Nueva Ficción Extraña Latinoamericana VII: 'El vasto territorio' e 'Ideva: Liberación' [CHILE]
El vasto territorio es la primera novela del escritor chileno Simón López Trujillo. Publicada en 2021 por Alfaguara Chile, también fue editada unos años después por la argentina Caja Negra para el resto del continente y España, que no pierde ocasión de añadir ficción extraña a su colección literaria. Traducida al inglés, la novela es una creación de otro escritor filósofo. En esto de la nueva ficción extraña latinoamericana la nómina comienza a ser abultada: Ramiro Sanchiz, Robi Chuit Roganovich, Maximiliano Barrientos, Michel Nieva, ahora Simón López Trujillo...
La novela, ambientada en Chile, narra la mutación de un hongo que infecta a los seres humanos y desata el apocalipsis. En una explotación forestal trabajan varios trabajadores que son expuestos a una nueva variante de hongo parásito. Todos mueren excepto uno, Pedro, que acaba convertido en una suerte de nuevo mesías. Cómo no podía ser menos en una ficción que trata el tema hongos, aparece la mención al cordyceps, que desde The Last of Us no puede faltar. La narración utiliza distintos puntos de vista, siendo los más importantes lo de Pedro y Giovanna, una joven científica especializada en hongos. La narración también gusta de algo muy habitual en estas ficciones extrañas latinas, el fragmento. Los episodios intercalan fragmentos de estudios, informes y análisis científicos.
La historia de El vasto territorio, aunque ambientada en nuestro presente, también funciona como memoria histórica al recordar la destrucción de las comunas y la represión sindical de la última dictadura chilena. Una represión que se cebó especialmente con los trabajadores indígenas de origen mapuche, que perdieron sus tierras y sus derechos en beneficio de las élites locales y el capital internacional. Pedro y su familia son la consecuencia de esa represión, teniendo que trabajar hasta que sus cuerpos revientan. También la naturaleza y el medio ambiente sufren las consecuencias de un capital codicioso y depredador al que no le importa nada con tal de aumentar su tasa de ganancia. El calentamiento global y el crecimiento de empresas forestales acaban con la biodiversidad, que a su vez propician el aumento de pandemias. Tenemos muchas más probabilidades que hace una década de desatar una extinción masiva.
es una novela del chileno Matías Garretón, arquitecto, urbanista y escritor. Publicada por Puerto de Escape, no es mucho más lo que se sabe del autor y su obra, que salvo alguna aparición en la revista argentina Próxima y un libro de relatos, sólo tiene esta novela publicada y accesible.
La novela entra de lleno en la categoría de ficción extraña, para lo que hibrida varios géneros. Es un libro cyperpunk, también policial, que acaba convertido en tecno-thriller corporativo. Ideva: Liberación presenta un mundo distópico ambientado en varias grandes ciudades, siendo las principales París y Shanghái, cuya acción transcurre entre finales de la década de 2030 y finales de 2050. El último tercio del libro está ambientada en el espacio, en distintos puntos del Sistema Solar.
El mundo y la sociedad en Ideva: Liberación se parecen a la nuestra. Las grandes corporaciones rigen el mundo mientras la población, expuesta a los efectos del cambio climático, busca refugio en las grandes ciudades y sus cubiertas contra la radiación solar y las inclemencias del tiempo. Desde lluvia ácida hasta inundaciones, calor extremo y grandes huracanes, vivir fuera de una ciudad supone la muerte. Dentro, los ciudadanos están expuestos a las mafias y las grandes corporaciones, que muchas veces son lo mismo.
Garretón utiliza distintos narradores para ofrecernos varios puntos de vista en una historia que comienza con unos infanticidios. Lo que parece ser que va a ser una novela policial ambientada en un mundo cyberpunk rápidamente muta a thriller corporativo que acaba convertido en epopeya espacial. Un poco lo mismo que sucede con The Expanse, pero que Garretón desarrolla en poco más de doscientas páginas lo que a los autores de The Expanse les lleva nueve libracos y miles de páginas. Y ése es, quizás, el mayor problema de Ideva: Liberación: mucho arroz para tan poco pollo. Si en las últimas veinte páginas del libro te dicen que es parte de una trilogía, te lo crees, porque Garretón no deja de tirarte ideas a la cara. Ideas muy interesantes pero con el desarrollo de un par de frases o un párrafo. Garretón cuando narra escenas de acción a veces se traba demasiado, no se le acaba de dar bien. También comete algunos errores cuando sobreexplica algunas cosas. Si han hackeado una puerta, no me cuentes cómo lo han hecho ni lo justifiques. A veces lo de High Tech, Low Life se le vuelve en contra.
El estilo del autor es bastante sencillo, por momentos recuerda al de esos best-sellers de los setenta: prosa de frases cortas y sencillas y ritmo cinematográfico, como el de Michael Crichton. En Ideva: Liberación, mientras una de las grandes corporaciones declara la guerra a la humanidad y a sus rivales tratando de independizarse de la Tierra con la promesa de un capitalismo en expansión infinita y sin límites, una IA comienza a evolucionar por su cuenta. Elon Musk, el más tonto del pueblo, lo tiene claro: colonizar el espacio.
Voyager, look back
At a pale-blue dot
All we don't know
A flake of snow
Dust in a sunbeam, blue dot
So far, so cold
Kindness, care for...
Our shelter... tender






2 de julio de 2026 a las 9:57
Como dijo un amigo: "vivimos la versión mal del cyberpunk. Toda la escasez y la desesperanza, pero en vez de coches voladores y ciberimplantes, tenemos patinetes y mochilas glovo". También me parece interesante como se ha recuperado este género, que parecía que había envejecido mal a nivel descripción tecnológica pero sorprendentemente bien a la hora de reflejar un futuro que...bueno, el que estamos viendo. Conglomerados empresariales, vivir al borde de la extinción y el tontolaba de Elon Musk XD.
Las series de libros se han convertido también en un problema para la literatura fantástica: cualquier idea que podría ejecutarse de forma concisa en un solo libro, se alarga y se añaden tramas para convertirse en parte de varios, que van añadiendo elementos nuevos. Se ha perdido un poco la capacidad de condensación, no sabemos sin por el cambio de hábitos lectores o por la tendencia a franquiciar cualquier forma de creatividad.
Y al cordiceps le ha tocado convertirse en el virus zombie de la generación Z. Con lo tranquilo que estaba el pobre parasitando hormiguitas..XD.
2 de julio de 2026 a las 17:42
En Latinoamérica creo que el cyberpunk ya es un género a parte del nuevo gótico de autoras que pegó fuerte hace una década o así. Y le dan una vueltita al cyberpunk anglosajón: ya no es high tech, low life, sino muchas veces low tech, low life. Me parece de los fenómenos literarios más interesantes de las últimas décadas, y no es un reflejo o copia de lo que se hace en otros sitios, si no que es algo profundamente original. En España no existe algo así, y si me apuras, diría que en Europa tampoco. Estamos jugando a lo de susto o muerte, y en Latinoamérica ya se pasaron ese juego hace tiempo.
Lo de las series, sagas o como queramos llamarlo creo que tiene que ver con "insdustrializar" la producción literaria a través de crear franquicias. El genio es Brandon Sanderson, dueño de todo el proceso, desde la escritura hasta la edición y publicación. Que a ver, a veces puede ser entendible, pero la mayoría responden a criterios comerciales y no artísticos.
Si el cordyceps infectara a Elon Musk probablemente moriría de inanición y tendría que buscar otro huésped xD