'Amenaza en la sombra' (1972): pesadilla en Venecia

Amenaza en la sombra, como fue conocida en España, es una película de terror británica estrenada en 1973 y dirigida por Nicolas Roeg. Un director hasta ese momento bastante desconocido y cuyos hitos en su carrera incluyen El hombre que cayó a la Tierra con David Bowie y La maldición de las brujas, la adaptación de la novela de Roald Dahl, que junto con esta Amenaza en la sombra, son sus películas más conocidas. La película cuenta con dos rostros conocidos de la época y muy populares, Julie Christie y Donald Sutherland, siendo especialmente la británica la que da empaque a la producción. Basada en un relato de Daphne du Maurier, el guion correría a cargo de Chris Bryant y Allan Scott, este último repetiría con Roeg en La maldición de las brujas. Siendo una coproducción italo-británica y estando ambientada en Venecia, Amenaza en la sombra tiene el dudoso honor de ser la primera banda sonora para una película del compositor italiano nacido en Burano Pino Donnagio. Para tirarlo a un pozo.

La película adapta muy bien el relato, destacando ese mundo de opresión y misterio donde lo sobrenatural se abre camino. John y Laura son un joven matrimonio que viven con sus dos hijos pequeños en Inglaterra. Un sábado por la tarde, su hija está jugando junto al río pero se acaba cayendo a él, ahogándose. John, restaurador de arte, que está en casa revisando unas diapositivas, descubre en una de ellas una figura parecida a la de su hija, con un chubasquero rojo, sentada en un banco de una iglesia y de la que empieza sangre. Es un acto de clarividencia, que tendrá su importancia en la trama, y que al principio parece conectado con su hija. El matrimonio Baxter, después de la muerte de su hija Christine, deciden dejar Inglaterra. Parten a Italia, más concretamente a Venecia, donde John tiene el encargo de restaurar una vieja iglesia. Es una manera de empezar de nuevo y de olvidar la tragedia, especialmente para Laura, que sigue medicada y con depresión. Allí conocerá a dos ancianas, una de ellas una médium ciega que puede hablar con los muertos. Esta médium le contará que ha visto a su hija, y le advierte que su marido está en peligro si se quedan en Venecia.

La película juega con el simbolismo del agua: su hija Christine se ahoga en un río, dejan Inglaterra en plena tormenta y se van a vivir a Venecia, la ciudad de los canales. La escena en la que John saca en brazos a su hija ahogada del agua será recurrente a lo largo de la película. Algo de ese simbolismo lo utilizaría más adelante Dario Argento en sus películas. También en este cruce de influencias la realización de Roeg está muy influenciada por el cine italiano. Los zooms que hacen unos primerísimos planos de los ojos de los personajes, o la escena en la que John casi se cae de un andamio en la iglesia que está restaurando, donde Roeg utiliza planos subjetivos que llegan a girar 360º.

Venecia se convertirá, poco a poco, en un escerario laberíntico y de pesadilla. Durante su estancia en la ciudad, la policía investiga varios asesinatos. Laura, tras su contacto con las dos ancianas, parece recuperar la alegría otra vez, aunque John parece contrariado, sobre todo cuando le cuenta la advertencia de que su vida corre peligro y de que deben abandonar Italia. A su vez, John parece estar desarrollando poderes de clarividencia, como los de la anciana ciega, pero para su desgracia, no sabe interpretarlos. Reciben una llamada en mitad de la noche del internado de su hijo Johnny, que ha sufrido un accidente. Acuerdan que Laura coja el primer avión disponible por la mañana. Sin embargo, John esa mañana ve a su mujer en una barca junto a las dos ancianas. ¿Tiene eso algo que ver con la visión que tuvo cuando murió su hija? ¿Es su hija la persona con chubasquero rojo que ve algunas veces por la ciudad?

Lo de gente mirando a la pared no lo inventó El proyecto de la bruja de Blair


Una de las cosas que más me han gustado de la película es lo bien escrita que está la relación entre John y Laura. Hay una escena, con ella en la bañera y él saliendo de la ducha, donde están desnudos, pero no hay nada sexual, sólo bromean, que me parece una de las mejores recreaciones de vida en pareja que he visto en cine. Luego lo estropea la escena de cama, con una música de Pino Donnaggio más propia de película porno de la RFA. También están muy bien los detalles que perfilan la relación de John y Laura con su otro hijo después de la muerte de Christine. Es Laura, la madre, la que le escribe cartas, la que viaja cuando sufre un accidente. John mantiene las distancias con su hijo. Pero también en cierta parte Laura, que cuando le ofrecen despedirse de su hijo, después de que se recupere de su accidente, declina la oferta diciendo que ya se han despedido antes, que no hace falta.  

Amenaza en la sombra es una buena adaptación de Daphne du Maurier, además de una película entretenida y quizás no tan conocida. También es buena muestra de la inteligencia de Donald Sutherland escogiendo papeles, que en los setenta participó en películas como Johnny cogió su fusil, La invasión de los ultracuerpos, Casanova, Novecento o esta Amenaza en la sombra. Igual que vuelvan los setenta no es tan mala idea.



'The Dreaming Sex': protociencia-ficción escrita por mujeres

Mike Ashley, editor y antologista de este The Dreaming Sex, Eraly Tales of Scientific Imagination by Women, es un poco como Troy McClure de Los Simpson: lo podéis recordar de otras antologías. Editor jefe de Classic Science Fiction de la British Library y editor de numerosos libros de la colección Tales of the Weird, fue el responsable de las antologías The Darker Sex, Tales of the Supernatural an Macabre by Victorian Women Writers y este The Dreaming Sex, Eraly Tales of Scientific Imagination by Women, publicados por Peter Owen Publishers.

Ya en el prólogo de este The Dreaming Sex, Ashley nos advierte de lo que nos podemos encontrar dentro, para no llevarnos sorpresas ni chascos. No son relatos de ciencia ficción al uso, más bien contienen algún elemento científico que hace avanzar la trama. Ashley habla en su introducción de scientific romance, entendiendo "romántico" como algo excitante, de aventuras. Es un término que amplía mucho más el campo de acción y que permite la inclusión de algunos relatos que según los cánones actuales del género no tendrían cabida en esta colección.

El libro recoge relatos más o menos conocidos, como The Blue Laboratory, de la irlandesa L. T. Meade y The Five Senses, de Edith Nesbit, que ya aparecían en la colección de protociencia-ficción Promethean Horrors de la British Library. Otro de los habituales en este tipo de antologías es The Mortal Inmortal, de Mary B. Shelley, sobre las aventuras y desventuras de un inmortal. También en esta línea está Good Lady Ducayne, de la popular Mary Elizabeth Braddon, que recoge un tema que aparece varias veces en esta antología, el de las transfusiones de sangre. Una especie de moderno vampirismo que, sin el componente erótico y sexual, se acerca más a la temática de científicos locos. Menos conocidos son los relatos The Hall Bedroom de Mary E. Wilkins Freeman, Lady Clanbevan's Baby de Clotilde Graves y The Ultimate Ingredient de Greye La Spina, y con tonos y temáticas diferentes. Mientras The Hall Bedroom es un relato sobre otras dimensiones y casas encantadas, Lady Clanbevan's Baby tira de humor con bebés con bigote y The Ultimate Ingredient es un relato puramente pulp sobre un científico loco y la invisibilidad. Ya en la categoría de relatos desconocidos se encuentran The Moonstone Mass es escrito por Harriet Prescott Spofford, que trata sobre expedición polar que no sale bien y A Wife Manufactured to Order, de Alice W. Fuller, que tiene el honor de ser el primer relato sobre androides sintéticos de la historia. Al menos en lengua inglesa. No se trata de robots o autómatas, sino de un androide hecho de cera. Una historia en clave de ciencia ficción que habla sobre los derechos de las mujeres y la necesidad de aceptar las diferencias en una relación de pareja. 

The Dreaming Sex no acaba de ser una antología tan redonda como su hermano gemelo, The Darker Sex, pero esto es debido a la intención del editor de incluir relatos que ofrezcan una panorámica más amplia del género. No falta casi ninguno de los relatos importantes, pero sí que sobran algunos bastante menores, que más allá de la curiosidad histórica, están de más. También cumple con la labor de rescatar del olvido a algunas autoras como G. M. Barrows, Muriel Pollexfen y Alice W. Fuller, además de recuperar a otras cuya obra estaba muy descuidada y que no ha sido hasta tiempos recientes que se han recuperado para el gran público con nuevas ediciones.

Ashley, M. (2009).  The Darker Sex, Tales of the Supernatural an Macabre by Victorian Women Writers. Peter Owen.
Ashley, M. (2010). The Dreaming Sex, Eraly Tales of Scientific Imagination by Women. Peter Owen.
Ashley, M. (2008). Unforgottable Ghost Stories by Women Writers. Dover Publications.
Ashley, M. (2020). Queens of the Abyss: Lost Stories from the Women of the Weird. British Library.




'La centinela' (1977): el alquiler está fatal

La centinela es una película de terror estrenada en 1977 y dirigida por el británico Michael Winner. Conocido sobre todo por sus películas con los actores Oliver Reed y Charles Bronson, aquí se ocupa de dirigir y coescribir el guion de esta adaptación de la novela del mismo nombre junto a su autor, Jeffrey Konvitz. La centinela tiene uno de esos repartos llamativos. Protagonizada por Cristina Raines y Chris Sarandon, en la película desfilan rostros muy conocidos interpretando pequeños papeles como Ava Gardner, Burgess Meredith, John Carradine, Eli Wallach o los jovencísimos Christopher Walken y Jeff Goldblum. Incluso aparece por ahí un jovencísimo Tom Berenguer en uno de sus primeros papeles.

La centinela es la historia de Alison, una joven modelo con un pasado problemático que alquila un viejo apartamento para poner algo de espacio en su relación con su novio Michael. Esta relación, lo iremos descubriendo a lo largo de la película, se inició cuando Michael todavía estaba casado. No pueden vivir abiertamente su relación hasta que la mujer de Michael, aparentemente, se suicida, recayendo las sospechas de un posible asesinato sobre Michael. La propia Alison tiene varios intentos de suicidio a su espalda, como cuando siendo adolescente descubrió a su padre con dos mujeres. Es también por eso, que Alison quiere su propio espacio, no quiere acabar con su madre, teniendo que convivir con alguien que desprecia porque no tiene medios económicos para permitirse otra cosa. Alison acaba alquilando un viejo apartamento, propiedad de la Iglesia, con unos extraños vecinos: una pareja de lesbianas muy rara, un señor mayor con un periquito en el hombro y un gato... Y no sólo son unos vecinos raros, también suceden una serie de hechos inexplicables, y Alison comienza a tener sueños extraños, a desmayarse y a sentir una especie de presencia a su alrededor. Esto culminará cuando asesine a su padre, muerto tres semanas antes de cáncer. 

David Lynch, chúpate esa


La centinela está influenciada por el terror setentero de la época, el temor a las sectas satánicas y al demonio que tan bien se refleja en películas como El Exorcista o La profecía, que se inicia a finales de la época anterior con La semilla del diablo. Son los tres grandes títulos del género, y que tienen en común tratar la figura infantil como algo problemático y negativo. En la centinela no hay nada de eso, pero sí crucifijos, iglesias y demonios. Y escenas bastante rarunas y a veces incluso confusas, más propias del Polanski de la época. El flashback en el que Alison recuerda cómo descubrió de adolescente a su padre con otras dos mujeres en la cama, comiendo y follando, es bastante confusa. Al volver a casa por el funeral de su padre se ve a sí misma llegando de la escuela y acudiendo al cuarto de sus padres para descubrir a este en una orgía. O cuando llega de la compra y se pasa a conocer a las vecinas del primero, que mientras se está tomando el café que le ofrecen, una de ellas se empieza a masturbar delante de Alison. O el cumpleaños del gato. O el gato zampándose al canario.

Tus vecinos los raritos


El único vecino al que no llega a conocer Alison es al sacerdote del quinto, un señor ciego que siempre está sentado mirando por la ventana. Y que tiene mucha importancia en la trama. Michael, el novio de Alison, descubrirá lo que oculta la Iglesia cuando Alison empiece a ver todos lo libros de la biblioteca en latín con las mismas palabras escritas una y otra vez. No nos podemos olvidar de que es la Iglesia la propietaria de ese bloque de edificios. ¿Qué hace el padre Halliran, ciego como está, mirando todo el día por la ventana? ¿Quién es realmente? ¿Qué le pasa a Alison? ¿Qué oculta la Iglesia? Para hallar las respuestas, hay que ver la película. Lucio Fulci y su guionista Dardano Sacchetti lo hicieron y saquearon algunas de sus ideas. Y Joss Whedon.




'The Villa and The Vortex' de Elinor Mordaunt: premoniciones y fuentes de agua

Elinor Mordaunt (1872-1942) fue una escritora británica de novelas, relatos, libros de viajes e infantiles y, por su puesto, del fantástico. En The Villa and The Vortex se recogen nueve relatos de esta temática publicados entre 1916 y 1924. El libro cuenta con una magnífica introducción de Melissa Edmunson, a la postre también editora del libro, y que ya se ha paseado por este blog como experta en Literatura Victoriana con sus antologías sobre señoras victorianas Avenging Angels: Ghost Stories by Victorian Women Writers, Women's Weird: Strange Stories by Women, 1890-1940, Women´s Weird 2: More Strange Stories by Women, 1891-1937 y A Vanished Hand and Others, una recopilación de relatos sobrenaturales de la irlandesa Clotilde Graves. Y Edmunson no para: este mes se publican The Outcast and The Rite: Stories of Landscape and Fear, 1925-1939, que recupera el trabajo de la australiana Helen de Guerry Simpson, y The Uninhabited House, de la irlandesa Charlotte Riddell. Y en verano llegará su libro sobre D. K. Brooster, From the Abyss: Weird Fiction, 1907-1940.

Elinor Murdaunt tuvo una vida bastante aventurera, llegando a vivir en Sudamérica, Australia, África y Asia. También le tocó vivir muy pronto una serie de tragedias, como la pérdida de su prometido, su posterior matrimonio que acabó en divorcio, sus abortos, ser madre soltera...  Unas vivencias que plasmaría en su obra. Comenzó a escribir en Mauricio, cuando se casó con su primer marido, un plantador de azúcar. Y fue precisamente a su carrera literaria que pudo conseguir una independencia económica, como otras muchas mujeres que encontraron en la literatura su medio de subsistencia. Pese a no dedicarse en exclusiva al género fantástico, en casi todos sus libros de relatos se cuela alguno de temática sobrenatural. Este The Villa and The Vortex recupera algunos de ellos, que colocan a Mordaunt en un lugar destacado dentro del género. En su época comparada con Algernon Blackwood y H. G. Wells, una vez leídos los relatos, no resulta difícil averiguar el porqué de esas comparaciones.

El libro se abre con el relato The Weakening Point, una historia sobre un sueño premonitorio que como una especie de profecía autocumplida fatal persigue al protagonista desde su nacimiento. Como casi todos los relatos del libro, tiene una larga extensión. Mordaunt, que no creía en la vida más allá de la muerte, sí experimentó algunas experiencias sobrenaturales, entre ellas varias premoniciones cuando era niña. The Weakening Point, que alude a un término de ingeniería, está basado en esas experiencias. Cada cumpleaños, el protagonista tiene un sueño que no recuerda y que lo deja en un estado de nerviosismo e indisposición totales. En su sueño, algo se acerca. Como una casa a la que cada vez le van quedando menos habitaciones. Con ese punto de inevitavilidad de algo que te persigue, como en la película It Follows, es uno de los relatos más perturbadores de la colección. The Country-side podría ser catalogado de folk horror. Margaret Wister, la perfecta esposa de un reverendo, acaba concertida en bruja. Un matrimonio fracasado, infidelidades, falsa moral, incluso la figura del devorador de pecados tiene un cameo en este relato. También ofrece un buen contraste entre la vida en la ciudad y la vida en el campo. The Vortex bien podría haber inspirado El fin del mundo en 35mm de John Carpenter. Un obseso escritor acaba escribiendo una obra de teatro que acaba poseyendo a los actores y actrices que la protagonizan y que ejerce una fascinación repulsiva en el espectador que la contempla. The Fountain vuelve otra vez a la temática pagana, en este caso emparentada con la mitología griega, las transfiguraciones y el agua. Una joven esposa, recluida en una casa de campo mientras su marido le es infiel, se acaba transformando en una figura de agua que le atormenta hasta la muerte. Mordaunt es capaz de hablar de las expectativas defraudadas de una joven respecto a su matrimonio de una manera única y muy entretenida.

The Villa and The Vortex es uno de esos libros que no se olvidan y cuyos relatos se recuerdan pasados los años. Además de la magnífica introducción de Melissa Edmundson que ya he mencionado al principio, recupera la obra de una autora injustamente olvidada y que merece un pequeño hueco en nuestras estanterías. En la cuenta de Twitter de Melissa Edmindson también se pueden sacar recomendaciones chulas de libros, aunque en esto no soy muy objetivo: si veo una anuncio suyo de Vendo Opel Corsa, yo se lo compro.

Edmundson, M. (2018). Avenging Angels: Ghost Stories by Victorian Women Writers. Victorian Secrets.
Edmundson, M. (2019). Women's Weird: Strange Stories by Women, 1890-1940. Handheld Press.
Edmundson, M. (2020). Women´s Weird 2: More Strange Stories by Women, 1891-1937. Handheld Press.
Mordaunt, E., & Edmundson, M. (2021). The Villa and The Vortex: Supernatural Stories, 1916-1924, Handheld Press.
Graves, C. & Edmundson, M. (2021). A Vanished Hand and Others. Swan River Press.
Broster, D. K., & Edmundson, M. (2022). From the Abyss: Weird Fiction, 1907-1940, Handheld Press.
de Guerry Simpson, H., & Edmundson, M. (2022). The Outcast and The Rite: Stories of Landscape and Fear, 1925-1939. Handheld Press.
Riddell, C., & Edmundson, M. (2022). The Uninhabited House. Pinnacle Press.




'La quema de Cíbola' (The Expanse 4) de James S. A. Corey: el mito de la frontera

La quema de Cíbola es la cuarta de las nueve novelas escritas por Ty Franck y Daniel Abraham que componen la saga The Expanse. Si entre el primer y el segundo libro había una cierta continuidad y hasta el tercer libro podemos hablar de evolución y desarrollo de varios personajes, eso se acaba aquí. Funciona con los elementos que ya se nos han presentado en los anteriores libros.


Lo que ya se podía apreciar en la tercera novela, La puerta de Abadón, se ve acentuado aquí: La quema de Cíbola es una novela de aventuras espaciales. Algo que sobre todo en la serie de televisión se reviste de una pátina de dramatismo e intensidad que no existe en los libros. De hecho, este La quema de Cíbola es lo más parecido a la serie de Joss Whedon Firefly. Y lo es precisamente por ese escenario de frontera tan de western que tenía Firefly y que es por donde se mueven todos los personajes en La quema de Cíbola.

Una vez que las puertas se han abierto y la humanidad a accedido a un millar de sistemas habitables, comienza la colonización de esos nuevos mundos. Una colonización desordenada y que enfrenta a los grandes poderes existentes.
La tripulación de la Rocinante con su capitán James Holden al mando son enviados como mediadores para resolver uno de los conflictos desatados en uno de estos nuevos planetas. Un grupo de refugiados de guerra atraviesa uno de los anillos y coloniza uno de estos nuevos mundos alienígenas que ahora están al alcance de la humanidad. Pero más tarde, debido al potencial de recursos que presenta este planeta, una mega corporación industrial reclama su posesión y envía a un destacamento de seguridad junto a un grupo de científicos para estudiar el planeta. El conflicto está servido: un nuevo mundo rico en recursos y en tecnología alienígena que nadie comprende pero todos quieren poseer, y un grupo de refugiados que encuentra un nuevo hogar pero que se ven amenazados por la codicia de una empresa. 

La temática sobre nuevos mundos y su colonización es todo un subgénero dentro de la ciencia ficción. Desde clásicos como Solaris de Stanislaw Lem hasta la Trilogía marciana de Kim Stanley Robinson. La quema de Cíbola se centra más en el tema de la frontera. Si antes he hablado de una serie de televisión como Firefly, que por su estética y algunas de sus ambientaciones recuerda a la conquista del Oeste, La quema de Cíbola también bebe de otra serie de televisión, en este caso de Deadwood. En Deadwood, un western en toda regla, prima el realismo, mostrando la nueva frontera como un lugar cruel, sin ley y donde en ausencia de ésta sólo se ejerce la ley del más fuerte; una selva en la que es difícil sobrevivir. La quema de Cíbola es la mezcla de estas dos ideas, por un lado las aventuras espaciales de Firefly y por el otro el realismo de Deadwood. Todo salpicado por un humor, especialmente el James Holden, que le da unos toques de comedia muy convenientes. A mí su gag recurrente sobre el café me tiene ganado. Aunque de momento creo que voy a parar aquí por una temporada. Las siguientes dos novelas sirvieron de base para las dos últimas temporadas de la serie de televisión, que tengo muy reciente, y me da bastante pereza ponerme con ellas ahora. Alguna señora victoriana me espera en la pila de lecturas.

Corey, J. S. A. (2019). La quema de Cíbola. Ediciones B.





'Let Us Prey' (2014): ángeles caídos

Let Us Prey es el debut del irlandés Brian O'Malley tras las cámaras. Con guion de David Cairns y Fiona Watson, la película está protagonizada por Pollyanna McIntosh y Liam Cunningham, una dupla protagonista que refleja muy a las claras de dónde viene el dinero,  pues estamos ante una coproducción Irlanda-Escocia. A Brian O'Malley, que venía de dirigir anuncios en sus país, le ofrecen este proyecto, y con este guion y pocos medios, acepta dirigirlo. El reclamo, clarísimamente, son Pollyanna McIntosh y Liam Cunningham, los protagonistas. Pollyanna que venía de protagonizar The Woman y sobre todo Liam, nuestro querido Caballero de la Cebolla en Juego de Tronos, son los rostros conocidos en un reparto bastante olvidable.

Pollyanna McIntosh protagoniza a Rachel, una policía en prácticas que acude a su primer trabajo en un pequeño pueblo escocés durante el turno de noche. Allí detendrán a un misterioso vagabundo, interpretado por Liam Cunningham, que parece ejercer una extraña influencia sobre el resto de personajes. Ya desde el inicio, se nota la buena mano del director, Brian O'Malley. La primera escena, muy influenciada por las primeras películas de Zack Snyder, nos presenta a los protagonistas en el escenario de este pequeño pueblo escocés. Poco a poco, según va avanzando la trama, conocemos más de estos dos personajes y de la relación existente entre ellos. Rachel es una joven policía que de adolescente fue secuestrada, maltratada y violada por un hombre del que consiguió huir. Y el misterioso hombre conocido únicamente como Six, es el mismo diablo que ha venido a llevarse las almas de los culpables al infierno. El pueblo vacío es un no lugar al que son transportadas las almas a la espera de que Six se haga con ellas. 



A pesar del gusto de Brian O'Malley por el cine de género y especialmente por John Carpenter, no acabo de ver la comparación que hacen muchas críticas de esta película con Asalto a la comisaría del distrito 13. Más allá del escenario principal, que en efecto es una comisaría, ahí se acaban todos los parecidos con la película de Carpenter. No hay un Otro amenazando con entrar y acabar con los personajes. De hecho, Six no tiene que hacer nada, son las propias almas de los culpables las que se encargan de hacer su trabajo por él. Sí existe, en cambio, algo que emparenta a esta película con el cine de Carpenter, y es el personaje de Six, un antihéroe muy en la línea del Snake Plissken de 1997: Rescate en Nueva York. Personaje parco en palabras, con barba de tres días, abrigo guapo y cigarrillo en los labios. El problema es que por muy bien que nos caiga Liam Cunningham, no tiene, ni por asomo, el carisma de Kurt Russell. Cunningham es un buen actor, pero no da para este tipo de papeles. Sí se nota mucho más otra de las influencias del director, Sergio Leone, al que le pirran los spaguetti western. 

Let Us Prey es un buen debut y una película que durante las dos terceras partes del metraje tiene cosas bastante chulas. Le pierden los pocos medios y un guion un poco tontorrón que en el último acto se convierte en un desvarío absoluto. Pero en conjunto, el viaje merece la pena. Un thriller sobrenatural con toques de gore y sustentado por las interpretaciones de Pollyanna McIntosh y Liam Cunningham. Además de una pizca de humor negro de cuando en cuando, que siempre se agradece. También un ejemplo de película a la que el póster promocional no le hace ningún favor. En Europa se vendió con una imagen de uno de los actores que mejor olvidar. 



'Kandisha' (2020): terror en los suburbios

Kandisha es una película de terror francesa escrita y dirigida por Alexandre Bustillo y Julien Maury. Debutaron en 2007 con À l'interieur, dentro de lo que se ha denominado extremismo francés, y han trabajado también para Hollywood. Su última película, de 2021, fue La casa de las profundidades, una interesante vuelta de tuerca al subgénero de las casas encantadas. Kandisha es su penúltima película, estrenada en 2020.

Kandisha es la historia de tres amigas, una de las cuales, después de un encontronazo con su exnovio, que intenta violarla y la maltrata, acabará invocando a un demonio como venganza. El problema es que esta entidad demoníaca no se contentará con acabar con el exnovio maltratador, también atacará a otros hombres de su entorno. Así comienza la aventura de este grupo de amigas en su lucha por romper el conjuro y acabar con este demonio que amenaza a sus familiares y amigos masculinos.

En Kandisha hay un subtexto, muy bien llevado, que no interrumpe la trama, pero que está ahí: la cuestión de clase, raza y género en la Francia actual. Kandisha es el espíritu de una mujer marroquí del siglo XVI que ve cómo las tropas portuguesas asesinan a su marido y la acaban torturando y matando a ella, uniendo su alma a un demonio para volver en busca de venganza. Cada vez que alquien la invoca, se acabará cobrando la vida de seis hombres. La manera de invocarla es dibujando un pentáculo invertido y pronunciando su nombre cinco veces. A la peculiaridad de este demonio, se une la de sus protagonistas: jóvenes de clase trabajadora que viven en los suburbios de la ciudad. Se dedican a escuchar música, fumar porros y hacer grafitis. Una es blanca, otra negra y otra árabe, de distintas religiones, pero comparten la misma problemática: son mujeres pobres. Y son amigas. Juntas hacen grafitis en un viejo bloque de viviendas que va a ser demolido. Dedican su tiempo a la creación de un mural que va a ser destruido.


Bustillo y Maury le dan una vuelta al rape and revenge: no llega a existir violación, aunque sí maltrato, no es la víctima la que directamente lleva a cabo su venganza y no todas las víctimas son culpables. Tampoco las protagonistas juegan un rol pasivo de víctimas, sino que buscan soluciones. Descartan la policía, y cuando acuden al imán de la mezquita, este no quiere saber nada del tema. Son ellas mismas, sin redes estatales o privadas que las apoyen, las que tienen que solucionar el problema. Su entorno más cercano, precisamente el que está amenazado por este demonio, tampoco las toma en serio. Otra cosa que hacen muy bien Bustillo y Maury es dotar a esta entidad de un crecimiento gradual. Al principio se manifiesta como una mujer menuda cubierta de pies a cabeza. De hecho la primera muerta no está causada directamente por Kandisha, sino que es la víctima la que huyendo de ella es atropellada por un coche. Pero con cada víctima Kandisha irá descubriéndose, creciendo y ganando presencia, al igual que cada asesinato será cada vez más sangriento y espectacular. Es increíble cómo la película empieza con un tono y acaba, gradualmente, con otro.

Kandisha es más que una película sobre una leyenda urbana de origen marroquí. Sin tirar de lugares comunes y victimización, es una película de terror muy entretenida con un subtexto social y feminista que no interfiere en la trama. Me recuerda a Verónica y sobre todo a La abuela de Paco Plaza. A Verónica le une cierta temática, la de una de las protagonistas protegiendo a su hermano menor de un demonio que ha convocado de manera accidental. Una está ambientada en el pasado y la otra en el presente, pero la Vallecas de los noventa se parece a los suburbios franceses de la actualidad. Y en cuanto a realización tiene muchos puntos en común con La abuela, precisamente por ese gusto por lo italiano que tienen estos directores. En la última de Paco Plaza es muy evidente el gusto por el Argento de los setenta, pero en Kandisha también hay algo de eso en algunos planos. Y las muertes, como en Argento, son memorables. Kandisha es más que otra copia de James Wan. Yo me lo he pasado muy bien viendo la película, y de paso el trío de protagonistas escuchando rap, me ha recordado que tengo bastante olvidada a Keny Arkana. Je veux rentrer chez moi / Je viens des étoiles