EFECTO 2000 con Eliza Dushku: 'Wrong Turn', 'Soul Survivors' y 'Open Graves'
Después de varios papeles secundarios en el cine de los noventa, Eliza Dushku consiguió cierta repercusión y fama gracias a su papel en Buffy, cazavampiros (1997-2003), donde interpretó el papel de Faith, una cazavampiros que iba de tía dura. Esa interpretación le abrió las puertas en los dos mil a participar, a veces como protagonista, otras como secundaria, en varias películas de terror de esa década. Si la carrera de Sarah Michelle Gellar fue irregular después de su paso por Buffy, la de Dushku fue si cabe más errática, hasta el punto final que le puso en 2017 después de denunciar los abusos que sufrió y que la industria tapó.
Wrong Turn (2006), que se tituló en españa Km 666: desvío al infierno, fue la primera de las siete películas que conforman la saga creada por Rob Schmidt. Con Wrong Turn sucede lo mismo que pasa ahora con algunas películas found footage que han dado lugar a largas sagas —hola, Paranormal Activity—, incluyendo reinicios, precuelas y varias secuelas. Con lo difícil que es hacerse un hueco en la industria, los hay que optan por aferrarse a lo primero que les medio funciona. Esperemos que al director de Backrooms le dé por cambiar el sujeto de su interés y no nos tenga hasta 2040 con los espacios liminales a cuestas.
![]() |
| En casa siempre celebramos Acción de Gracias con un plato especial |
La película narra la historia de un grupo de jóvenes perdidos en medio de un bosque y que son cazados, asesinados y consumidos por un grupo de caníbales que viven por esos montes. El grupo está liderado por los personajes que interpretan Eliza Dushku y Desmond Harrington, aunque el reparto cuenta con otra cara que saltaría a la fama gracias a la tele, la de Jeremy Sisto, que sería Lucifer en Supernatural y Jacob en Perdidos. La dirección de Schmidt es bastante sobrio para lo que es la época. Es un poco lo mismo que sucede con el tono, alejado de la comedia y lo meta. No puede faltar la cámara moviéndose más de lo aconsejable y la multitud de cortes a un ritmo frenético, pero también asoman por ahí algunos POV y un estilo de cámara en mano que se acerca al realismo documental. También el gusto por los efectos artesanales en contraposición al CGI. Este aprticular estilo de dirigir lo ha demostrado en series antológicas de terror como Fear Itself (2008) y Masters of Horror (2005-07) así como también en varios documentales sobre True Trime.
![]() |
| Podría ser un fotograma de una serie random de los dos mil |
Dushku protagoniza un slasher de los que eran bastante típicos en la época: grupo de jóvenes confusos que son asesinados por unos caníbales rurales. La onda generada por La matanza de Texas (1974), como una sombra alargada, llegó hasta el nuevo siglo. Por su puesto, nada de sexo ni de enseñar media teta, pero sí muestra unas cuantas escenas gore nada habituales y que anticipan a Saw (2004) y Hostel (2005), la avanzadilla que junto al Nuevo Extremismo Francés conformó esa cosa llamada Torture Porn y que consistía en un gore extremo. En esta primera entrega de Wrong Turn se quedan un poco a medio camino de esos dos mundos, el del slasher para adolescentes comercial de finales de los noventa y el del gore de los dos mil. Quizás lo que hizo funcionar esta saga fue alejarse del tono meta tan de moda desde Scream (1996) y apuntar a la nostalgia setentera de La matanza de Texas (1974) y Las colinas tienen ojos (1977) y su terror rural. Si Wrong Turn se adelantó al Torture Porn, también anticipó o al menos coexistió y anunció todos los remakes y reinicios de sagas del terror clásico: La matanza de Texas (2003), Las colinas tienen ojos (2006), Halloween (2007), House of Wax (2005), Fridat the 13th (2009), Down of the Dead (2004), The Amityville Horror (2005) fueron, junto a los remakes de cine asiático, sobre todo japonés, la tónica dominante en el cine comercial de terror. De la fusión de estas dos tendencias saldría la renovación del terror.
En Wrong Turn (2001) Eliza Dushku compartía protagonismo con Desmond Harrington pero en Soul Survivors sólo era una secundaria más. La película, escrita y dirigida por Steve Carpenter, está protagonizada por Melissa Sagemiller, con secundarios como Casey Afflect, Wes Bentley y la propia Dushku, que acabó en las portadas tanto del póster de la película como en la carátula del DVD. El estudio decidió aprovechar su tirón en Buffy, cazavampiros para vender la película. Cuando en el propio cartel de la película anuncian que la película está producida por los responsables de Sé lo que hiciste el último verano y Leyenda urbana, es momento de comprobar que la cartera sigue en su sitio. A esa promoción tonta y descarada hay que sumarle ese gusto por destripar tramas traduciendo títulos: en España la llamaron Escapando de la oscuridad.
¿De qué va la película? Cassie, el personaje interpretado por Sagemiller, es una joven que empieza su primer año de universad. Al terminar una fiesta discute con su novio, Sean, que la pilla liándose con un amigo. Cassie, Sean, el amigo y otra pareja se montan en el coche y tienen un accidente. Sean muere y Cassie empieza a tener visiones de lo que parece ser el más allá. A lo largo de la película se va a dedicar a lo que aludía el título de la película en España: a escapar de la oscuridad. Todo cine comercial depende de unos señores y señoras que como ponen la pasta toman decisiones en base a lo que creen que les va a reportar más ganancias. El equilibrio entre esa visión comercial y la parte artística siempre es delicado. En Soul Survivors la cosa no salió demasiado bien. De película para adultos pasó a una para menores de trece años, con muchos recortes de escenas que cantan bastante. Al menos luego se editaría el DVD con el montaje original.
![]() |
| Después de cazar vampiros Faith acompaña a su amiga a la universidad |
A la película le sucede que si has visto más de tres películas en tu vida y tienes más de diez año se la ve venir de lejos. De hecho no tengo nada claro que de verdad plantee jugar al misterio. La protagonista tiene un accidente, vemos como la trasladan al hospital, comienza a tener visiones... No sé Rick, pero yo diría que está muerta o en coma. Cuando en una ficción tienes más información que los personajes es difícil gestionar la tensión y despertar el interés. A veces caes de pie como en la coreana The Chaser, otras te hundes en el fango como Soul Survivors.
![]() |
| Tengo una mala noticia: tíreme del dedo |
Steve Carpenter cae en todos los vicios de la época: montaje frenético, con muchos cortes, banda sonora de metal industrial, colores desaturados, jumpscares... Matrix (1999) debido a su gran repercusión opaca otros referentes de este tipo de estética como el El cuervo (1994), uno de los referentes que canibalizaron las Wachowski en su película. Si eras gótico/a en esa época tus referentes eran El cuervo y los videoclips de HIM. Más allá de la pericia dirigiendo de Carpenter, recomiendo no ver la versión censurada, porque a las elipsis del guion se le suman unos cortes brutales que despistan todavía más.
Si no te va bien en Hollywood siempre te puedes ir a Europa, pero ¡ay!, ya no es lo que era. Eso es lo que debió de pensar Eliza Dushku cuando coprotagonizó Open Graves (2009) junto a Mike Vogel, la película dirigida por el español Álvaro de Armiñán, coproducción a tres bandas entre EEUU, España y Reino Unido, y rodada en Euskadi. Imagínate que estás de pinchos en el casco viejo de Bilbao y te encuentras a Eliza Dushku comiendo txistorra.
La película narra la historia de un grupo de jóvenes surferos que después de jugar a un misterioso juego de mesa comienzan a morir de formas horribles. Open Graves mete en la coctelera Jumanji, añade hielos y un chorrito de Destino Final. Todo con un toque local que tanto gusta a los gringos: el juego maldito se llama Mamba y está construido con los huesos y la sangre de una bruja quemada por la Inquisición de Torquemada. Tiras un dado y caes en casillas que te obligan a sacar un determinado tipo de carta. Cada carta, que suele ser mala, ofrece una predicción de tu muerte. Claro, no te dice que te va a caer una maceta en la cabeza, sino algo así como «sentirás la ligera brisa de un rosal». Completar el juego sin sacar ninguna de estas cartas te permite pedir un deseo. Para el resto supone morir como en Destino Final: sentirás una leve brisa que acabará en muerte.
![]() |
| Cuando Camera Cafe se coló en una peli de Eliza Dushku |
La película, que contó con un presupuesto muy pequeño, adolece no sólo de falta de medios sino también de talento. Lo del dinero canta en el CGI cutre que gasta la película, pero lo del talento clama al cielo. Álvaro de Armiñán abusa de planos aberrantes, pero a unos niveles ridículos. Un plano, el que sea, cumple una función, pero el director parece abonado al mismo tipo todo el rato. Open Graves tiene una realización que remite a telefilms o series de otras décadas. Hay una escena de un personaje que sube unas escaleras en las que hay un montón de cortes y planos rarísimos sin sentido. Que fuera rodada en 2006 y estrenada en 2009 tampoco ayudó en nada a la película, que para el terror que se estaba haciendo en esos años, parecía de otra época.
![]() |
| Suplementos para después del entreno |
Robi Chuit Roganovich tiene la tesis de que el siglo XX es un siglo largo, al contrario de lo que pregonaba Eric Hobsbawm, que decía que empezaba con la Revolución Rusa de 1917 y terminaba con la caída del muro en 1989. Para Robi el siglo XXI comienza en 2008 con tres hitos tecnológicos que han cambiado nuestro mundo: la alianza del mundo de las finanzas con el tecnológico, el protocolo de la blockchain y la popularización y masificación de las redes sociales. Crytobros e influencers. Llega el smartphone y con él la polarización y la radicalización. Nosotros en los dos mil sólo queríamos ver una película decente de terror protagonizada por Eliza Dushku. Sólo eso.
Hear the airplane flying
Roaring January blue
Above a world that's dying
And a world that's new
I feel a pulse that's beating
Meteors invade my wrists
Something's coming I need it
Good I know it is
It's good
It's good
I know it's good













Publicar un comentario
¡Gracias por dejar tu opinión! Recuerda que escribir bien no cuesta nada.