'SPQR: una historia de la antigua Roma'

Mary Beard es catedrática y divulgadora de la historia del periodo clásico, en especial de la historia de Roma. Ha obtenido numerosos reconocimientos a su obra, destacando el Princesa de Asturias de este año que acaba. Desde Edward Gibbon en el siglo XVIII, hay una larga tradición de historiadores e historiadoras británicos centrados en el mundo antiguo. Beard, en este sentido, es como la sublimación de todos ellos.

SPQR: una historia de la antigua Roma, es una vasta panorámica de aquella época. Beard se sale de la norma y transita por caminos poco explorados, alejándose del mito y enfocando el tema desde otras perspectivas. No se centra tanto en lo que los marxistas llaman estructura, el sistema económico, sino que prefiere analizar la superestructura, la parte social y cultural que se deriva de la estructura. Y no lo hace desde los presupuestos largamente aceptados por las academias, sino que opta por dar voz, cuando puede, a la gente común. La historia no son sólo los grandes personajes, también es historia la gente que vive y muere de manera anónima. Beard nos habla de dónde vivían, qué es lo que hacían, qué comían, cómo se divertían... el problema que afronta para ofrecer esta visión de la gente común de Roma es la falta de registros. La cultura, como en toda época, es la cultura de la clase dominante, aquella que se pone por escrito y de la que hay referencias. De la otra cultura, la popular, apenas quedan terstimonios.

El atractivo de la obra no está sólo en ese fresco de la vida cotidiana que hace Beard, también recorre la historia de Roma, desde lo poco que se sabe de sus orígenes y primera época hasta el Imperio. Y también lo hace con otra mirada, no tan reverencial y sí desmitificadora. Beard cuestiona que la expansión y dominio de Roma se debiera a un plan preconcebido, y lo analiza en tres etapas: el dominio de Italia, su progresiva expansión por la ribera del Mediterráneo y el fin de la República con el surgimiento del Imperio.

El estudio de Roma sigue siendo algo importante porque somos, en gran medida, herederos de su tradición y de su cultura. Por eso se agradecen libros como el de Mary Beard, que desde el máximo rigor científico ofrecen otras perspectivas de esa tradición y esa cultura. Somos herederos de Roma, pero no debemos serlo de una manera acrítica.

'Dexter', tercera temporada

La tercera temporada de Dexter es la temporada de los equívocos: se inicia con un equívoco que dura toda la tempora, hasta que Dexter lo resuelve al final. Claro, ya sabemos cómo resuelve las cosas Dexter. En cierta forma, toda la temporada es la dilación de ese momento que sabemos que tiene que llegar. ¿Y cuál es el equívoco? El asesinato de Raúl Prado, hermano pequeño Óscar Prado, fiscal y figura pública contra el crimen.

Dexter intenta acabar con un pequeño camello y asesino, y al final acaba asesinando a una persona que no conoce de nada pero que también se encontraba en la casa en ese momento. A raíz de este "desliz", Dexter conocerá el nombre de la persona que ha matado y a su familia. Pero la cosa no se queda ahí, Dexter iniciará una profunda amistad con Óscar, hermano de su víctima, que le llevará a enseñarle su verdadera cara y a formar una pareja dedicada al crimen. Pero claro, Óscar no se rige por el mismo código que Dexter. Ni siquera se rige por un código. Su ansia de justicia, o de lo que él entiende por justicia, le lleva a eliminar a cualquiera que se interoponga en su camino, aunque sea inocente.

La temporada gira alrededor de varias reflexiones que se originan tras el "error" de Dexter: la posibilidad de una amistad (y lo que significa) y los secretos. Dexter nunca había tenido un amigo con quien compartir su lado oculto. No sabe qué significa y hasta dónde llega la amistad. Al final acabará descubriendo que para él lo mejor es estar solo. En cuanto a los secretos, la conclusión es que todos tenemos los nuestros, es una carga individual e intransferible que es mejor no compartir con nadie. Buena tercera temporada y anticipo de lo que vendría despues: Trinity.


'Time Lapse': las fotos del futuro

El título de película, Time Lapse, juega con el nombre de una conocida técnica fotográfica, y ya nos anticipa de qué va a tratar. Es la primera película que escribe y dirige Bradley King y se inscribe dentro del saco al que van a parar muchas películas: cine independiente. Y la verdad es que no le hace justicia, porque Time Lapse no deja de ser ciencia ficción de serie B sin grandes pretensiones.

Time Lapse es la historia de unos amigos que descubren que están siendo fotografiados por su vecino. Pero su vecino no es cualquiera, es un científico que ha inventado una máquina fotográfica que hace fotos del futuro. Y aquí hay que hacer un gran esfuerzo: o tomas los hechos tal cual o la suspensión de la incredulidad se va al carajo y sales de la película.

Una vez descubierta esta máquina, estos amigos deciden utilizarla para hacer apuestas. Una foto al día que nos muestra el día siguiente, ¿para qué vale una máquina del tiempo si no? Y claro, las cosas se ponen feas, porque no pueden hacer múltiples apuestas en cantidades bajas, tienen que hacer pocas y en grandes cantidades, y todas pasando por el mismo corredor de apuestas, que es un mafioso. No sé, algo podría salir mal. Es en este momento cuando la película entra en barrena y se pierde en disquisiciones un poco pregrinas y manidas: no se juega con el tiempo. Y nos prepara para lo que será el giro final. Es lo malo de este tipo de películas, que están construidas para que el giro final nos sorprenda y justifiquen toda la trama hasta ese momento. Y es lo que le sucede a Time Lapse, que se lo juega todo a una carta final y le sale mal.

'The Colony': caníbales en el hielo

The Colony es una película de ciencia ficción dirigida y escrita por Jeff Renfroe, que hasta entonces sólo había dirigido telefilmes y alguna película de serie B. The Colony se suma a la corriente de películas con trasfondo distópico que en realidad son una mera excusa argumental, porque en realidad, sobre todo en el segundo tramo de la película, The Colony es un film de acción. El punto fuerte de la película, sin duda, es un reparto solvente, donde destaca Laurence Fisburne.

The Colony parte de una premisa en la que el mundo se ve inmerso en una nueva era glacial. No se trata de otra glaciación como las otras, donde las zonas frías avanzan, sino de una glaciación que afecta a todo el planeta, matando a flora y fauna y dejando sin sustento a la humanidad para poder sufrir. En este contexto, sólo hay unos poco supervivientes, que han hecho de las colonias, refugios subterráneos, su hogar. Sólo bajo tierra y cultivando lo necesario, es posible sobrevivir. Pero la vida no es fácil, cualquier enfermedad, como la gripe, puede acabar con la colonia: ya no hay medicinas para todos. Las colonias están en contacto por radio, aunque tampoco se explica mucho sobre esto.

A partir de esa premisa, se nos presenta a los personajes, que acudirán a la llamada de auxilio de otra colonia. A pesar de esa premisa que sitúa a la película dentro del género de ciencia ficción, sigue otros derroteros. Cuando los personajes consigan llegar a la otra colonia, encontrarán a casi todos muertos y a una banda de caníbales asesinos que les segirá la pista hasta su colonia. Aquí se notan los ecos de Carpenter, sobre todo de una de sus obras menores, Fantasmas de Marte. Y aquí es donde la película se vuelve loca y empieza una persecución y matanza algo loca que termina, como no podía ser de otra forma, con la victoria del protagonista y el descubrimiento de otra colonia donde está empezando un deshielo. Sólo necesitan semillas que, casualidad, tienen nuestros protagonistas.

La única regla es sobrevivir, pero el cómo se sobrevive también es importante. La película es totalmente maniquea en este aspecto. Puedes sobrevivir convirtiéndote en un caníbal o cuidando de los demás. En este sentido no hay sorpresas y los malos son muy malos y los buenos muy buenos, y el personaje que podría tener más matices enseguida hacen que nos caiga antipático. The Colony no es ninguna joya, pero como película entretiene.

'I Am a Hero': zombis en Japón

I Am a Hero es la adaptación del manga del mismo nombre escrito por Kengo Hanazawa. El propio Hanazawa participa en el guión de la película. A pesar de eso, la película no tiene ese tono siniestro que caracteriza al manga, donde el estilo de Junji Ito está muy presente. Aquí optan más por la acción y una comedia/parodia de terror.

I Am a Hero es la hisotria de un mangaka fracasado, Hideo, alq ue su novia acaba de echar de casa y que ve cómo su último manga es rechazado por la editorial. El punto de partida de película y manga es el mismo, pero en este último Hideo es un personaje enfermo, que sufre alucinaciones cada noche. Algo de eso hay en la película, pero en el manga se explota más, son más siniestras y tienen más aire de pesadilla, noquedando nada clara la distinción entre realidad y alucinación. La mezcla de estas alucinaciones con el inicio de la epidemia es uno de los mejores puntos del manga. Otro tanto sucede con los zombis. En la película son grotescos, pero no siniestros. Ahí es donde se nota la influencia de Junji Ito y del folclore japonés en el manga, con unos sombis mucho más deformes que generan desasosiego y mal rollo.

Lo que sí comparten película y manga es la falta de estructura de la trama. Como suele ser tradición en el manga, las editoriales y los autores alargan y alargan la trama todo lo posible, derivando de ello muchas incoherencias e historias de relleno. El manga de I Am a Hero todavía se está editando, con eso está dicho todo. La película tiene una buena primera mitad, con el inicio de la plaga y la huída de Hideo de la ciudad, pero la segunda parte es un despropósito total. Aún así, es una película entretenida aunque se hace un poco larga.

'Jurassic World': este dinosaurio ya lo he visto

Jurassic World, como con otras tantas secuelas de películas de los ochenta y noventa, tiene un alto componente generacional. La fui a ver con mi hermano cuando la estrenaron en el cine, y los siete años que nos llevamos, se notaron en la valoración de la película. Jurassic Park fue un auténtico pelotazo a todos los niveles. Revolucionó la forma de hacer cine con el desarrollo de unos efectos digitales magníficos para la época y su combinación con los efectos analógicos, gracias a lo cual la película ha envejecido muy bien. También fue un éxito económico importante. No sólo en cuanto a público, también en ventas de merchandising. Fueron unos años en los que nos invadieron los dinosaurios. Por eso la cuestión generacional y el factor nostalgie es tan importante al valorar esta película. Yo estaba dispuesto a perdonarle ciertas cosas; mi hermano no.

La cuarta película de esta saga de dinosarios es en buena parte deudora de la primera parte, aunque se distancia de ella en algunos aspectos. Es deudora de la primera por la trama y los guiños que le hace: otra vez estamos en la misma isla y otra vez hay problemas en el parque. Otra vez hay dos niños sueltos y otra vez hay que ir a buscarlos. Un tiranosaurio por aquí, unos velocirraptores por allá... Son muchas las similitudes, es algo que tampoco tratan de ocultar. Y los guiños son muchos y variados. Hasta llegan a visitar la sede del antiguo parque. Pero la película incluye más escenas de acción, como la segunda parte.

La película también tiene sus cosas, como cuando los niños hacen de MacGyver arreglando uno de los todoterrenos, pero en general no desvían demasiado la atención de la trama. También añaden un elemento original: los velociraptores entrenados por Owen, el personaje de Chris Patt. En la tercera entrega también intentaron innovar con los velociraptores, pero fue tal el despropósito de la película que quedó en el olvido.

Jurassic World es una digna sucesora de Jurassic Park, convirtiéndose en la mejor segunda película de la saga. Tampoco estaba difícil. Ahora falta que se alejen de la fórmula dinosaurios+parque+algo sale mal. El director de la siguiente película es el español Juan A. Bayona. Aunque todavía no se ha desvelado nada de la trama (algunos rumores apuntan al uso militar de los velociraptores como trama principal), Bayona ha declarado que será más oscura. Con Steven Spielberg de productor me cuesta creerlo. Esperemos que la próxima película transite por otras coordenadas.

'Blair Witch': el 'reboot' fallido

Blair Witch se suma a la ya larga lista de secuelas estrenadas en los últimos años: Jurassic World, Cazafantasmas, Independece Day 2: ResurgenceMad Max: Fury Road... Unas funcionan mejor que otras, y todas hacen uso de un elemento común: la nostalgia. Quizá la única que intenta ofrecer algo más distinto es Mad Max. Blair Witch, como muchas de estas películas, es un reboot encubierto de una saga.

El estreno de The Blair Witch Project contó con una campaña publicitaria detrás que condicionó su visionado. Es lo que no tuvo la fallida segunda parte, El libro de las sombras, aunque al menos intentara alejarse, aunque sólo fuera un poco, de su predecesora. Blair Witch ni lo intenta. Es una mera repetición de la fórmula que ya se explotó en la primera parte.

La excusa argumental para esta secuela es muy pobre, y los elemntos nuevos que se introducen (nuevas tecnologías), se desaprovechan completamente. Blair Witch narra la búsqueda de la hermana de James, perdida en los bosques de Black Hills cuando fue a rodar un documental sobre la Bruja de Blair hace quince años.

Blair Witch es una oportunidad perdida para reactivar la saga y ampliar su mitología. Al final todo se reduce a correr como pollos sin cabezas por un bosque de noche. No pasa de película para pasar el rato.

Mis podcast II: más estéreos enloquecidos

Aquí en la primera entrega dejé algunos de mis podcast favoritos en español. Sigo con la lista.

La Biblioteca Perdida:
Desde el norte llega este podcast sobre divulgación histórica. Bastante bien producido y con un contenido extenso e interesante. Su larga saga dedicada a los emperadores romanos es una delicia.

Luces en el horizonte:
También desde el norte, Luces en el Horizonte es un programa de radio que se emite todos los domingos en BitFM. A pesar de ser un programa de radio, comparte muchos de los códigos del podcast. Analizan películas, series, libros...

Podcinema:
La podcasfera aragonesa, especialmente la maña, tiene mucha actividad. Podcinema pertenece a la primera ola de podcast en nuestro país. Como se puede intuir por el título, está especializado en cine. Con un audio bastante mejorable, suplen ese défitit con buenos análisis y mucho humor. El último año. Cada vez lo actualizan menos. Sus Películas con chicha son de lo mejorcito del programa.

Hello Friki:
Este es uno de esos podcast que se actualiza muy a menudo y que trata una miscelánea de temas: desde los últimos estrenos de cine o series hasta monográficos sobre cómis o videojuegos.



'Europa Report': cuando menos es menos

Europa Report, también llamada Europa One en nuestro país, es una película de ciencia ficción dirigida por el ecuatoriano Sebastián Cordero. Con escasos medios, en el apartado técnico hace de la necesidad virtud, utilizando pequeños trucos analógicos para simular la gravedad cero. No abusa tampoco de los efectos digitales, que no pasan de correctos.

La trama gira sobre la primera expedición a Europa, una de las lunas de Júpiter, donde se ha descubierto agua y es posible que exista vida. La acción empieza in media res, a mitad de la historia, con la muerte de uno de los tripulantes. Se recurre al flashback como recurso narrativo para explicar el origen y transcurso de esta misión. Otro recurso narrativo, impuesto por la falta de medios, es el de darle un toque de falso documental. Así no hay grandes imágenes del espacio exterior, sólo de la nave, ya que este reporte o documental está grabado con las cámaras de la nave y de la tripulación. Así como esta idea es muy buena, aprovechando los recursos materiales de los que dispone el máximo posible, lo de utilizar flashbacks no está tan bien justificado, consiguiendo el efecto contrario de lo que se pretende: interrumpe el ritmo de la narración.

La historia que narra Europa Report no es demasiado original, lo cual no es un problema, pero sí la forma de desarrollarla. El aislamiento (se cortan las comunicaciones a mitad de camino de Europa) y misterio que oculta Europa en ningún momento suscitan ningún interés en el espectador. Se agradecen las buenas intenciones, el querer construir una película honesta con pocos medios, pero la tensión narrativa es inexistente.

Hay buenas películas de ciencia ficción hechas con pocos medios, como The Man from Earth y Moon, pero lamentablemente Europa Report no es una de ellas.

'La momia': Anne Rice y la momia moñas

Los vampiros, a pesar de su larga tradición en cierto tipo de literatura, tienen su gran novela fundacional en el Drácula de Stoker. Lo mismo sucede con los zombis y George Romero o el Frankenstein (Fronkonstin) de Mary Shelly. Sin embargo, a la hora de pensar en un personaje como la momia, no hay mucho que rascar. En el cine ha tenido más recorrido con las películas de la Universal y la Hammer, además de la más reciente La momia de Brendan Fraser, pero como personaje literario brilla por su ausencia. Por eso esta novela de Anne Rice es una rara avis.

Lo primero qe hay que aclarar es que no estamos ante una novela de terror. Tiene su dosis de fantasía y terror, pero sobre todo es un drama romántico. Ambientada a principios del siglo pasado, La momia entronca con la tradición romántica y la revisión del mito que hizo la Universal en los años treinta.

Está dividida en dos partes, una de presentación del personaje (Ramsés II) ambientada en Londres, y otra de resolución de la trama ambientada em Egipto. La primera parte es muy lenta, y la segunda se pierde en un folletín rosa. No tengo nada en contra del género, pero frases como «derriba la puerta» o «rompe el sello de mi virginidad» cuando está narrando escenas de sexo, a parte de bastante moñas, a mí me sacan completamente de la narración.

Si con las Crónicas vampíricas, al menos en los primeros libros, Anne Rice sí que daba en la tecla y combinaba muy bien todos estos elementos (misterio, fantasía, terror, erotismo, romanticismo...), en La momia se excede en algunos (romanticismo) y es muy parca en otros (terror). Como resultado, La momia es una novela fallida, a la que tampoco ayuda en nada su extensión. Habrá que seguir esperando esa gran novela sobre la momia.

'Dexter', segunda temporada

Si la primera temporada era en gran medida una presentación del personaje, las sucesivas temporadas giraban en torno a un leitmotiv. En el caso de esta segunda temporada todo está centrado en la búsqueda de la identidad y el descubrimiento del pasado de Dexter. Para ello, utiliza el paralelismo de las drogas y su adicción, que da bastante juego. Dexter es un adicto y necesita dejarlo.

Lila, el personaje que conoce en el grupo de Narcóticos Anónimos, es un elemento disruptivo en la vida de Dexter, que llega a afectar a su relación con Rita. Y no sólo eso, sino que también se plantea su sistema de valores hasta entonces. Como sucedería en otras temporadas, Dexter pasa de cuestionarlo todo a acabar volviendo al redil de lo conocido.

El caso principal de la temporada es la investigación sobre el Carnicero de la bahía, que no es otro que el propio Dexter. Sus cadáveres son descubiertos por unos submarinistas, lo que provocará que el FBI se interese en su caso y la policía de Miami vuelque sus recursos en atraparle. Frank Lundy, agente del FBI, dirigirá el caso, teniendo como principal apoyo y soporte a Debra, la hermana de Dexter.

Dexter también tendrá otro frente abierto, que es el sargento Doakes. Doakes le somete a vigilancia y acaba descubriendo su secreto. Todo acaba en una pelea con Doakes encerrado en una jaula. Cuando Dexter está dispuesto a soltarlo y entregarse, Lila acaba asesinando a Doakes, solucionando de paso el problema de Dexter.

En definitiva, una temporada entretenida, con un caso principal interesante y bien hilado, y que mantiene el nivel de la primera.


'Ghost in the Shell': lo que nos hace humanos

Basada en el manga del mismo nombre, Ghost in the Shell es una de esas películas de culto muchas veces citada pero pocas veces vista. El remake de la película anunciado para 2017 con Scarlett Johansson como protagonista seguro que pone remedio a este problema. La influencia de Ghost in the Shell dentro del género es enorme, y como ejemplo se cita Matrix. Las pantallas de números verdes sobre fondo negro, el despertar de Kusanagi y Neo, la conexción medular, la escena del mercado... Son muchos los elementos, algunos estéticos y otros de trama, que ha tomado prestados Matrix. Pero va más allá. Días extraños, Dark City, Nivel 13... En apenas unos años se estrenaron varias películas con temáticas similares.

Tampoco Ghost in the Shell viene de la nada. Su más claro antecedente y referente es Blade Runner. Una ciudad gris, abarrotada de gente, la lluvia y la suciedad. Y por supuesto la reflexión sobre lo que nos hace humanos. ¿Es posible que una máquina adquiera conciencia de sí misma? Muchas de estas preguntas son puestas en boca de la protagonista, Motoko Kusanagi, que reflexiona en voz alta. También existe otro antecedente claro dentro de la animación japosesa: Akira.

Ambientada en un 2029 cyberpunk, la combinación de humano y máquina y el desarrollo de la inteligencia artificial son los ejes de la trama. Esta reflexión, a pesar de las escenas de acción, situa a la película dentro del subgénero filosófico de la ciencia ficción. En este sentido recuerda a obras como Solaris o 2001, mucho más contemplativas,más reflexivas. La película logra un frágil equilibrio entre acción y reflexión, acentuada esta última por una magnífica banda sonora compuesta por Kenji Kawai.

Tanto la estética como la trama convierten a Ghost in the Shell y a su protagonista, la mayor Kusanagi, en iconos de una época y de un género. Así como Akira no ha envejecido tan bien, más de veinte años Ghost in the Shell después sigue siendo una obra fresca.

'El sabueso de los Baskerville': el Sherlock Holmes más gótico

El sabueso de los Baskerville es la tercera de las novelas escritas por Conan Doyle sobre Sherlock Holmes. También es la novela en la que más mezcla géneros Conan Doyle. Durante gran parte de la trama, es imposible abstraerse de los elementos góticos.

Es curiosamente la novela de Sherlock Holmes donde más protagonista tiene su secundario, el doctor Watson. Durante gran parte de la trama nos iremos sumergiendo junto con Watson en el ambiente irreal de la mansión de los Baskerville. Sólo al final aparecerá Holmes, como habitúa, con una respuesta para el enigma, y conoceremos que ha estado en todo momento al lado de Watson, aunque este no se diera cuenta.

También es El sabueso de  los Baskerville una de las historias que más veces ha sido adaptada. Desde la reciente serie de la BBC al clásico con Christopher Lee y Peter Cushing, dirigida por Terence Fisher.

El sabueso de los Baskerville es una novela de misterio con tintes góticos y resolución satisfactoria del misterios, convirtiéndose en una de las novelas más redondas escritas por Conan Doyle.

'Dexter', primera temporada

Como sucede con esas series que alargan y alargan el desenlace final, Dexter fue perdiendo la frecura y el interés a lo largo de las ocho temporadas que permaneció en antena. Y como en el caso de Perdidos, con un dudoso final que dejó insatisfechos a muchos seguidores. Para muchos, el punto álgido de la serie es la cuarta temporada, con Trinity como antagonista, a partir de la cual inició un declive del que ya no se recuperaría.

Dexter está basada en la serie de libros publicada por de Jeff Lindsay. Esta primera temporada es la presentación del protagonista y de su universo. Dexter vive en Miami y trabaja para la policía como forense especialista en salpicaduras y análisis de sangre. La peculiaridad de Dexter es que se trata de un asesino en serie, un sociópata, que se rige por el código que le enseñó su padre adoptivo Harry, para más inri, policía de Miami.

Son los distintos flashback de la serie los que nos ponen en antecedentes de esa necesidad compulsiva de matar del personaje, su origen y su posterior encaucamiento en un sistema rígido de normas. Harry, el padre adoptivo de Dexter, le enseña un código para no ser descubierto y de paso dar una ética a los asesinatos que comete. El oscuro pasajero, como lo llama, necesita asesinar, pero Harry le da un código basado en castigar sólo a los que se merecen. Así, Dexter lleva una dobla vida. Trabaja de forense para la policía y aprovecha esos conocimientos para capturar y asesinar a aquellos delincuentes que burlan la justicia.

Todas las temporadas tienen antagonista, en este caso se trata de Brian Moser, el hermano biólogico de Dexter. Este personaje sirve para indagar en el pasado de Dexter, el asesinato de su madre biólogica y su posterior adopción, y también para descubrir el origen de su oscuro pasajero. Dexter asistió al asesinato de madre y a su posterior desmembramiento, volviendo a nacer otra vez, esta vez en medio de un charco de sangre.

Esta primera temporada es un buen acercamiento al personaje y a su mundo, estableciendo unas reglas de juego que se seguirían durante buena parte de su andadura televisiva.


Mis podcasts I: un estéreo enloquecido

La primera vez que oí hablar de los podcasts fue cuando empecé a estudiar idiomas. Se acabaron las excusas para no distinguir la schwa de otras vocales. En esto de la radio sucede lo mismo que con la televisión: ha cambiado la manera acercarse a ella. Igual que una parte importante (sobre todo joven) ya no ve la tele de forma tradicional, mucha gente ha dejado de escuchar la radio de forma tradicional. ¿Por qué esperar a que se emita cierto programa y tragarte anuncios durante su emisión si puedes seleccionar el tema que te guste y escucharlo cuando te apeteca?

En España la cosa todavía está en una fase bastante amateur, sin visos por el momento de salir de esa etapa. Empresas de comunicación, grandes conglomerados de medios y aficionados no saben todavía cómo profesionalizar el sector y poder vivir de ello. No pasa de ser un hobby para muchos, sin convertirse en medio de vida.

De los temas que me interesan, (cine, series, literatura, ciencia ficción...), estos son mis podcast favoritos:

Los Retronautas:
Desde Zaragoza dos aficionados repasan lo mejor de la ciencia ficción viejuna, desde La guerra de las salamandras hasta La mosca pasando por Lovecraft y su obra. Aunque de periodicidad irregular, pueden pasarse más de dos meses sin publicar nuevo programa, es de lo mejor que se puede escuchar sobre el tema en castellano.

Charrando de tebeos:
Los Retronautas amplían la cuadrilla y se dedican a hablar de tebeos mientras meriendan. No hace falta ser un gran aficionado al cómic, con Charrando de tebeos seguro que te echas unas risas. Tienen programas geniales, como este de Astérix o este otro de Spirou y Junji Ito. Más o menos cada mes o mes y poco suben nuevo programa.

Podcaliptus bonbon:
Sin salir de Zaragoza, otro podcast friki. El abanico de temas es más amplio, abarcando una miscelánea de temas que van desde el cine, al cómic y la literatura. Tienen varios especiales sobre Lovecraft que están muy bien (aquí, aquí y aquí). Publican un mínimo de dos nuevos programas cada mes.

Destino Arrakis:
Otro podcast que abarca multitud de temas. En este caso combinan programas monotemáticos y generalistas sobre un solo tema (el western, viajes espaciales) con programas que tratan sobre los últimos estrenos y la actualidad (La llegada, Doctor Extraño). Suelen publicar unos tres o cuatro programas al mes.

Carne de videoclub:
Podcast que repasa las películas de los ochenta y noventa. Los grandes clásicos conviven con la serie B. Aquí puedes escuchar uno de sus últimos programas sobre El cuervo.Tienen una periodicidad mensual, aunque entre més y mes suelen publicar algún programa con otra temática, como cómics y bandas sonoras.
Como decían los 091, con un estéreo enloquecido despedimos la emisión.



'Narcos', primera temporada

Narcos, serie de Netflix, es un acercamiento a la figura del narcoterrorista Pablo Escobar. Esta primera temporada, quizás pensada como única, abarca el ascenso y caida de Escobar. En apenas diez episodios de cincuenta minutos, este biopic recoge los principales acontecimientos de la vida de Escobar, conectándolos con la realidad política y social de su país, Colombia.

Una de las características de este biopic es la voz en off de uno de los protagonistas, el agente de la DEA Murphy. Se conectan dos mundos, el del narcotráfico y el de la policía, la presa y el cazador. Los verdaderos protagonistas que lucharon contra Escobar y lo derrotaron están en un segundo plano. Es lo malo que tiene el que la historia te la cuenta otro. Aún así es una serie que no cae en el maniqueísmo de buenos y malos. Escobar es un personaje que da mucho juego para esto, retratado en esta serie como un Soprano: su vida familiar y su vida delictiva son imposibles de separara. Te tienes que quedar con el Escobar que quiere a sus hijos y con el Escobar que levanta y mantiene un imperio del crimen basado en el asesinato.

La apuesta por el verismo de Narcos es clara, mezclando imágenes reales de aquella época, incluyendo a Escobar, con la propia serie. Realidad y ficción se entrelazan para ofrecer el relato del ascenso de Pablo Escobar y su posterio caída. De traficante de marihuana a uno de los hombres más ricos del mundo gracias al tráfico de cocaína. De congresista a terrorista.

Una de las cosas que más puede sacarte de este pretendido realismo de la serie es el acento del actor protagonista. Wagner Moura es un actor brasileño que no hablaba nada de español antes de la serie. Sin ser un experto en acentos y dialectos colombianos, (el paisa de Medellín me suena como le sonaría el murciano a un mexicano), es verdad que se nota algo raro en su dicción, recordando por momentos a Viggo Mortensen en Alatriste.

En definitiva, Narcos es una buena serie, quizás algo atropellada por intentar abarcar tan largo periodo de tiempo, pero eficaz en cuanto a lo que quiere conseguir. 

'Las memorias de Sherlock Holmes': matar al padre (o a Sherlock)

Lo de matar a un personaje y que este vuelva a la vida poco después no es algo exclusivo de las telenovelas. Las memorias de Sherlock Holmes no sólo incluyen doce nuevos relatos sobre el detective privado, también incluye la muerte del mismo en el relato El problema final, donde se enfrenta a su archienemigo Moriarty y, aparentemente, muere junto a él. Esta recopilación de relatos también tiene otra curiosidad, La corbeta "Gloria Scott", el primer caso que resuelve Holmes siguiendo sus métodos deductivos, el principio de su carrera.

Un poco harto de su personaje, Conan Doyle decidió matarlo, contraviniendo los consejos y advertencias de su gente más cercana. Aún así, es el personaje que le ha sobrevivido como autor. El universo de Sherlock Holmes está compuesto por cuatro novelas y cinco libros de relatos.

Las memorias de Sherlock Holmes, exceptuando los relatos citados al principio, los de su muerte y su primer caso, no incluye historias demasiado conocidas por el público, a pesar de las numerosas y muy abundantes adapataciones de la obra de Conan Doyle. Por eso quizá no es la mejor obra para introducirse en el universo del personaje, como sí pueden ser El perro de los Baskerville o Las aventuras de Sherlock Holmes, que incluye algunos de los casos más conocidos de Holmes.

Habría que esperar una década para que Conan Doyle se decidiera a revivir a su personaje en El regreso de Sherlock Holmes; y menos mal. Para el recuerdo, su serie de dibujos. Aunque eso de que fuera el terror de los gatos nunca me terminó de convencer...

'Veinte años después': D'Artagnan sigue dando guerra

Veinte años después es la continuación de la exitosa novela de Dumas Los tres mosqueteros. Ambientada durante la época de La Fronda, durante la regencia de Ana de Austria, madre de Luis XIV, con el cardenal Mazarino como principal antagonista y villano.

Los protagonistas de Los tres mosqueteros se han separado, cada uno haciendo su vida. Athos, conde de la Fère, vive junto a su hijo, Raúl, aunque este no sabe nada de quién es su padre. Aramis, que volvió a la vida eclesiástica, se apaña muy bien en su nueva vida. Porthos se ha enriquecido, y tiene tierras y dinero. El único que no ha cambiado mucho ha sido D'Artagnan, que sigue en el cuerpo de mosqueteros, casi sin ambiciones y veinte años más viejo. Olvidado por todos, ve en la actual crisis la oportunidad de medrar y conseguir su aspiración: convertirse en capitán de los mosqueteros.

La primera parte de la extensa novela está dedicada a la búsqueda de sus antiguos amigos que emprende D'Artagnan. No será fácil encontrarlos y tampoco será fácil convercerlos de que sirvan a su nuevo señor, el cardenal Mazarino. Por de pronto, en el conflicto que enfrenta a los partidarios de Mazarino y a los partidarios de la Fronda, Aramis y Athos se descubren como verdaderos frondistas. D'Artagnan sólo consigue convencer a Porthos de que se una a su causa.

En las casi mil páginas de novela desfilan personajes históricos como Carlos I de Inglaterra, Oliver Cromwell, Luis XIV, Mazarino, Ana de Austria... Y es lo que juega en contra de la novela, meter demasiadas intrigas políticas y poca acción, justo lo contrario de lo que sucede en Los tres mosqueteros. Así como Stendhal en Rojo y negro y La cartuja de Parma, por poner dos ejemplos, es capaz de mezclar muy bien esas dos tramas, una más política y otra de aventuras, Dumas se atasca con tanta intriga y personaje histórico.

Veinte años después es una digna continuadora de Los tres mosqueteros. Y es que da igual que sean mosqueteros o mosqueperros, D'Artagnan ( o (D'Artacan) siempre es bien.

'Braquo', cuarta y última temporada

Una de las cosas que llama la atención de las series francesas son los años que pasan entre temporada y temporada. Como en muchas series británicas, el espacio entre temporadas ocupa varios años. Engrenages se estrenó en 2005 y todavía va por su quinta temporada. En el caso de Braquo, sus cuatro temporadas ocupan un espacio de 2009 a 2016. El punto negativo de espaciar tanto las temporadas es no ser capaz de recordar la trama. El ejemplo claro de esto es lo que pasa con los libros de Juego de Tronos: imposible recordar de qué iba el último.

Braquo siempre ha tenido unos finales de temporada de infarto, lo que unido al tiempo que había que esperar entre temporadas, hacía que esperases aún con más ganas el regreso de la serie. El cliffhanger de la segunda temporada, con el coche bomba de Théo, dejó el listón muy alto. El final de la tercera temporada concluía con el enterramiento de Roxane, sin saber si Eddy sería capaz de encontrarla antes de que se asfixiara en el ataúd.  Uno de los valores de Braquo son sus temporadas cortas. En este caso cierran el cliffhanger abierto en la temporada anterior y pasan a otra cosa.

Muchas veces se la ha comparado con The Shield, por aquello de ser una historia sobre una unidad policial que utiliza métodos ilegales. Ahí se acaba todo tipo de parecido. Braquo sí delimita más la línea entre lo que está bien y lo que está mal. Los personajes son más morales, y el relato a veces es más maniqueo. El debate en Braquo no es infringir la ley, ganar dinero con eso y que no te pillen. El debate siempre ha sido sobre el Estado de derecho y sus limitaciones, ocasión que aprovechaba Caplan y su unidad para saltárselo y tomarse la justicia de su mano. Sin caer en el maniqueísmo pero tampoco aprovechando tanto los grises como The Shield.

El final de Braquo es el final de Eddy Caplan, capitán de la unidad, que muere y se sacrifica por sus hombres. Quizás un final algo flojo para lo que nos tiene habituados la serie, no por la muerte en sí, sino por el modo en que esta se produce. Así como el asesinato de una de los grandes villanos de la serie, Vogel, fue espectacular, la muerte de Caplan está falta de toda épica.

'La ciudad del miedo indecible': Jean Ray y el misterio

Si Malpertuis es la obra más conocida del belga Jean Ray, La ciudad del miedo indecible pasa por auténtica desconocida. Y no es para menos, debido a la cantidad de obras que escribió. Ya sólo con las aventuras de Harry Dickson hay para llenar una librería. Eso por no mencionar la gran cantidad de obras que escribió con pseudónimos o que nunca han sido publicadas en libro.

La ciudad del miedo indecible es una novela corta y, como en el caso de Malpertuis, nada es lo que parece ser. Bajo la apariencia de una novela con tintes sobrenaturales, al final La ciudade del miedo indecible resulta ser una novela detectivesca donde todos los misterios, incomprensibles al principio, tienen una explicación racional. Como en muchas de sus obras, el final, sin ser atropellado, sí que es un deus ex machina que aclara y ofrece algo de luz.

Son los pequeños hechos que pasan desapercibidos para el protagonista y para el lector, los que desatan unas consecuencias imprevistas, una bola de nieve que se va haciendo cada ve más grande. Al final, el protagonista llega al puerto adecuado por el camino incorrecto. Sus razonamientos son incorrectos, pero consigue resolver, a su manera, el caso. El final, a modo de epílogo, da las razones y explica los hechos tal como ocurrieron, destapándose lo erróneo de los planteamientos iniciales.



'La lengua de las mariposas': la memoria de los maestros

Hay un mantra que suena mucho pero que es irreal: hay muchas películas españolas sobre la Guerra Civil. Hasta escritores como Isaac Rosa se chancean un poco de este sentir, que también se da en las letras, titulando una de sus novelas ¡Otra maldita novela sobre la Guerra Civil! Hay muchas películas ambientadas en la Guerra Civil, pero pocas tratan sobre la Guerra Civil. Es verdad que ha sido paisaje común por una serie de circunstancias históricas, políticas y culturales, pero pocas veces una película ha centrado exclusivamente su argumento y trama sobre la Guerra Civil. Excepciones, como en todo, hay.

La lengua de las mariposas es una película dirigida por José Luis Cuerda, basada en un relato de Manuel Rivas y escrita por el propio Cuerda, Rafael Azcona y Manuel Rivas. La película, de una manera muy esquemática, recrea la relación de un niño y su maestro. De fondo, la Galicia rural y el golpe de Estado del 36, que corta esa relación entre niño y maestro tras el asesinato (que no vemos) de todas las personas de izquierdas que en un momento u otro se significan públicamente. El niño, Moncho, y también su padre, republicano, se ven obligados a representar un papel (gritar e insultar a los presos antes de su asesinato) para salvar su vida. El miedo como actor político decisivo.
La lengua de las mariposas funciona a distintos niveles contraponiendo razón y barbarie. Don Gregorio, el maestro, es a su vez el símbolo que encarna a todos esos maestros y maestras represaliados, cuando no directamente asesinados, por el franquismo. Es una de las voces del pueblo que se enfrenta al cacique, lo que acabará pagando con la vida. También se enfrenta a la Iglesia, no satisfaciendo todas sus demandas. También en otro nivel opera esta dicotomía entre razón y barbarie. El maestro y los republicanos del pueblo van a ser asesinados sin que medie una agresión por su parte que lo justifique. Les asiste la razón y por eso mueren.

Es una película que también juega con la memoria histórica colectiva de varias generaciones. Emociona por lo que cuenta pero también por cómo lo cuenta jugando con esos elementos. Para mí es imposible ver la película y no relacionarla con lo que me contaba mi abuelo sobre sus maestros. O las historias de mi abuela. O los relatos familiares sobre mis bisabuelos... Todo eso funciona en la película, precisamente por el esquematismo de sus personajes. Cumplen la función, en muchos casos, de evocar esa memoria colectiva, esas viejas historias familiares.


'The Americans', cuarta temporada

The Americans es la serie de FX que mezcla drama con espías de la Guerra Fría. The Americans destaca, entre otras muchas cosas, por su perfecta ambientación en los primeros ochenta. Está todo cuidado hasta el más mínimo detalle, desde el vestuario hasta la decoración de los escenarios. Por no hablar de las pelucas que se 'calzan' Philip y Elizabeth (sobre todo Philip) para realizar cada una de sus misiones.

La anterior temporada de The Americans terminó con Page, la hija de los Jennings, descubriendo que sus padres son espías soviéticos del KGB. Ésta se centra en las consecuencias de ese descubrimiento. No podemos olvidar que Page es una adolescente en la edad del pavo, por lo que puede llegar a ser un poco imprevisible, como cuando le cuenta este secreto de sus padres al pastor Tim, quien a su vez se lo cuenta su mujer.

Mientras parece que todo se desmorona, el matrimonio Jennings tiene que seguir con su trabajo, en el que nunca disfrutan de unas vacaciones. La pareja sigue la dinámica, a veces autodestructiva,  de conocerse más a fondo y de contaminarse de la cultura del país en el que viven. Philip yendo a esa especie de sesiones de autoayuda es un ejemplo claro de esto. Las diferencias dentro del matrimonio, que siempre han existido, siguen creciendo: no saben qué hacer con su hija, pero tampoco saben qué hacer con su trabajo.

Cuando todo parece que se complica con el descubrimiento de Martha como cómplice de Philip (genial ese «Mi secretaria se casó con un agente del KGB» del director de contraespionaje de la CIA), este opta por huir y empezar una nueva vida con su familia. Elizabeth, en esa tensión permanente entre el deber como madre y el deber patriótico, al final también parece acabar apostando por esta salida si las cosas se complican. Si son descubiertos no tienen muchas opciones, y todo parece estar encaminado a esa gran decisión: ¿huida o sacrificio? ¿Familia o país?

'Cazafantasmas': el 'remake'

Lo de los remakes no es un fenómeno actual, ya se daban en los comienzos del cine. Lo que sí es una moda actual es la de hacer remakes de películas de los ochenta y noventa con un componente general muy importante. En este sentido, la película original dirigida por Ivan Reitman y protagonizada por Bill Murray, Dan Aykroyd y Sigurney Weaver es uno de los iconos reconocibles de la cultura popular de aquella época. Como E. T., el extraterrestre, La princesa prometida, Los goonies...

Salvo pequeños matices, como que las protagonistas sean mujeres, el Cazafantasmas de este nuevo siglo es un remake en toda regla. Como la última de Parque Jurásico o la nueva de Independence Day. Algunas de ellas se venden como una continuación de la saga, pero no dejan de seruna reinterpretación, más acertada o menos, con más nostalgia o menos, de las películas originales. Este suele ser el principal fallo y su única virtud: son incapaces de despegarse del material original y de plantear algo nuevo, pero a la vez evocan sentimientos de nostalgia en el espectador más mayor.

El remake de Cazafantasmas no se desvía un ápice de la película original: la formación del equipo, la investigación de lo paranormal, el malvado que amenaza la ciudad... Si no hubiera sido por la muerte de Harold Bloom, uno de los actores del reparto original, esta película bien pudiera haberse tratado de la tan ansiada por algunos tercera parte de la saga y no una suerte de reboot con otras protagonistas. Porque aunque en esta nueva película los hechos ocurridos en las dos anteriores no existen, sí hay bastantes guiños a la saga original.

Pese a todos los fallos que arrastra el remake, incapaz de volar con sus propias alas, Cazafantasmas acierta con el nuevo equipo protagonista, que muestra mucha química entre ellas. Como en Paque Jurásico, que se habla de una nueva entrega donde ya no habrá más parque temático ni más islas lenas de dinosaurios, quizás este sea el primer paso para otro tipo de planteamientos.

'Estrella roja': Marte socialista

Aleksandr Bogdánov fue un médico, filósofo, escritor y revolucionario ruso autor de una de las primeras novelas de lo que se ha venido a denominar proto-steampunk. Situada gran parte de la acción en el planeta Marte, Estrella Roja se une a esa obsesión con Marte existente dentro del géreno de la ciencia ficción desde finales del siglo XIX. Fue otro escritor socialista, H. G. Wells, el que situó en Marte a los invasores de La guerra de los mundos. Unos años después llegaría la saga de Burroughs ambientada en Marte. Otro ruso, Tolstoi, escribiría en 1922 Aelita, con la civilización marciana de fondo.

Lo que sorprende de Estrella Roja y de su ciencia ficción especulativa es su temprana publicación en 1908. Parece una obra mucho más actual de lo que realmente es. Los rasgos steampunk son completamente involuntarios, fruto del momento en el que fue escrita. Marte siempre ha dado mucho juego para situar utopías y distopías. Sólo hay que recordar clásicos como Crónicas marcianas, Tiempo de Marte, Las arenas de Marte... Todos los escritores clásicos de ciencia ficción han pasado por ahí: Ray Bradbury, Philip K. Dick, Arthur C. Clarck, Isaac Asimov... Hasta otros más recientes como Kim Stanley Robinson y su trilogía sobre Marte,

Es este poder que tiene Marte para construir metáforas el que aprovecharía Bogdánov en su novela. El protagonista es Leonid, un revolucionario ruso seleccionado por los marcianos para ejercer de embajador humano en su planeta. El viaje interplanetario y la sociedad marciana son los puntos fuertes del libro. Marte es una utopía socialista, el Estado ha muerto y los marcianos llevan disfrutando del socialismo varios siglos. No es casual que la obra esté escrita en 1908, momento de reacción después del fracaso de la Revolución rusa de 1905. Muchos de los debates presentes en la novela, de actualidad en el momento de su publicación, están desfasados y se nos escapan. Por ello Estrella roja es también una novela política, y no ha envejecido nada.

El cine en 3D, la importancia de la energía nuclear, las videollamadas, las naves espaciales... como en el mejor Julio Verne, Bogdánov se adelanta a su tiempo y acierta en algunas de sus predicciones. También apuntaría a otros temas, como la igualdad y el feminismo, la falta de recursos y la superpoblación. Quizás no la mejor obra para iniciarse en la ciencia ficción, Estrella Roja plantea muchos temas que a día de hoy siguen de actualidad.

'Malpertuis': Jean Ray y lo fantástico

Malpertuis quizá es la obra más conocida del autor belga de terror Jean Ray. En general bastante desconocido en nuestro país, di con el autor gracias a varios blogs y a las benditas librerías de viejo, donde todavía se pueden conseguir las viejas aventuras de Harry Dickson, un remedo descarado de Sherlock Holmes, que en nuestro país publicó la editorial Júcar en la década de los setenta. Publicada en 1943, Malpertuis es heredera de Hodgson y del gótico americano, mezclando este estilo con el fantástico y, en ocasiones, el thriller. Un pastiche, en el buen sentido de la palabra, que convierte a Jean Ray en uno de los mejores autores del género.

Malpertuis juega al engaño, comenzando como una novela gótica de fantasmas y casa encantada para acabar convirtiéndose en una tragedia griega. El elemento fantástico soprende por inesperado y por original.  Malpertuis, el nombre de la casa del tío Cassave, es el espacio donde tiene lugar la fusión de esos dos elementos. El universo pagano de los dioses del olimpo se encuentra encerrado en Malpertuis, como una suerte de Olimpo infernal contemporáneo.

La herencia de Cassave es la casa de Malpertuis y una herencia que sólo será para el único habitante vivo de la casa; o matrimonio. La pérdida de libertad individual que esto supone, sobre todo para el protagonista, Jean-Jacques, generando un ambiente claustrofófico a lo largo de toda la novela. También será Jean-Jacques el héroe involuntario de esta tragedia, y como tal, acabará aplastado por su destino.

El giro fundamental de la novela es la introducción del elemento pagano que suponen los dioses griegos del Olimpo. O al menos del resto de los dioses moribundos que se han logrado salvar. De esta manera se conecta el principio de la novela, una búsqueda marítima de un objeto, con el resto de la historia, una vez que la verdad es revelada. Malpertuis es el punto en el que coinciden lo extraño y lo fantástico.


'Cuentos de los sabios de la India': una visión de oriente

Gracias a mi padre he podido leer y conocer obras que, por mí mismo, nunca me hubiese planteado acercarme a ellas. Además de su biblioteca, gracias a la cual le cogí el gusto por la ciencia ficción y la novela negra, también me ha nutrido de libros desde pequeño. Uno de los últimos es este Cuentos de los sabios de la India.

Publicado por la editorial salmantina Sígueme en 2002, sería reeditado en 2007 por Paidós, que se hizo cargo de la colección.

El problema de toda recopilación y antología de lo que sea, y Cuentos de los sabios de la India no es la excepción, es la irregularidad. Los cuentos, muchos de ellos muy breves, tienen una calidad dispar. Otro problema, en este caso específico de este libro, es la falta de una edición más rigurosa, con su prólogo y sus notas a pie de página. Cuenta tan sólo con una breve introducción y con un glosario muy básico. No se trata de hacer una tesis sobre el tema, pero sí de ofrecer información básica para el lector que se acerca por primera vez a la literatura oriental.

Pese a la irregularidad de esta recopilación y a la falta de información adicional, Cuentos de los sabios de la India cumple muy bien con el papel de acercamiento a otro tipo de literatura. No sólo se recupera la tradición oral, tan denostada en nuestros tiempos, sino otro tipo de sensibilidad y de belleza.

'El primer hombre de Roma', Colleen McCullough y la novela histórica

El primer hombre de Roma es la primera novela de la saga Roma de la aclamada escritora australiana Colleen McCullough. En el primero de los siete libros que componen la serie. En total, suman más de 5000 páginas.

McCullough recrea, gracias a una gran documentación, el ascenso de Cayo Mario, considerado como el principio del fin de la República. El siglo I a. C. es un siglo de guerras civiles y de descomposición de las instituciones romanas. Personajes como Mario, Sila o Julio César son la expresión de este nuevo signo de los tiempos.

La novela, que como digo está profusamente documentada, narra el triunfo político de Mario y el comienzo de la carrera política de Sila. Este dualismo, el jugar a los espejos con estos dos personajes, es una de los aciertos de la novela, y también una de sus fallas. Cada uno encarna a uno de los dos bandos en disputa, los optimates y los populares. El sesgo de la novela a favor unos y no de otrosd, presentando a Mario como honorable y a Sila como depravado, es claro. Son personajes con muchos matices, por eso no se entiende que en esa escala de grises haya que decantarse por uno u otro.

El primer hombre de Roma es una novela complicada para el lector o lectora que se acerca por primera vez al género. No es una lectura ligera. Hay un montón de nombres y de sucesos que, si bien no has de conocer en profundidad, sí te deben sonar para no perderte. También hay que recordar que no es un tratado de historia, es una novela, y como tal, se toma las licencias que la autora cree convenientes. Una buena lectura para simultanear y/o complementar con SPQR: una historia de la antigua Roma de Mary Beard.

'X-Men: Apocalipsis', al profesor se le cae el pelo

El cine de superhéroes se ha convertido en un género en sí mismo y X-Men, por su ya larga trayectoria, es una de las sagas más explotadas de este nuevo género. La primera película, dirigida por Bryan Singer, se remonta al año 2000. Desde entonces y hasta ahora han pasado por las pantallas de cine una trilogía de X-Men, tres precuelas, varios spin-off, entre los que se incluye una trilogía sobre Logan... ¡y todavía faltan otras tres películas por estrenarse! El grado de saturación, tanto de superhéroes como de sagas concretas, es evidente.

X-Men: Apocalipsis es la cuerta película ambientada en este universo dirigida por Bryan Singer. Singer dirigió las dos primeras películas de la trilogía principal y, con ésta, dos precuelas. X-Men: Apocalipsis, por derecho propio, es la más floja de las cuatro.

Cronológicamente ambientada después de X-Men: días del futuro pasado, esta nueva incursión de Singer en el universo de los X-Men demuestra el agotamiento de la fórmula. También es cierto que el material del que se partía, y el propio villano, no daban para más. Pero una cosa es el maniqueísmo dentro del propio género y otra muy distinta la unidimensionalidad de algunos personajes. Últimamente, parece que sólo el Magneto interpretado por Fassbender tiene algún interés.

La repetición de la fórmula, después de vista tantas veces, comienza a cansar: buenos luchando contra malos con muchas peleas de por medio, mucho CGI y poco guión. O renuevan la fórmula o esto no da más de sí.


'El salto cuántico': de más a menos

El salto cuántico es la primera novela del escritor argentino Carlos Daniel Marchio. Es uno de esos libros autopublicados por el propio autor que tanto abundan últimamente. Esto no significa nada en cuanto a calidad, salvo lo ya sabido: se publican demasiados libros y es difícil separar el grano de la paja.

La novela de Marchio se queda a medio camino entre una cosa y la otra. Parte de una premisa interesante, con una buena dosis de especulación científica, pero enseguida se diluye y pierde fuerza.

En El salto cuántico la humanidad viaja a los confines del Sistema Solar. Este viaje acaba en fracaso y los astronautas son rescatados por una misteriosa civilización que les hará una serie de revelaciones.

La novela, que parecía prometer algo más en el campo de la ciencia ficción dura, se pierde en divagaciones varias. La supuesta civilización extraterrestre que rescata a los astronautas son seres humanos que abandonaron el Sistema Solar después de contaminar su planeta. Antes de hacerlo, "sembraron" la Tierra con su semilla. A lo largo de miles de años interactúan con la Tierra, a modo muchas veces de concurso de televisión, creando desastres y fomentando guerras para aumentar el interés del público.

Estas revelaciones, supuestamente impactantes para el lector, son el giro fundamental que sustenta la novela. Ya depende de cada uno, pero unos extraterrestres que se parecen a nosotros y que hablan en perfecto inglés como giro final no me sorprenden, me espantan. Unido al «continuará» del final, que te deja con cara de tonto, hace difícil no considerar esta novela como algo fallido que no termina de funcionar. Ni el "misterio" es tan grande ni merece la pena perder el tiempo para conocerlo.

'Southbound': antología de terror

De la mano de los creadores de V/H/S nos llega Southbound, una película que contiene cinco pequeñas historias conectadas entre sí. La película funciona como una antología de terror, con cinco hisotrias cruzadas interconectadas entre sí pero con distinto tono cada una. Como en todo este tipo de películas, hay historias que funcionan mejor y otras peor, pero en líneas generales no hay ninguna que desmerezca el conjunto.

Recuerda a otras series de terror como Fear Itself, pero condensando cada episodio en una pequeña historia. Lo bueno de este tipo de películas es la brevedad de cada historia. Ideas que son buenas para un corto, se ven lastradas con un desarrollo mayor. En Southbound no da tiempo a perderse en disquisiciones, cada historia es breve y va al grano de lo que quiere contar.

El tono y la ambientación también son un acierto, recordando a series míticas como Cuentos de la cripta, con ese toque pulp, o a La dimensión desconocida. Apuesta claramente por la estética de los ochenta y de los noventa dentro del género.

La unidad del conjunto se establece claramente entre la primera y la última historia, uniendo los hilos que había sueltos en las demás historias. Seguramente en lo que más flojea la película es en querer dar una respuesta coherente que, la verdad, no hacía mucha falta. La reflexión sobre la culpa, algo presente en las cinco historias, no llega a empañar el resultado pero sí a distraer. Al final lo que queda es una carretera y la noche.






Rick y Morty: Dan Harmon desatado

Rick y Morty es una serie de animación para adultos. Creada por Dan Harmon y Justin Roiland, da una vuelta de tuerca a alguno de los temas más populares dentro de la ciencia ficción. Viajes entre dimensiones, universos de bolsillo, futuros distópicos... Tampoco podía faltar, estando Harmon de por medio, el homenaje a películas y series del género. Como en Community, Harmon juega con el imaginario colectivo y la cultura popular.

Inspirada en los personajes de Regreso al futuro, Doc y Marty McFly, Rick es un científico loco que se lleva a su pusilánime nieto Morty de aventuras. Sobre todo la primera temporada tendrá como base a estos dos protagonistas, ampliando el espectro en la segunda temporada al resto de la familia Smith. El tema familiar, de fondo en la primera temporada, cada vez tomará más protagonismo.

Aunque son capítulos autoconclusivos, a medida que avance la serie ganará en serialización. El último capítulo de la temporada marca la trama del primer capítulo de la nueva temporada.

Como en Community, hay capítulos que son auténticas genialidades. Y además, no tiene el problema de temporadas muy largas, evitando esos episodios de relleno tan aburridos de Community. Rick y Morty es Dan Harmon desatado, dando rienda suelta a su imaginación y a su humor referencial. Hay espacio para crossovers tan dementes como el de Origen y Pesadilla en Elm Street Jurassic Park  El increíble hombre menguante. Toda locura es poca.

'The Last Witch Hunter': Vin Diesel marcándose un Nicolas Cage

A The Last Witch Hunter le di una oportunidad porque el director, Breck Eisner, tiene una película que me gusta mucho, The Crazies. Si no hubiera sido por eso, ni me lo hubiera planteado. Y eso que habría ganado, porque The Last Witch Hunter entra dentro de la categoría de película mala. Da igual que vayas con bajas expectativas. Es mala.

El protagonista es Kaulder, interpretado por Vin Diesel, un poderoso guerrero que logra acabar con la Reina Bruja, no sin que antes ésta le lance una maldición y lo convierta en inmortal. Así se acaba convirtiendo en garante de la paz entre humanos y gente con poderes mágicos. El planteamiento inicial entra dentro de la fantasía urbana, un género poco explotado en el cine. Y en este caso concreto, desaprovechado.

The Last Witch Hunter es sinónimo de que reparto conocido (Vin Diesel, Michael cane, Elijah Wood, Rose Leslie, Joseph Gilgun...) y CGI no son suficientes para hacer buena una película. Ni aceptable. Le falta un guión consistente, con menos agujeros y con un poco de sentido. Ya no se trata de pedir un guión brillante, pero sí de uno que garantice un entretenimiento que, por los medios de los que dispone la película, sea de calidad.

Y es que al final, para lo único que ha servido The Last Witch Hunter es para que Vin Diesel se marque un Nicolas Cage.

'La guerra interminable': el absurdo de la guerra

A Joe Haldeman y a su obra La guerra interminable se los suele comparar con otro autor y otra obra: Heinlein y Tropas del espacio. Si la obra de Heinlein aboga por el autoritarismo y el militarismo, la de Haldeman inspira un profundo pacifismo.

Haldeman, que tuvo que combatir en Vietnan, recogió parte de sus vivencias en La guerra interminable. El enemigo taurino, lejano e incomprensible, es un trasunto de los vietnamitas levantados en armas. Y el protagonista, un soldado que cada vez que regresa a la Tierra, debido a la relatividad, se siente más sólo e incomprendido, es una representación de todos aquellos veteranos que combatieron en una guerra impopular.

A pesar del tema tratado, la soledad y la incomprensión, enmarcadas en una guerra interplanetaria sin fin, la obra de Haldeman no resulta tan desoladora y deprimente como 1984 o Un mundo feliz. La clave de esto está en el protagonista, un antihéroe, y el humor presente en toda la novela. 

A pesar del contexto determinado en el que está escrita la novela, como tantas obras de ciencia ficción es disfrutable más allá de ese contexto. La guerra interminable sirve comometáfora de todas esas guerras que todavía vivimos. La soledad, la incomprensión y el absurdo de la guerra siguen siendo los mismos.

'Fringe', quinta temporada

La quinta temporada de Fringe fue un epílogo de 13 episodios dirigidos al fandom de la serie. Ya se pudo vislumbrar el futuro en el que está ambientada esta temporada en un capítulo anterior. Y la serie como tal se cierra en la cuarta temporada, cuyo capítulo final podía haber servido también de final para la serie. Y en cierta manera lo es.

El argumento de esta última temporaba tiene que ver con los observadores, convertidos en villanos. Ahora son los que dominan el mundo, en una especie de gobierno autoritario de tintes fascistas, gracias a sus habilidades sobrehumanas. Peter, Astrid, Olivia y Walter son sacados del ámbar en el que llevaban conservados más de dos décadas por la Resistencia para combatir esta amenaza. Durante el primer tramo de la temporada, les acompañará Etta, la hija de Olivia y Peter, ya adulta. El macguffin de la temporada es el plan de Walter contra los observadores, que los llevará de un sitio a otro y alargará la trama demasiado, a pesar de constar sólo de 13 episodios.

El gran fallo de esta temporada es reconvertir a los observadores, parte fundamental de la mitología de la serie, en otra cosa. Y todas las implicaciones que ello conlleva: del otro universo, también parte esencial de la serie, sólo tenemos un pequeño guiño en el penúltimo episodio. La dinámica de grupo establecida en temporadas precedentes también salta por los aires. Ya no hay División Fringe, ni casos que investigar, y Nina y otros personajes de peso en la serie apenas aparecen.

Si ya en su momento no me gustó demasiado este epílogo innecesario, revisionar esta temporada final varios años después de su emisión me confirma dicho pensamiento. La serie se empezó a torcer en la cuarta temporada, con aquel borrado de la línea temporal que eliminaba a Peter de la memoria de los demás protagonistas. Y ya nunca se recuperó. Indiana Jones es una trilogía, Matrix sólo consta de una película y las temporadas de Fringe son tres.

'Demonic': el sello de James Wan

Demonic es una película que viene con el sello de "producida por James Wan". Lo que está bien para tener una buena distribución en salas y una buena publicidad en medios, quizá no está tan bien para otras cosas, como no despertar unas altas expectativas en público  crítica que luego no se ven cumplidas. Quien espere un Insidious u otro The Conjuring, se equivoca. Demonic es una película más de intriga que de terror, que salvo cuatro sustos y un final sobrenatural, poco más hay.

Cinco estudiantes son asesinados en una casa mientras hacían una sesión de espiritismo. En la misma casa, décadas antes, también habían tenido lugar unos crímenes relacionados con un ritual. Un policía y una psicóloga serán los encargados de interrogar al superviviente de la masacre y esclarecer los hechos. La película utiliza una narración en presente y otra en pasado, completando así, mediante flashbacks, la información que tienen los personajes y el espectador.

Utilizar la técnica de metraje encontrado, aunque justificada en un primer momento, se vuelve confusa e impide que la narración sea más fluida. Si no se hubiese rodado así no hubiese pasado absolutamente nada.

Toda la narración está construida para llegar a un giro final, donde la película se juega el todo por el todo. Auqnue pueda no gustar, por caer en lugares comunes y poco originales (se veía venir), sí que está bastante bien resuelto.

'Containment': la soledad contemporánea

Un día cualquiera te levantas y te das cuenta de que estás atrapado en tu propia casa. Eso es lo que le pasa al protagonista, Mark, un artista fracasado. El día que tiene la vista por la custodia de su hijo, no puede salir de casa. Tampoco puede abrir las ventanas ni llamar por teléfono. Piensa que es una broma pesada, pero pronto se da cuenta de que es otra cosa, hay algo más: se ha desatado una pandemia y él está sometido a cuarentena en su propio piso. Este es el comienzo de Containment.
No es otra película más sobre virus y pandemias, o al menos no lo pretende. No se centra en la ciencia ficción ni en el terror, sino más bien en el thriller y en un tipo de terror nada común: el miedo a lo cotidiano. En un mundo y una sociedad donde no conoces ni a tus propios vecinos, donde todo empieza y acaba en tu casa (o en internet), no hay nada tan aterrador como sentir ese aislamiento e incomunicación por primera vez.

El componente de crítica social es bastante importante, pero siempre en un segundo plano, complementado. No funcionaría ni como película sobre pandemias ni como película social, pero es la mezcla de las dos, en su justa medida, lo que hace de Containment una película entretenida. También ayuda la duración, poco más de una hora y diez.

Desarrollada en un espacio reducido que alimenta el ambiente de paranoia, Containment funciona muy bien como thriller, además de dejar unas cuantas reflexiones interesantes.


'The Final Girls': otra comedia de terror

The Final Girls sigue la línea de otras comedias de terror como The Cabin in the Woods y Tucker & Dale vs Evil. La diferencia con estas es el tipo de humor y el tono, mucho más blanco en The Final Girls. Le falta un poco más de mala leche, sobre todo para ser una comedia de terror sobre slashers. 

La premisa es muy sencilla: un grupo de amigos son absovidos por una pantalla de cine y acaban dentro de la película que estaban viendo, un slasher de los ochenta. Antes de que esto ocurra, la película estable un vínculo entre uno de los personajes y la película. La protagonista, Max, es hija de una actriz de slasher de los ochenta. Un par de años después de su muerte en un accidente de tráfico, se ve arrastrada por sus amigo a una convención de fans de películas de su madre. Cuando está dentro de la película, Max tiene oportunidad de interactuar con el personaje que interpreta su madre. Esto dará bastante juego durante la película.

Este cine dentro del cine permite a la pelicula hacer ciertos homenajes y tener licencia para ciertas cosas. No es una idea original, ya la hemos visto antes en La rosa púrpura del Cairo y El último gran héroe, pero aquí esa idea está bastante bien aprovechada. Es una película completamente autoconsciente de lo que es. No sólo parodia el género (Viernes 13, La noche de Halloween...), en este caso los slashers, sino que también parodia las comedias de terror.

No es la mejor de la clase pero cuenta con una buena factura técnica, un reparto solvente (Taissa Farmiga está genial) y un final lo suficientemente abierto para una secuela.

'The Young Pope': el fondo y la forma

The Young Pope es una serie coproducida por HBO, Canal+ y Sky Atlantic. Creada y dirigida por Paolo Sorrentino cuenta con un reparto de lujo, con Jude Law y Diane Keaton a la cabeza. Tiene diez episodios y ya ha sido renovada para una segunda temporada. No es la primera serie sobre un papa, pero sí la que más destaca a nivel formal. Visualmente es una serie muy cuidada.

Sorrentino narra la historia de Lenny Belardo, el primer Papa estadounidense y su particular manera de ver las cosas. Lenny, con el el nombre de Pío XIII, se convierte en un Papa fuera de su tiempo, ultraconservador, blasfemo,.. Si por juventud tenía que ser alguien dinámico, se muestra el más conservador de los conservadores, saltándose todas las convenciones establecidas hasta entonces por sus predecesores.

La trama se mueve entre dos tensiones: la del recién elegido Pío XIII, que no se ata a nada ni a nadie, y la de sus detractores, que conspiran para acabar con su papado. En este sentido la serie es correcta, sin destacar en nada ni pretender ser un dramón de telenovela como Los Borgia. Sorrentino destaca en el aspecto visual. La serie es una mezcla de lo onírico y surrealista de Twin Peaks y la recreación morbosa de Hannibal. Hay escenas en las que no pasa absolutamente nada, la trama no avanza, pero visual y estéticamente son perfectas.

The Young Pope mantiene el equilibrio entre el fondo y la forma en el primer tramo de temporada emitido hasta ahora. La segunda parte de la temporada determinará qué camino elige Sorrentino para continuar la serie.

'The Hallow': el bosque irlandés

Pese a ser un país pequeño, todos los años nos llegan de Irlanda un par de películas de terror. Grabbers, From the Dark, The Canal... Mejores o peores, todas llegan al mercado internacional. En 2015 fue el turno de The Hallow, el debut en la gran pantalla de Corin Hardy como director y guionista.

The Hallow no es original ni lo pretende. La historia comienza cuando un matrimonio joven y su bebé se instalan en una casa de un entorno rural. A pesar de las advertencias de uno de los lugareños sobre el peligro que corren en esa casa, hacen caso omiso. Poco a poco lo sobrenatural acaba haciendo aparición y amenazando sus vidas.

El folclore irlandés, lo relacionado con lo sobrenatural del bosque y sus criaturas, se desaprovecha utilizándolo sólo como trasfondo. The Hallow acaba convertida en una película de mosntruos al uso donde la mejor parte, casi siempre, es aquella en la que se dedica a sugerir y no a mostrar.

El final desmerece la tensión in crescendo que se ha ido creando. Las interpretaciones son correctas, los efectos especiales están muy logrados pero la historia no acaba de funcionar, transitando por lugares comunes sin llegar a destacar en nada.

'2010: The Year we Made Contact': la secuela diferente

Es difícil superar una de las obras cumbre de Stanley Kubrick, 2001: Una odisea del espacio, por eso Peter Hyams, director de la secuela, no lo intenta. La distancia que separa a una película de otra, más de 15 años, determina el tono y la forma que da Hyams a su película. También el tono y la forma de la novela en la que está basada, la secuela que Clarke publicó en 1982, determinan 2010: The Year we Made Contact.

La película se sitúa nueve años después de los hechos de 2001: Una odisea del espacio. Tras el fracaso de la misión Discovery, un equipo formado por estadounidenses y soviéticos parte hacia Júpiter para investigar lo sucedido y averiguar más sobre el monolito que orbita alrededor del planeta. La tripulación de la expedición tendrá que hacer frente a las tensiones existentes entre sus gobiernos y unir fuerzas para regresar sanos y salvos a la Tierra.

2010: The Year we Made Contact es más racional, menos filosófica y especulativa que 2001: Una odisea del espacio. Eso, que dio tanto juego a Kubrick en su versión cinematográfica, es el principal elemnto diferenciador entre una y otra. El momento lisérgico final de 2001: Una odisea del espacio no tiene cabida en su secuela, mucha más racional y preocupada por explicar hasta el más mínimo detalle al espectador.

Hyams, que venía de dirigir Atmósfera cero y Capricornio Uno, demostraba su buen hacer tras las cámaras con esta secuela que no pretendía competir con su antecesora. Si el principal miedo era que el público no entendiera la película, Hyams aclaraba hasta el último de los aspectos poco claros de la saga.

'Cita con Rama': una cita con Arthur C. Clarke

Arthur C. Clarke forma parte de la trinidad de escritores más destacados de la edad dorada de la ciencia ficción  junto a Isaac Asimov y Robert A. Heinlein. Luego ya vendrían otros (y otras) a quitarles el puesto, pero al principio fueron ellos. Las arenas de Marte, El fin de la infancia, o Fuentes del paraíso son algunas de sus obras destacadas, pero sobre todas estas destacan dos: 2001: Una odisea espacial y Cita con Rama. La primera publicada en 1968 y la segunda en 1972. En las décadas de los ochenta y de los noventa convertiría estas dos novelas en sagas, dos tetralogías que en algunos casos no estaban a la altura de las primeras obras.

Cita con Rama  sitúa la historia en el siglo XXII. La humanidad se ha expandido por casi todo el Sistema Solar, principalmente en la Luna, Marte, Mercurio y los satélites de Júpiter y Saturno. En el siglo XXI un meteorito impacta contra la Tierra, causando un montón de muertos. Se pone entonces en marcha un plan de vigilancia espacial para que no vuelva a suceder. Muchos años después, fruto de la casualidad y de este programa de vigilancia se descubre un objeto cilíndrico enorme al que se llama Rama. Se manda a la nave espacial Endeavour y a su tripulación explorar Rama.

Los temas que trata Arthur C. Clarke en su obra casi siempre son los mismo, Cita con Rama no es ninguna excepción. La Humanidad entra en contacto con una civilización superior. Este primer contacto está marcado por la incapacidad de comprender al otro, demasiado avanzado y demasiado inteligente para entenderlo. También desnuda las propias miserias, mostrando a una Humanidad egoísta muchas veces al borde la autodestrucción. Cuando la tripulación del Endeavour explore Rama despertará la vida en su interior, planteando aún muchos más interrogantes sobre su origen y sus habitantes.

Cita con Rama es un buen acercamiento a la obra de Arthur C. Clarke, donde tanto su estilo como el rigor científico y la fina ironía que le caracterizan están presentes. Al principio, con el preámbulo sobre la catástrofe del meteorito en Italia, puede hacerse un poco cuesta arriba, sobre todo por la intención de Clarke de darle un trasfondo y un verismo a la historia, pero el resto es muy ameno. Las secuelas, coescritas con Gentry Lee, no estarían a la altura, variando el tono y la forma de la historia original.