El año pasado Daredevil fue una grata sorpresa para los seriéfilos. En el plan de Netflix con Marvel, que incluía producir cinco series sobre superhéroes, Daredevil fue la primera en debutar. Lo que iba a ser una serie evento se convirtió en un auténtico éxito trastocando los planes de la cadena. Lo mismo sucedió con Jessica Jones, la segunda serie en estrenarse de las cinco planeadas. Netflix ha encontrado un par de éxitos que no puede dejar pasar. Está por ver que Luke Cage y Iron Fist, las próximas dos series en estrenarse ambientadas en el mundo de Marvel, funcionen igual de bien.

Si la primera temporada se ocupaba del nacimiento del héroe, las motivaciones para convertirse en vigilante, esta segunda temporada explora las consecuencias de esa decisión. Inevitablemente, convertirse en vigilante tiene consecuencias para las personas que tienes alrededor, además de trastocar tu vida personal hasta hacerla incompatible con tu identidad secreta. Una identidad fagocita a la otra introduciendo interesantes dilemas y preguntas: ¿Quién soy? ¿Quién quiero ser? ¿Quién puedo ser? Una de las características del personaje es su aversión a matar y, en esta temporada, llega a sentirse como un estorbo. Como le recuerda Punisher, cruzar esa línea es definitivo, no hay vuelta atrás.

Alguna crítica ha señalado la saturación de villanos en esta temporada. El problema no han sido los villanos, sino que no ha habido un hilo narrativo claro que conecte todas las tramas. A Matt Murdock se le han ido acumulando muchos frentes abiertos y, la que tenía que ser la gran amenaza, no lo ha sido tanto, o al menos no ha dado esa sensación que sí se producía en la temporada anterior con Kingpin. Algo similar ha sucedido con el tratamiento de la violencia: sigue siendo igual de explícita, pero ha aumentado el número y la espectacularidad de las escenas de acción.

En líneas generales, ha sido una buena temporada, continuista respecto a la primera. A falta de confirmación oficial, todo hace pensar en que tendrá una tercera temporada que, debido a los múltiples proyectos de Netflix (Luke Cage, Iron Fist, The Defenders, segunda temporada de Jessica Jones), va para largo. Seguro que la espera merece la pena.