Escóndete y tiembla (1987) es una coproducción británico-canadiense de terror dirigida por John Hough. A mediados de los setenta La matanza de Texas inauguró el subgénero del terror rural. Ya desde el título —en inglés American Gothic— y la portada, que remiten al cuadro del mismo título de Grant Wood, la película de Hough juega con esos símbolos y los pervierte. Desde la literatura, especialmente King, hasta el cine y la ya mencionada La matanza de Texas, en los setenta se explota el miedo a los espacios aislados y a las comunidades apartadas de la moderna vida urbana. Familias endogámicas, valores tradicionales, atraso social y económico o naturaleza salvaje son los elementos que atraviesan este subgénero del terror rural y que están presentes en Escóndete y tiembla.

Un grupo de seis jóvenes deciden ir a acampar el fin de semana, pero la avioneta en la que viajan se avería y deben amerizar en una isla perdida. Sin mapa ni manera de determinar el sitio donde están y ante la imposibilidad de arreglar el motor de la avioneta deciden explorar la isla. Allí descubren una casa habitada por un matrimonio y sus hijos bastante peculiar. La pareja está interpretada por Rob Steiger e Yvonne de Carlo, ambos con una carrera en franca decadencia que les llevó a este título de serie B. Sin embargo es su interpretación, exagerada, grotesca y teatral la que sostiene la película. No hay mucho más que rascar: slasher en el que un grupo de jóvenes son asesinados por esta familia. 

Inglés practicando balconing en Ibiza

Rodada en los bosques de la Columbia Británica, destaca por ser un slasher de dirección británica. Hough, proveniente de la escuela del gótico inglés, mucho más teatral, combina esas influencias con angulares, planos detalle y unos planos generales aéreos al comienzo de la cinta que la elevan por encima de la media de las producciones de serie B de la época. Hough también explota los cielos encapotados y grises de la Columbia Británica, que dan a la película un toque neblinoso y apagado. Además juega a subvertir el papel de final girl, no tan común en la época, en la que Cynthia se convierte en cazadora de sus captores. Escóndete y tiembla es un híbrido raro de los ochenta que acabó convertido en película de culto.

Born of Fire (1987) es una película de terror británica dirigida por el Jamil Dehlavi. El guion adapta una historia del propio Dehlavi. Si Escóndete y tiembla es la obra de un artesano, en Born of Fire nos encontramos ante la visión de un autor. Dehlavi, nacido en la Calcuta británica de madre francesa y padre indio, reúne en Born of Fire muchas de las tradiciones que atraviesan su vida, desde la mitología hindú hasta la música clásica europea. Aparecen elementos de horror cósmico, la anteriormente citada mitología hindú, misticismo del islamismo sufí, elementos cristianos

Sin saber por qué, una astrónoma y un flautista profesional ven unidos sus destinos para impedir el apocalipsis al compartir la misma visión sobre un volcán. Un misterioso Maestro Músico, criatura sobrenatural que vive en el interior de la tierra, será el encargado de desatar el fin del mundo. Paul y Suzan viajarán a un remoto lugar de Turquía, escenario de sus visiones, para enfrentarse al Maestro Músico y detener el apocalipsis. Esta criatura tiene elementos que la asocian con los djinns o genios de la mitología islámica.


Cuando te comes las setas que no son

Born of Fire es una película de arte y ensayo que se aleja de lo que entendemos por cine comercial. La banda sonora mezcla sintetizadores con elementos más clásicos, alejados de la vanguardia, como son las partes interpretadas con flautas traveseras. Aparecen por ahí piezas de Debussy, pero también música tradicional árabe. Además, Dehlavi acabó fascinado por los paisajes turcos, donde las terrazas de lava y las cuevas son protagonistas de muchos de sus planos. Hay desnudos, violencia y un ritmo pausado que hipnotiza. Está construida como una pieza musical, con su cadencia, gracias a la cual acabas cayendo en trance. Es bastante contemplativa, llena de elipsis, con saltos temporales y escenas surrealistas.

El pesao que toca la melodía de Titanic en la feria del pueblo

Como la anterior película de Dehlavi fue prohibida en Pakistán, se exilió en Reino Unido, donde encontró financiación para producir Born of Fire. Con todo listo para su estreno en 1983, la película acabó en un cajón hasta que varios premios en el circuito independiente le dieron el impulso necesario para estrenarla en 1987. Así vio la luz esta Born of Fire, un proyecto absolutamente personal de su director, Dehlavi, sobre el fin del mundo. Fue la década pasada cuando la británica Powerhouse Films la restauró y reeditó en Blu-ray.

Coreografía del Gangnam Style turco

Aunque con Born of Fire le colgaron a Dehlavi el sambenito del Jodorowsky islámico, no deja de formar parte de cierta corriente de cine surrealista que se dio en Reino Unido durante esa década de los ochenta. Ken Russel y Gothic (1986) o Bernard Rose y Paperhouse (1988) son buenos ejemplos de esto. La lástima, en el caso de Dehlavi, es la falta de continuidad y las dificultades que ha encontrado para financiar sus proyectos. Pocos directores han podido desarrollar una carrera así sin pasar demasiadas dificultades.


Perón, Evita, Néstor, el Diego y ahora Indio Solari. ¿Existe una figura similar a la del Indio en España? Ni siquiera Robe Iniesta tuvo la dimensión política y social del Indio. Con lo que cuesta armar un full... 

No le robaba nunca nada a nadie
(a nadie en especial)
ganó un orzuelo de tercer ojo
y su nariz sangró.

No hubo caricias para su celo moro.

Y ahora mira crecer las flores desde abajo.