1987. Chytilová formó parte de la nueva ola de cine checoslovaco que se dio entre los sesenta y los setenta del pasado siglo. Obras como El incinerador de cadáveres (1969) de Juraj Herz, Valerie y su semana de las maravillas (1970) de Jaromil Jires o la propia Chytilová con Las margaritas (1966) supusieron la ruptura con el realismo socialista imperante en todas las artes. Este florecer del cine checoslovaco, no sólo en cuanto a géneros, fantasía, ciencia ficción o terror, sino también en cuanto a formas, recuerda a esa breve etapa de los veinte en los que en la Unión Soviética florecieron las vanguardias. Aunque Chytilová nunca dejó de dirigir películas, esta Vlci Bouda llega después de la glasnost y periodo de normalización de la URSS con sus satélites.

Vlci Bouda es una película de terror y ciencia ficción, pero sobre todo es una fumada bastante grande. Los códigos que usa, el propio lenguaje cinematográfico, la aleja de cualquier expectativa o idea preconcebida. El argumento, en apariencia simple, esconde mucha chicha detrás. Once adolescentes, seis chicas y cinco chicos, reciben una invitación para pasar una temporada en la montaña en una especie de campamento de invierno llamado El agujero del lobo, bajo la responsabilidad de un jefe y dos monitores jóvenes. Hasta aquí podría parecer el comienzo de un slasher ambientado en los cárpatos checos. Pero estamos hablando de Chytilová. 


Que no falte el chándal de táctel

Por un lado, la historia de los once adolescentes se va enrareciendo. Aislados en una casa en mitad de la nieve (¿alguien dijo La cosa?), deben resolver el problema de ser once cuando los monitores aseguran que sólo se han mandado diez invitaciones. También tendrán que aprender a relacionarse entre ellos y a responder a las exigencias de sus monitores, que no parecen ser quienes dicen ser. Para empezar, el mayor de ellos insiste en que los adolescentes lo llamén papá. Hay un subtexto claro sobre la libertad y el autoritarismo. También hay una chica con un kit de supervivencia treinta años antes de que se pusieran de moda, chistes de gitanos y un regusto a El señor de las moscas durante todo el metraje. Pero lo verdaderamente llamativo de la película no es una historia desarrollada en un lugar más o menos exótico para lo que estamos acostumbrados, es el lenguaje que utiliza. Hay zooms gratuitos en cada escena. Utiliza también el zoom out en unas cuantas ocasiones. Hay POV a mansalva y cámara en mano entre dinámica y frenética. Abre con un plano general de las montañas, va moviendo la cámara hacia la derecha; se para, comienza a moverse cada vez más rápido en sentido contrario. ¿Por qué? Pues porque la Chytilová lo vale.


La cara cuando te dicen que mañana es lunes otra vez

Si esperas un slasher al uso, esta no es tu película. Si esperas una de Tarkovsky de ritmo lento y mantener planos, tampoco es tu película. En cambio, si te interesa el lado más artístico y experimental del cine, Vlci Bouda es toda una experiencia. Le puedes quitar la capa filosófica y de crítica social, evidente si se sitúa la película en su contexto, que la dirección de Chytilová se disfruta igual. Son los efectos de sonido, los abruptos cortes entre escenas, los planos subjetivos a la nieve, las composiciones... casi como su fuera un crudo sin editar. No es un caleidoscopio de colores y efectos visuales como Las margaritas, pero sigue siendo interesante a nivel visual. De hecho, es tan interesante que sigue funcionando sin la tesis que plantea. 


Prokletí domu Hajnù (1988) es una pelicula dirigida por Jiri Svoboda basada en una novela del escritor checo Jaroslav Havlicek. La película se conoce con el nombre internacional en inglés con el que se distribuye, The Damned House of Hajn, y está protagonizada por  Emil Horvath y Petra Vancikova-Kolevska.

Svodoba aprovecha la novela naturalista de Havlicek para construir un drama surrealista con tintes de terror. The Damned House of Hajn narra la decadencia de la nobleza checa y el arribismo de la nueva burguesía. Ambientada en los años veinte del siglo pasado, muestra como Petr, un ingeniero de extracción humilde, corteja a Sonia, una rica heredera perteneciente a la casa de los Hajn. Después de la boda, Petr se instala en la casa familiar de los Hajn, donde tiene que vivir con el tío de Cyril, un viejo consumido por la locura. Es lo que parece un precio pequeño a pagar a cambio de la riqueza de los Hajn. Sin embargo, la locura que afecta a Cyril parece que también comienza a afectar a Sonia, reducida a mero instrumento de la ambición de su marido Petr.


alt="Fotograma de la película checoslovaca The Damned House of Hajn (Prokletí domu Hajnů) de Jiří Svoboda, escena con iluminación verde en el rostro de la actriz Petra Vančíková"
La sombra del giallo es alargada

The Damned House of Hajn es una película que bebe de la corriente experimental de lo que fue la Nueva Ola del cine checoslovaco de los sesenta y ochenta. Nunca, en toda la película, la cámara llega a estar a nivel. Desde planos aberrantes más que evidentes a otros más sutiles, la cámara siempre está torcida, nunca recta. Svodoba lo utiliza para acrecentar esa sensación de locura y peligro, que se desata con los personajes de Cyril y Sonia. Tampoco coloca el director la cámara en los sitios a los que estamos habituados. La pelicula está repleta de picados y contrapicados. También hay mucho uso del plano subjetivo, que es la visión de Cyril acechando a Sonia y a la familia. Svodoba también tira mucho de travellings y de giros que le dan un dinamismo a la película no muy común para la época. Luego está la fotografía, que es una locura: verdes, azules, ocres... La iluminación es claramente expresionista, exagerada, de sombras profundas y claroscuros. Los ocres aparecen con la iluminación de las velas y lámparas de gas, el azul con la oscuridad de la noche y el verde cuando se desata la locura. 

alt="Fotograma de Prokletí domu Hajnů (The Damned House of Hajn, 1989), escena nocturna de terror psicológico con sombras expresionistas sobre la cama"
'El exorcista' checoslovaco

En The Damned House of Hajn tenemos los temas de la mansión gótica, la locura y la herencia. Es la herencia lo que busca el personaje de Petr al casarse con Sonia, pero la herencia no solo es económica, también genética, como podrá comprobar Petr. La locura se desarrolla en la familia de los Hajn destruyendo la casa y destruyendo su linaje decadente, pero también existe algo de locura en la ambición desmedida de Petr, que lo lleva a convertirse en un habitante más de esa familia y de esa mansión. Otro tema que atraviesa la pelicula es la violencia a la que es sometida Sonia, además por partida doble: la de su familia y la de su marido. Sonia es un instrumento, una manera de perpetuarse de los Hajn y una vía de acceso a la riqueza para Petr. Así, sometida a esta doble asfixia, parece inevitable que Sonia, de manera determinista, caiga en la locura.

alt="Fotograma de la película checoslovaca The Damned House of Hajn (1989) con silueta de árbol y haces de luz azul gótica en la oscuridad"
Cuando te vas de rave un 31 de diciembre y vuelves a casa un 3 de enero

Wolf's Hole (1987) y The Damned House of Hajn demuestran que más allá de Italia existen otras cinematografías interesantes que explorar, como la de Checoslovaquia. El terror se esconde a la vuelta de la esquina, puede ser un régimen autoritario o una ambición desmedida. El terror puede ser checoslovaco. ¡Viva Checoslovaquia manque pierda!

Si quieres algo, no lo pidas con la boca llena
No te atragantes con la vida antes de la recena
Mastica, mastica, la gente te critica
Lo que no puedes digerir se vuelve tu condena
Tu condena es nunca ser suficiente
Cuanto más haces, más te odia la gente
Has basado tu valor en la opinión ajena
Vas a atragantarte con la boca llena
Has dejado abierta esa puerta
Y ya no la vas a poder cerrar
Acostúmbrate a esa presión de fuera
Mastica, que esto ya no tiene final
Mastica, mastica, la gente te critica
Mastica, mastica, la gente te critica