El país de los sueños es una novela de fantasía urbana juvenil escrita por el canadiense Charles de Lint. Publicada en 1990, forma parte de la larga serie de libros, más de una veintena, que toma el nombre de Newford, ciudad imaginaria norteamericana donde transcurren las historias. Newford es algo así como la Derry de Stephen King. En España Timun Mas publicó este libro en 1992.


Charles de Lint es un autor de fantasía poco conocido y con escasa obras traducidas al castellano. Los libros de su serie  Newford se pueden leer de manera independiente. El hilo conductor que los une es el escenario donde transcurren las historias, la ciudad de Newford, y las tramas fantásticas que incluyen folclore nativo americano y europeo. Si algo aprendí en tercero de carrera en Literatura Canadiense fue a apreciar una literatura, generalmente escrita por los descendientes de los colonos europeos, que incorpora elementos del folclore de las tribus nativas.


El país de los sueños es una novela bastante breve y de escasa complejidad. Narra la historia de dos adolescentes, Ashley y Nina. Ashley, tras la muerte de su madre y el rechazo de su padre a hacerse cargo de ella, se traslada a vivir junto a sus tíos hippies y su prima Nina, adolescente como ella. Allí transcurre su vida odiando a todos y a todo y convertida en el cliché de adolescente noventera nihilista y enfadada: pelo largo, chupa de cuero y camisetas de grupos de rock. Su prima Nina es todo lo contrario, empollona y siempre bien maquillada aunque poco popular en el instituto. El sentido de la maravilla y la empatía van de la mano en esta historia de maduración y aprendizaje.


La novela tiene dos voces narrativas, las de Nina y Ashley, y cada capítulo va saltando de una a otra, comenzando por Nina: más o menos una vez a la semana tiene una pesadilla en la que se encuentra dentro del cuerpo de un animal. Nina culpa a su prima Ashley, que vive obsesionada leyendo libros sobre brujería. Poco a poco descubriremos que además de nuestro mundo real existe el mundo de los espíritus, y que uno de ellos quiere hacerse con Nina. Ashley deberá madurar para superar su cabreo adolescente y ayudar a su odiada prima, incluso si eso significa ocupar su lugar y sacrificarse por ella. El país de los sueños es una novela dirigida a un público adolescente con un mensaje bastante claro: espabila. La novedad es el uso del folclore nativo americano. Tampoco nada excesivamente complejo, no se adentra en ese mundo más allá de dar dos pinceladas, pero no deja de ser algo diferente a lo que estamos habituados a leer en este tipo de libros. Otro punto que llama la atención es la facilidad con la que los personajes aceptan lo sobrenatural en sus vidas, algo más propio de otras latitudes como Japón. Aunque poco sutil y con un desarrollo de los personajes escaso y predecible, El país de los sueños no deja de ser una novela atractiva y entretenida gracias a su mezcla de brevedad y folclore.


Bosque Mitago (1984) de Robert Holdstock es una novela de fantasía. Como en el caso de Vencer al dragón (1985), nos encontramos con una novela y un autor que rompen con la influencia de El señor de los anillos. Existe una épica en el libro de Holdstock, pero es individual y a pequeña escala. Quizás tenga que ver con esto el hecho de que la narración primero nació como relato, con el que Holdstock ganó varios premios, y luego expandió el universo contenido en el relato en forma de novela.

Holdstock nos cuenta la historia de dos hermanos, Steve y Christian Huxley, y una vida marcada por la obsesión de su padre con el bosque Ryhope, adyacente a la casa de campo en la que viven. Una obsesión que llevará a la muerte a su madre y que acabará matando a su padre. Ambientada en la Inglaterra de posguerra de 1947, Steve regresa al hogar tras una temporada en Francia, desde donde recibía noticias de su hermano mayor Christian, sólo para encontrarlo envejecido y obsesionado con el bosque, como su padre. La trama se va construyendo alrededor del triángulo establecido entre estos dos hermanos y una mujer que viene del bosque, que desvela poco a poco las investigaciones de su padre sobre los mitagos. Porque, ¿qué es un mitago? Ahí está lo original de la novela. Un mitago es la imagen de la forma idealizada de una criatura mítica. Los bosques antiguos, como el de Ryhope, junto al que viven los Huxley, son campos de energía creativa que interactúa con el inconsciente colectivo donde se encuentran los premitagos. Casi nada, ¿eh? Carl Jung estaría orgulloso. Luego introduce conceptos como el de urscumug, una arquetipo de mitago del que surgen todas las formas posteriores, un héroe de los primeros hombres que forma parte de una memoria oculta. Pero aterrizando esto, la idea de mitago quiere decir que cada pueblo crea sus leyendas y les da, literalmente, vida. Guiwenneth es el mitago del que se enamoran los hermanos, una mujer que encarna una leyenda ya olvidada. Es la mujer con la que se obsesiona su padre, luego Christian, que la pierde cuando otros mitagos salen del bosque y los atacan, y Steve, que ve como Christian se la arrebata y se adentra con ella en el bosque dándole por muerto. El viaje de Steve a través del bosque en busca de la mujer que ama y de su hermano es un recorrido por los héroes y leyendas que han surgido Inglaterra desde el fin de la última glaciación. También es un viaje sobre la creación de un mito, el de Steve, Christian y Guiwenneth, y sobre la posibilidad de que los mitos, o algunos de ellos, no vengan del pasado, sino del futuro.

Holdstock se toma su tiempo para hacer avanzar la trama en una novela con un ritmo narrativo pausado y un estilo realista que se va adentrando poco a poco en la fantasía. El ritmo pausado y lo reflexivo y descriptivo de la prosa pueden tirar para atrás a más de un lector. Bosque mitago explora ideas como la memoria racial, el inconsciente colectivo y el origen de los mitos y las leyendas, en un enfoque antropológico que recuerda a la obra de Ursula K. Le Guin, pero con un estilo literario más cercano a Algernon Blackwood. Como en el caso de El país de los sueños y Vencer al dragón, Bosque Mitago es un libro autoconclusivo que forma parte de una saga.

de Lint, Charles (1992). El bosque de los sueños. Timun Mas.
Holdstock, Robert (2021). Bosque Mitago. Gigamesh

¡Qué bonita es la canción de Mitski!